Muere De la Rúa, el presidente que llevó a Argentina a la catástrofe económica

El exmandatario fue el autor del "corralito" donde los argentinos perdieron casi todos sus ahorros en la crisis de 2001

Fernando De la Rúa, presidente de Argentina desde 1999 hasta su renuncia en diciembre de 2001.
Fernando De la Rúa, presidente de Argentina desde 1999 hasta su renuncia en diciembre de 2001.

Casi nadie lo llorará. El símbolo de la catástrofe económica y social de Argentina en la crisis de 2001, el expresidente Fernando De la Rúa, ha muerto este martes a los 81 años y en el recuerdo de los argentinos quedarán el "corralito" bancario, donde los ciudadanos que tenían depositado su dinero en las entidades financieras lo perdieron todo o casi todo, y los 38 muertos que dejó la represión que él ordenó a las masivas protestas del 19 y 20 de diciembre de 2001. De la Rúa renunció el 21 de diciembre de ese año y abandonó la Casa Rosada -sede del Gobierno- en helicóptero, en una imagen que quedó para la historia. 

De la Rúa, del partido que se define como socialdemócrata Unión Cívica Radical (UCR) -miembro de la Internacional Socialista- y que ahora forma parte del Gobierno de Mauricio Macri, heredó en 1999, tras vencer al peronismo con 48,3% en las elecciones de ese año, una economía en la que por casi diez años un dólar equivalía a un peso argentino, es decir, una dolarización de la economía argentina de facto.

Durante la campaña, en la que aseguró que su presidencia se caracterizaría por la transparencia, en contraposición al anterior Gobierno de Carlos Menem (1989-1999), juró no modificar la dolarización.

Al año siguiente, a fines del 2000, su vicepresidente, Carlos Álvarez, un peronista de centro izquierda, renunció por la corrupción en el Gobierno, según argumentó en su momento. Corrupción que luego transcendería a la opinión pública a través de casos conocidos como los "sobornos en el Senado" por el que el Gobierno pagaba a integrantes de la oposición en la Cámara Alta para que aprobaran leyes clave. 

Pero De la Rúa sí cumplió con la dolarización encubierta. Y, después de un rescate del Fondo Monetario Internacional (FMI) por 40.000 millones de dólares (35.600 millones de euros) denominado "blindaje", le pidió al mismo ministro que creó esa medida en la presidencia de Menem, Domingo Cavallo, que vuelva al cargo para enderezar la economía. 

Cavallo, desde el ministerio de Economía, lideró el "megacanje", que consistió en el canje de bonos de deuda pública con el objetivo de aplazar el pago de más de 20.000 millones de dólares en intereses y vencimientos, para que Argentina no entre en default. Sin embargo, la tasa de interés superior al 15% hizo que sea imposible de afrontar para el Estado.

La fuga de capitales comenzó a dispararse -ya transcurría la segunda mitad del año 2001- y los bancos comenzaron a restringir a sus clientes la retirada de efectivo. Las protestas frente a las entidades financieras se comenzaron a incrementar y Cavallo anunció el 3 de diciembre de 2001 que los ciudadanos solo podían retirar 250 dólares/pesos por semana. 

Las protestas dejaron de focalizarse en los bancos y los ciudadanos comenzaron a dirigirlas al Gobierno. Cientos de miles de argentinos salieron a las calles para pedir la renuncia de De la Rúa y de todo el Gobierno con la consigna "Que se vayan todos". El presidente intentó resistir, pero tras dos días de represión y declarar el Estado de Sitio, finalmente renunció. Se retiró de la política y prácticamente no volvió a aparecer en la vida pública. 

Trayectoria 

De ascendencia gallega por parte de su padre, De la Rúa nació en la provincia de Córdoba -la segunda más poblada del país después de Buenos Aires- en 1937. A los 21 años se recibió de abogado con honores en la Universidad Nacional de Córdoba -una de las más prestigiosas de Argentina-.

A los 36 años fue el candidato a vicepresidente de la UCR en las elecciones presidenciales de 1973 que ganó Juan Domingo Perón con el 62% de los votos tras su vuelta del exilio en España y después de haber estado proscrito por 18 años. La UCR consiguió el segundo lugar con el 24,4%. 

Entre 1976 y 1983, durante la última dictadura cívico-militar de Argentina, ejerció como abogado en el ámbito privado. En 1983 compitió contra Raúl Alfonsín por la candidatura de la UCR en las elecciones presidenciales. Alfonsín, que representaba el sector más progresista -a diferencia de De la Rúa, que siempre estuvo asociado al sector conservador-, fue quien triunfó en la interna radical y, posteriormente, ganó las presenciales con el 51,7% de los votos en lo que fue la primera derrota del peronismo en la historia. 

Ya establecido en la capital argentina, entre 1983 y 1996 se volvió imbatible en las elecciones legislativas en la ciudad de Buenos Aires. Triunfó cada vez que se presentó, fue senador y también diputado -en los años noventa fue portavoz de la UCR en la Cámara Baja-. En 1996 fue elegido alcalde de Buenos Aires en la primera elección que se realizó (antes de la Reforma Constitucional de 1994 el presidente de la Nación era el encargado de designar al alcalde de Buenos Aires). Y, tres años después, renunció para asumir como presidente tras triunfar en las elecciones de 1999.

Fernando de la Rúa murió un 9 de julio, en el aniversario número 203 de la independencia argentina. "Hoy la independencia nacional está disminuida", había declarado el 9 de julio de 2001 cuando todavía era presidente y aplicaba el plan de ajuste del FMI con recortes a la educación y sanidad pública, al monto de las pensiones y a los salarios de funcionarios públicos.

Desplome del PIB y subida de la pobreza

El PIB argentino tuvo una estrepitoso descenso entre 2001 y 2002 al caer desde los 291.000 millones de dólares a los 108.000 millones, una reducción de casi dos tercios, según los datos del FMI. El PIB de la nación austral en el año en el que Fernando De la Rúa fue investido (1999) fue de 307.000 millones. El índice de pobreza, por otra parte, se disparó por la crisis y superó el 50%. Dos años más tarde, en el Gobierno de Néstor Kirchner, la tasa bajó del 50%.

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