La OPV de los camiones de VW devuelve el foco a las reformas

Aunque los ingresos sean menores de lo esperado, merece elogios por hacerse en una empresa tan compleja

Junta anual de accionistas de Volkswagen.
Junta anual de accionistas de Volkswagen.

Cuando una empresa tan compleja y disfuncional como Volkswagen consigue llevar a cabo reformas sensatas en su estructura corporativa, es prácticamente un milagro. Es por eso que el consejero delegado Herbert Diess merece elogios por sacar a Bolsa su negocio de camiones Traton, a pesar de que los ingresos son menores de lo esperado.

La oferta pública de venta de la unidad de camiones tiene una larga y torturada historia anterior al nombramiento de Diess en abril pasado. Reuters informó en marzo de 2018 de que el consejo del fabricante de coches de 73.000 millones de euros iba a dar luz verde.

Unos meses más tarde, el jefe de camiones, Andreas Renschler, dijo que la empresa alemana podría recaudar más de 6.000 millones de euros emitiendo una participación del 25%. Luego, en marzo de 2019, VW detuvo el proceso, citando la excusa general de las “condiciones del mercado”.

Por fin parece que sigue adelante, y que se producirá el día 28 en Fráncfort y Nasdaq Estocolmo. Volkswagen fijó el viernes un rango de precios de entre 27 y 33 euros por acción para una oferta por el 10% de la división, con el objetivo de recaudar entre 1.600 y 1.900 millones de euros. El punto medio valora Traton en 15.000 millones de euros, muy por debajo de los 25.000 millones propuestos inicialmente. Los probables ingresos de alrededor de 1.700 millones de euros, mientras tanto, son menos de un tercio de la suma que Renschler mencionó el año pasado.

En otras palabras, Volkswagen ha tardado más de un año en recaudar mucho menos dinero del previsto inicialmente. La pequeña emisión merece un descuento, y Volkswagen probablemente se perderá cualquier aumento de valor de la oferta porque la mayoría de las acciones de Traton todavía residen dentro de la estructura poco manejable de la empresa matriz. Para los estándares de una compañía normal, es un lío.

Pero Volkswagen no es una compañía normal. La mitad de su consejo de administración, compuesto por 20 miembros, es elegido por los empleados, mientras que otros miembros incluyen representantes de la familia Porsche-Piech, un grupo de políticos estatales y dos ministros de Qatar, cuyo fondo de riqueza soberano tiene una participación en VW. Esto hace difícil hacer algo, como demuestra la descartada venta de la marca de motocicletas Ducati.

Ahora que el negocio de camiones comenzará a operar dentro de quince días, Diess al menos parece tener un mandato para hacer reformas. En teoría, esto podría extenderse a la separación total de Traton, así como a la de algunas de la decena de marcas de VW.

Los analistas de Evercore ISI calculan la suma de sus partes en alrededor de 230.000 millones de euros, más de tres veces el precio de mercado actual. Ahora que Volkswagen está dando la impresión de ser una empresa sensata, el descuento merece una atención renovada.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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