El crudo se dispara hasta un 4% tras el ataque a dos buques en Omán

El estrecho de Ormuz canaliza una tercera parte del tráfico marítimo de hidrocarburos

golfo de oman
Uno de los petroleros atacados arde en el estrecho de Ormuz. AP

El precio del petróleo se ha disparado hasta un 4,5% ante el ataque a dos barcos petroleros en los alrededores del Golfo Pérsico, si bien a lo largo de la jornada la subida se ha ido moderando sustancialmente. Uno de los buques atacados, el Front Altair, ha registrado al menos una explosión a bordo, según el propietario del buque, la empresa noruega Frontline. El otro barco atacado, el Kokuka Courageous, ha sido alcanzado por un proyectil, según informó la cadena japonesa NHK citando al consejero delegado del armador, nipón, del buque.

La asociación de armadores de petroleros Intetanko ha confirmado que se trata de dos ataques, expresando su preocupación por los barcos que atraviesan estas aguas. El barril de Brent, que el miércoles cayó de los 60 dólares, ha marcado un máximo de 62,69, antes de moderar sus alzas y cerrar con una subida del 2,45% hasta los 61,44 dólares por barril. 

El incidente tuvo lugar en el mar de Omán, situado entre Irán y Omán y al otro lado del estrecho de Ormuz, única salida a mar abierto desde el Golf Pérsico. Se trata de una ruta vital para el mercado energético mundial: por ella circulan diariamente 17,2 millones de barriles cuando la demanda mundial es de 100 millones de barriles diarios. Un eventual bloqueo del estrecho (con un ancho navegable de apenas tres kilómetros en su parte más estrecha) es un riesgo geopolítico de primer orden.

Se trata del segundo ataque a petroleros en el último mes en esta zona, donde la rivalidad entre Irán y Arabia Saudí, y las guerras de Yemen y Siria reflejan la lucha a varias bandas por la hegemonía. Las sanciones contra Teherán aprobadas por Donald Trump, que canceló el acuerdo nuclear con el país, han disparado el riesgo de conflicto armado. Dichas sanciones impiden exportar crudo al régimen iraní, expuesto a una depresión económica y que busca oxígeno en interlocutores como Europa o Japón.

Los ataques, de hecho, se han producido cuando  el primer ministro nipón (nacionalidad también del armador de uno de los barcos) estaba reunido en Teherán con el líder supremo iraní para tratar de rebajar dicha tensión. Irán ha calificado los ataques de "sospechosos" y pidiendo una reunión de las potencias regionales. Ayer los rebeldes hutíes del Yemen, apoyados por Irán, lanzaron un misil contra un aeropuerto saudí, causando 26 heridos.

Las primeras informaciones han llegado en torno a las ocho horas, hora española, cuando la autoridad del puerto emiratí de Fujairah ha recibido la señal del socorro del Front Altair, un petrolero que llevaba 75.000 toneladas de nafta a Japón. 45 minutos después el operador del buque Kokuka Courageous informaba de otro ataques, al que después sucedió otro sobre la misma nave. Transportaba 25.000 toneladas de metanol a Taiwan. Ambas embarcaciones han tenido que ser evaciadas, y el armador del Altair, la noruega Frontline, ha desmentido el hundimiento que anunció la agencia de noticias iraní Irna. 

Según Bloomberg, la casa de seguros británica Lloyd's baraja incluir al Golfo Pérsico entre las zonas de mayor riesgo de conflicto, algo que no sucedía desde 2005, tras la segunda guerra del Golfo. Además, las empresas armadoras están subiendo con fuerza en las Bolsas ante la perspectiva de que los precios de los fletes. La propia Frontline se dispara un 11% en Oslo, su mayor sibida desde febrero.

El petróleo cayó con fuerza el miércoles tras publicarse los datos de inventarios en Estados Unidos, que marcaron el nivel más alto desde 2017. El barril Brent bajó de los 60 dólares, el nivel más bajo desde el mes de enero.

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