La vuelta de Tesla al crecimiento es solo la mitad del trayecto

Conseguir que la producción y las ventas vuelvan a subir es alentador, pero obtener beneficios sigue siendo difícil

Modelo S de Tesla en una estación de carga en el salón del motor de Fráncfort (Alemania).
Modelo S de Tesla en una estación de carga en el salón del motor de Fráncfort (Alemania).

La presión sobre Tesla se ha aliviado un poco: se ha recuperado de un primer trimestre malo al registrar ventas récord en abril-junio. Pero el impulso hacia el crecimiento es solo la mitad del camino.

La empresa entregó unos 95.000 vehículos el pasado trimestre: un 51% más que en el anterior. La mejora debería ser un alivio para los inversores en dos frentes. Primero, debería disipar los temores de que haya caído la demanda del Model 3. Además, la quema de efectivo de Tesla debería reducirse mucho. Eso explica por qué las acciones subieron un 7% en el posmercado.

Pero los números no restituyen el estatus de Tesla como compañía de rápido crecimiento. La producción total de unos 87.000 coches fue apenas superior al récord anterior, establecido en el cuarto trimestre de 2018. También existe la posibilidad de que los clientes de EE UU se apresuren a comprar un Tesla antes de que un crédito fiscal federal se reduzca a la mitad, a poco menos de 2.000 dólares, a finales de junio. Hace seis meses, otro recorte en el crédito contribuyó a la mala evolución del primer trimestre.

En todo caso, las ventas récord no llevarán a Tesla a la rentabilidad en ningún caso. Ganar dinero con el Model 3 ya era bastante difícil hace seis meses, cuando el precio medio estaba justo por debajo de los 60.000 dólares. Pero Musk ha introducido últimamente variantes más baratas, que harán bajar los márgenes. Además, la compañía entregó menos de 18.000 de vehículos S y X – de márgenes altos– el pasado trimestre. Si bien es mejor que en el anterior, deja el total del primer semestre en solo el 60% de la tasa de ejecución de 2017-18. Esto sugiere que Tesla es susceptible a la competencia: Audi, Porsche y Jaguar tienen sus propias ofertas.

Musk está empujando Tesla a reducir costes, pero arreglar coches de mala calidad y un pobre servicio postventa requiere inversión. Y el gasto de capital necesita un impulso, con apenas una décima parte de su objetivo para 2019 de 2.500 millones de dólares gastada en el primer trimestre. Conseguir que la producción y las ventas vuelvan a subir es alentador, pero obtener beneficios sigue siendo difícil.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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