Hacienda se queda sin pujas para su joya inmobiliaria en Madrid

La Administración pedía 196 millones por una torre de oficinas en María de Molina, pero la subasta queda desierta

Edificio de Hacienda en el número 50 de María de Molina de Madrid. G
Edificio de Hacienda en el número 50 de María de Molina de Madrid. G

En una de las mejores ubicaciones para oficinas de Madrid y en un momento en el que hay una enorme presión compradora por parte de los inversores, Hacienda no ha conseguido interés para un edificio de María de Molina, 50, en Madrid, una joya inmobiliaria a la que sin embargo había que sacar brillo.

El Consejo de Ministros autorizó a mediados de marzo la venta en subasta pública del complejo llamado Eurocis, en la manzana de las calles María de Molina, Núñez de Balboa, General Oraá y Castelló. Se trata de una buena ubicación del barrio de Salamanca, a medio camino entre el Paseo de la Castellana y Avenida de América, una de las zonas más demandadas por las empresas. Hacienda daba dos meses a los interesados para hacer sus pujas. El precio de salida era de 196 millones de euros, lo que suponía un récord en la enajenación de un activo público, pero el concurso finalmente ha quedado desierto, según confirman fuentes de la Administración.

Los responsables escogidos por la Administración han realizado durante este tiempo visitas para que los inversores conocieran el inmueble. Por allí han pasado destacados directivos del sector inmobiliario y de fondos, que se han hecho una idea de la situación de la propiedad.

El problema que los potenciales inversores han percibido es la enorme complejidad del edificio, ya que requiere de una profunda reforma, dificultada porque comparte usos con decenas de particulares que tienen allí sus viviendas, además de locales comerciales en una parte baja surcada por numerosos recovecos, según explican fuentes del sector. Por eso, todos los interesados han desistido de pujar. También había interrogantes respecto a la viabilidad de un proyecto para transformarlo en uso residencial.

Aunque el importe solicitado por Hacienda estaba dentro de un margen razonable, según los expertos del sector, no ha sido suficientemente interesante para que algún comprador asumiese el riesgo. De hecho, el precio aproximado por metro cuadrado superaba los 4.200 euros y llevaba cierto descuento respecto al mercado de la zona, que puede situarse de 5.000 a 9.000 euros para producto de la máxima calidad.

La venta se estructuró en un único lote integrado por 94 fincas registrales, que se correspondían con una superficie de oficinas de casi 46.000 metros cuadrados, además de 396 plazas de garaje, un local y siete trasteros.

La parte de oficinas de la torre de 20 plantas se encuentra prácticamente vacía. De hecho, solo la Agencia Tributaria permanece allí ocupando una planta. En los últimos meses han salido otros departamentos ligados a la Administración General del Estado.

La intención de Hacienda con esta enajenación pasaba por obtener recursos en el marco de la política de racionalización inmobiliaria del sector público, según se explicaba en un comunicado de Hacienda en marzo. De hecho, la ahora frustrada transacción se hubiese convertido en la más importante realizada por el Estado para un solo activo. Ese importe habría superado la transacción del suelo propiedad de Adif en Nuevos Ministerios, traspasado por 136 millones a El Corte Inglés. Aunque se desconoce qué hará ahora el Ejecutivo con este inmueble, no sería extraño que volviese a convocar un concurso como ya hizo en varias ocasiones con el antiguo Hospital del Aire en la zona de Arturo Soria.

 

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