Deuda

Los inversores se lanzan en masa a las subastas de deuda en España, Italia, Portugal y Alemania

El Tesoro aprovecha los intereses bajos para una colocación sindicada de 6.000 millones

Bono español pulsa en la foto

El Tesoro ha recibido una elevada demanda para su emisión de deuda sindicada a 10 años, la tercera vez este año que acude al mercado en una colocación extraordinaria. Las peticiones una vez cerrada la colocación han superado los 27.500 millones de euros, tras lo que el tesoro ha adjudicado un volumen de 6.000 millones.

Los bajos tipos de interés no afectando al apetito de los inversores. La emisión se ha cerrado a un tipo de midswap más 33 puntos básicos, por debajo de los 37 puntos básicos de diferencial que se había establecido en el rango inicial gracias a la elevada demanda recibida. Dado que el midswap a este precio está en el 0,27%, la colocación se cerraría en torno al 0,6%, es decir, a niveles muy cercanos al precio de mercado.

Se trata, así, de la emisión de deuda a largo plazo más barata de la historia, en línea con los renovados mínimos históricos que está marcando el rendimiento del bono español a una década en el mercado secundario. Los bancos colocadores del bono sindicado emitido hoy por el Tesoro son BBVA, Credit Agricole, Goldman Sachs, Santander y Société Générale.

La anterior emisión sindicada del Tesoro a una década se realizó en enero y si bien tuvo una demanda sin precedentes, de 46.500 millones de euros –la mayor registrada nunca por un inversor soberano– tuvo un interés muy superior al de ayer, de un diferencial de 65 puntos básicos sobre el índice midwsap.

El Tesoro ha aprovechado el intenso apetito de los inversores por la deuda soberana de calidad, después de que España lograra el año pasado la mejora de rating a A por parte de dos agencias de calificación financiera (Standard & Poor's y Fitch), lo que permitió el regreso de los inversores más conservadores, que había abandonado el bono español a consecuencia de la crisis. 

Portugal y Alemania también se han beneficiado hoy del arrollador interés del mercado por la inversión en deuda soberana, sin que sus emisiones hayan restado apetito por la del Tesoro español. El Tesoro portugués ha colocado hoy por primera vez en su historia deuda a 10 años a un interés inferior al 1%. En concreto, ha emitido 625 millones a un interés del 0,639%, frente al 1,059% de la anterior subasta al mismo plazo y con una demanda que ha superado en 1,8 veces la oferta.

Alemania también ha marcado nuevo mínimo histórico en la emisión de deuda a una década de hoy, en la que la demanda ha superado en 1,7 veces la oferta. El Bundesbank ha colocado 2.550 millones con vencimiento en 2029 a un interés medio del -0,24%, un mínimo sin precedentes, y frente al -0,07% de la anterior subasta. Supera el mínimo anterior, registrado en 2016, de emisión a una década al -0,11%.

La deuda italiana también se beneficia del enorme apetito de los inversores y el Tesoro italiano ha realizado hoy una emisión sindicada de bonos a 20 años. Ha colocado 6.000 millones de euros tras recibir una demanda de 24.000 millones de euros, a pesar de que Italia vuelva a estar en el disparadero por su elevada deuda y su indisciplina fiscal. A favor de la colocación ha jugado sin duda el hecho de que la Liga haya anunciado que la Comisión Europea prevé aplazar a otoño su decisión de abrir un expediente a Italia por no haber tomado medidas para la reducción de su deuda.

El deterioro económico está provocando el traslado de la inversión desde los activos de riesgo, la renta variable, hacia el refugio de la deuda soberana, a pesar de sus mínimas rentabilidad. En el caso de la deuda alemana, los inversores llevan semanas pagando por comprar ese activo, en la idea de que su rendimiento va a adentrarse aún más en terreno negativo. De hecho, tanto la Fed como el BCE ya han dado claras muestras de que están dispuestas a volver a rebajar tipos si se recrudece la guerra comercial y su impacto en la economía. El mercado ya da por hecho que los tipos volverán a bajar este año en EE UU. 

 

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