Naturgy y Enagás mantienen sus planes estratégicos pese al recorte a sus redes

Cumplirán "con sacrificios" sus metas estratégicas, que coinciden con la aplicación de los ajustes, en 2022.

Redes de gas pulsa en la foto

A pesar de los recortes que se ciernen sobre sus activos regulados, Naturgy y Enagás, las más afectadas por los ajustes, reiterarán el compromiso de cumplir “las principales metas” de sus planes estratégicos, según fuentes del mercado. Ello las obligará “a optimizar y realizar esfuerzos operativos, así como a sacrificios adicionales”, añaden las mismas fuentes.

En su visión estratégica 2018-2022, que supuso la carta de presentación de Francisco Reynés como presidente, Naturgy se comprometió hace un año a repartir 6.900 millones en cinco años: en 2018 la remuneración aumentó un 30% (hasta 1,3 euros por acción) y para años posteriores se fijó una subida anual mínima del 5% hasta llegar a 1,59 euros por acción en 2022. Además, se puso como objetivo para ese año un ebitda de 5.000 millones y un beneficio de 1.800 millones.

También el plan estratégico del gestor del sistema y transportista, Enagás, entre 2019 y 2023, incluye la promesa de subir el dividendo un 5% al año hasta 2020 y el 1% entre este año y 2023.

De los 1.420 millones que reciben vía tarifa las distribuidoras de gas, unos mil millones de euros corresponden a Naturgy, que asumiría un 70% de los recortes derivados de las propuestas de metodologías de retribución de la CNMC para un periodo de seis años: en total, 452 millones con un recorte del 30%. Por su parte, de los 1.243 millones que percibieron las regasificadoras y la red troncal de gasoductos, la inmensa mayoría (1.060 millones) fueron a parar a Enagás. La compañía, por tanto, soportaría el grueso del recorte previsto hasta 2026, 325 millones o un 40% (ver gráfico).

¿Por qué pese a las propuestas de la CNMC, que han conmocionado a las gasísticas, las dos más damnificadas se sienten capaces de mantener su promesa de dividendo? Fundamentalmente, porque el recorte a las redes de gas comenzaría a aplicarse en 2021 de forma progresiva y ascendente: más reducido al principio (apenas dos millones de euros para la distribución en ese año) y mucho mayor en 2026, final del periodo regulatorio.

Las empresas no quieren con ello quitar hierro a una situación que consideran muy grave y que exigirá medidas duras. Esperan que sus alegaciones sirvan para que la CNMC suavice su propuesta, que ha generado incertidumbre regulatoria entre los fondos que tienen como accionistas. En el sector del gas, por otro lado, se considera que no se está valorando el papel que puede tener en la transición energética, ante el cierre de nucleares y carbón.

Para cumplir los objetivos, en el caso de Naturgy se recurrirá a otras áreas (de negocios y países) para absorber el impacto que sufrirían sus activos regulados, indican fuentes sectoriales. Un 21% del ebitda de Naturgy en España lo aportan sus redes de gas (que explota a través de Nedgia) y otro 15% las eléctricas (a la que les espera, aunque menor, otro recorte del casi el 7%). Por su parte el ebitda de los negocios en España representa casi el 60% del total del grupo, que el año pasado ascendió a 2.976 millones. En Nedgia participan otros dos inversores, CPPIB y Allianz, que compraron a Naturgy el 20% del capital el año pasado por 1.500 millones de euros. Estos han mostrado su gran preocupación por las medidas de la CNMC.

Enagás, por su parte, mantendrá sus objetivos gracias a su solidez financiera, su eficiencia operativa entre las más destacadas de Europa y su actividad internacional consolidada, según fuentes del mercado, aunque la empresa tiene una mayor concentración del riesgo que Naturgy en el negocio regulado.

Menos problemas plantean las inversiones, que Enagás no cuantificó en su plan estratégico y que Naturgy ligó a la rentabilidad. Al tratarse de activos regulados, las inversiones en redes deben figurar en la planificación energética, que no se revisa desde hace una década. De hecho, las actuales inversiones son los flecos de dicha planificación (que es orientativa y voluntaria para las empresas). Pese al anuncio de algunas empresas de que paralizan nuevas inversiones en redes, estas son mínimas.

Otra cuestión es el efecto nocivo que el anuncio de futuros recortes puede tener sobre la situación financiera de las empresas, especialmente sobre el coste de financiación de su deuda. De momento, Naturgy y Enagás han perdido en Bolsa este mes un 17% y un 7,4%, respectivamente, y las agencias de calificación han puesto sus rating en revisión. Enagás juega con la ventaja de no tener vencimientos de deuda hasta 2022, pero otras empresas menores del sector pueden tener serios problemas.

Las empresas han declinado hacer comentarios y se remiten a la presentación de sus resultados semestrales. En el caso de Naturgy, este miércoles, día 24, y en el de Enagás, el 30 de julio. En todo caso, teniendo en cuenta que las propuestas están en periodo de consulta pública y, por tanto, se desconoce el desenlace final, las compañías no harán aún valoraciones cuantitativas.

Una ligera ampliación del plazo

Las empresas y todos los afectados tienen de plazo hasta el 9 de agosto para presentar alegaciones a las siete circulares de metodologías de retribución elaboradas por la CNMC. En el caso de las gasísticas, a través de su asociación Sedigás, han solicitado al organismo regulador que amplíe el plazo de la consulta, ya que, frente a la nueva retribución de las redes eléctricas, que deben entrar en vigor en 2020, las de gas no lo harán en 2021.

Es poco probable que la CNMC acepte esta ampliación, quizás algunas semanas, pues la ley le obliga a aprobar todas las metodologías (ya sean de gas o de luz y las relativas a los operadores de los sistemas) antes de fin de año. Además, tras la consulta pública las circulares normativas deben recibir el visto bueno del Consejo de Estado.

Todo apunta a que, como consecuencia de las alegaciones, los ajustes podrían suavizarse. En la consulta también participará el Ministerio para la Transición Ecológica, pero no parece probable que vaya a planteará una batalla legal contra la CNMC.

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