Las grandes hoteleras se fijan en Marruecos para completar su expansión

RIU, Meliá y Barceló ya tienen 14 establecimientos y abrirán otros tres este año

Recepción del Meliá Sol Marrakech VVO, cuya apertura está prevista para noviembre.
Recepción del Meliá Sol Marrakech VVO, cuya apertura está prevista para noviembre.

Las grandes hoteleras españolas reorientan su punto de mira hacia África. La elevada competencia en Asia, Europa y América y los elevados precios de los activos han llevado a las grandes compañías españolas a fijarse en el continente africano para seguir creciendo. La principal prioridad es Marruecos, cuya estabilidad política y social contrasta con la inseguridad creciente en Túnez o Egipto desde la eclosión de la primavera árabe, lo que le ha llevado a superar los 12 millones de turistas extranjeros en 2018, por encima incluso de los máximos históricos alcanzados por Egipto. Tres de las grandes cadenas hoteleras (Barceló, RIU y Meliá) ya cuentan con 14 hoteles operativos y prevén abrir otros tres en los próximos meses.

La compañía que más ha apostado por Marruecos es Barceló, que cuenta en la actualidad con seis establecimientos (cuatro de cuatro estrellas en Casablanca, Fez, Tánger y Agadir y dos de cinco estrellas en Casablanca y Marrakech). La firma copresidida por Simón Pedro Barceló última nuevos contratos y se encuentra en pleno análisis de proyectos en Casablanca y Rabat. Le sigue muy de cerca RIU, con tres establecimientos en Agadir, dos en Marrackeh y con una apertura a finales de año en Taghazout. En un reciente viaje a Maldivas, el consejero directivo de RIU, Pepe Moreno, reconoció, no sin cierta sorpresa, que Marruecos había sido el mercado que mejor se había comportado en 2018 y que ese factor ha despertado el apetito de la compañía por buscar nuevas ubicaciones en África, toda vez que ese proceso en Asia se ha topado con unos precios inasumibles, como ha sucedido en Tailandia. Meliá también se prepara para crecer este año con fuerza en Marruecos, donde cuenta con tres hoteles y prevé abrir dos en los próximos meses: el Meliá Saidia Residences, con 192 habitaciones, cuya apertura está prevista en julio; y el Sol Marrakech VVO, con 211 habitaciones, que abrirá sus puertas en noviembre.

Tanto RIU, Meliá y Barceló no limitan su apetito por comprar activos a Marruecos, sino que ultiman compras en otros países africanos atraídos por unos precios sensiblemente inferiores a los que están encontrando en Asia o Europa. La compañía dirigida por Gabriel Escarrer ya cuenta con dos hoteles en Tanzania y cinco en Cabo Verde y su hoja de ruta fija que abrirá en un mes su tercer hotel en Tanzania y que prevé otros tres nuevos establecimientos en Cabo Verde para finales de 2020. De esta manera cerraría el próximo año con cinco hoteles en Marruecos, tres en Tanzania y ocho en Cabo Verde. Por su parte, la cartera de RIU también cuenta con cinco hoteles en Cabo Verde y uno en Tanzania y ya ha puesto la semilla para su siguiente apuesta con la compra de 25 hectáreas de terreno en Senegal para la construcción de dos hoteles, que estarán listos para finales de 2020, con una inversión prevista de 150 millones de euros. La cadena presidida por Luis y Carmen Riu se enorgullecen de ser la primera cadena española que entrará en ese destino y reafirmar su condición de pioneros en mercados poco explotados como Jamaica o Maldivas.

RIU abrirá en Senegal y Barceló y Meliá prevén crecer en Tanzania y Cabo Verde

Al margen de Marruecos, Barceló ha elegido regresar a Túnez, de donde salió tras las revueltas sociales iniciadas con la primavera árabe. En concreto abrirá en noviembre, en régimen de gestión, el Occidental Sousse Marhaba, con 240 habitaciones y de cuatro estrellas. Fuentes de la compañía aseguran que se trata solo de un primer paso y que en el corto plazo “es muy probable que tomen virtualidad otros proyectos que se están mirando en Túnez”. Asimismo avanzan que también se están negociando la incorporación de algún establecimiento en el área de Tanzania, Zanzíbar o Kenia.

De donde no ha salido la compañía ha sido de Egipto, pese al impacto que los atentados terroristas ha tenido en la llegada de viajeros extranjeros. En la actualidad explota dos hoteles en El Cairo y Sharm El Sheikh, respectivamente. Barceló no descarta crecer en Egipto, que el año pasado recuperó tres millones de visitantes y prevé recuperar otros tres en los próximos dos años.

Vincci Hoteles, la excepción al éxodo de Túnez

Los atentados en Egipto y las revueltas sociales en Túnez provocaron la salida masiva de las cadenas hoteleras, tanto internacionales como españolas, de esos dos países en busca de destinos que garantizaran un mínimo de estabilidad y seguridad. La peor parte del ajuste de llegadas se lo llevo Egipto, que pasó de un máximo histórico de 14 millones en 2010 a un mínimo de 5,3 millones en 2016. En 2018 llegó a 11,6 millones.

La excepción a ese éxodo se produjo con la cadena española Vincci Hoteles, dirigida por la familia Calero, que se mantuvo en el país, en contra del movimiento de salida del resto de hoteleras. La cadena cuenta en la actualidad con seis establecimientos en Túnez: dos de cuatro estrellas en Djerba, tres de cuatro estrellas en Hammamet y uno en Zarzis de cuatro estrellas, incorporado en abril de 2018.

La compañía, fundada en el año 2001, cerró el pasado año con 30 hoteles en España (el último lo inauguró en diciembre en Bilbao) y otros nueve establecimientos en el exterior. De ellos seis estan situados en Túnez y otros tres en Portugal (dos en Lisboa y uno en Oporto).

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