La OCU pide la retirada de dos cremas solares infantiles de Isdin y Bavaria

La asociación de consumidores denuncia que tienen una protección menor de la que dice el etiquetado

Stanpa e Isdin afirman que el estudio carece de rigurosidad científica

La OCU pide la retirada de dos cremas solares infantiles de Isdin y Bavaria

Alerta al sol. La crema Isdin Fotoprotector Pediatrics Transparent Spray SPF 50+ no tiene el factor de protección que realmente dice en el etiquetado. Al menos eso es lo que denuncia la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), que asegura que tiene en realidad un factor de protección menor: debería estar etiquetado como SPF 15. Se trata, por tanto, de un producto no apto para proteger adecuadamente la piel de los niños. Desde la OCU piden su retirada del mercado, así como también exigen que se deje de comercializar Babaria Solar Infantil Spray Protección, que tampoco alcanza el SPF anunciado.

La OCU ha realizado un análisis comparativo entre diferentes cremas solares para comprobar si ofrecen el índice anunciado y, por lo tanto, protegen la piel en la medida que prometen. En esta ocasión, OCU se ha centrado en estudiar 17 cremas solares infantiles con factor de protección solar muy alto (SPF 50+) y con presentación en formato pulverizador (“pistola”, spray, aerosol o pulverizador).

Para realizar el análisis, las cremas han sido sometidas a dos pruebas de laboratorio siguiendo las normas estandarizadas europeas. Por un lado, una prueba de cálculo del SPF in vivo en condiciones estandarizadas y controladas (el SPF indica el nivel de protección frente a los rayos UVB) y, por otro, una prueba in vitro para medir la radiación UVA capaz de traspasar una capa de crema de un determinado espesor.

Según estas pruebas, OCU ha detectado que, de las 17 productos analizadas, dos de ellas tienen un factor de protección frente a los rayos UVB inferior al anunciado. El primer caso, y el más grave, es el de la crema ISDIN Fotoprotector Pediatrics Transparent Spray SPF 50+, que solo ofrece protección media y no muy alta, como se indica en el etiquetado.

El segundo caso es el de la crema solar Babaria Infantil Spray Protector SPF 50+, que debería estar etiquetada como SPF 30, ya que solo ofrece protección alta. En cuanto a la radiación UVA, solo ISDIN falla también en esta prueba, ofreciendo menos protección de la recomendada.

La organización de consumidores ya ha enviado los resultados del análisis a la AEMPS (Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios) y le ha solicitado que realice las comprobaciones necesarias sobre estos dos productos, así como la retirada y el cese de comercialización y utilización, por el riesgo potencial que supone su uso para la salud de los consumidores, especialmente en el caso del fotoprotector de la marca Isdin.

Por su parte, Isdin, en un comunicado, destaca que somete todo su portfolio de productos a las pruebas más exigentes para garantizar su eficacia. Por todo ello, las características del producto que se hacen constar en su publicidad y presentación comercial, entre las que se encuentran el Factor de Protección Solar (SPF) y el UVA-PF, se corresponden absolutamente con los resultados arrojados por estudios realizados por entidades de certificación especializadas, independientes y de gran prestigio. Y destaca que, a pesar de haber solicitado a la OCU, una copia del estudio en el que "supuestamente se obtuvo un SPF y un UVA-PF inferior al indicado en el etiquetado del producto", no ha podido verificar ni la metodología, ni la ejecución, ni la coherencia de los resultados de este estudio.

Y asegura que "el consumidor puede estar seguro de que las afirmaciones que aparecen en el pack del producto están avaladas por estudios Independientes elaborados por entidades de certificación de primer nivel". La firma concluye que desde el lanzamiento del protector en 2015, los servicios de cosmetovigilancia no han registrado consulta, reclamación o denuncia significativa de particulares o consumidores referidas a la falta de seguridad o eficacia del solar y en particular comunicaciones que pudieran hacer sospechar que los datos de SPF y el UVA-FP.

Del resto de cremas analizadas, la OCU afirma que todas cumplen con el etiquetado básico que exige la ley y que la protección ofrecida coincide con la anunciada en las etiquetas. Además de la protección SPF y UVA, la OCU también ha analizado y puntuado otras características de las cremas y su envasado como la prueba de uso, la claridad del etiquetado o la posible presencia de fragancias alergénicas, para así poder adjudicar una calificación global a cada una de ellas.

Según esta calificación global, la crema Garnier Delial Sensitive Advanced Bruma Antiarena es la mejor de este análisis, mientras que Cien Sun Spray Solar Infantil de Lidl (en formato pistola) obtiene la calificación de compra maestra por su buena relación calidad precio. Según esta asociación, los resultados de este nuevo análisis vuelven a demostrar que, para estar adecuadamente protegido, no es necesario adquirir los productos más caros, ya que varias cremas de precio económico ofrecen una protección adecuada. La OCU quiere hacer hincapié también en que la aplicación de las cremas debe hacerse de manera generosa y repetida cada dos horas y que una reducción en la cantidad aplicada implica menor protección.

Los mejores protectores infantiles, según la OCU, son:

1. Garnier Delial. Niños Sensitive Advanced Bruma Antiarena SPF 50. Precio: 9,15 euros (100 ml)

2. Cien Sun (Lidl) Spray Solar Infantil (pistola) SPF 50. Precio: 2,53 euros (100 ml)

3. Garnier Delial. Niños Spray Hidratante SPF 50+. Precio: 6,50 euros (100 ml)

 También la Asociación Nacional de Perfumería y Cosmética (Stanpa) se ha pronunciado sobre el estudio de la OCU y afirma que no da ninguna credibilidad al análisis sobre protectores solares, dado que no dispone de conocimiento científico ni personal cualificado para realizar evaluaciones y afirmaciones relacionadas con un tema de la complejidad de la determinación del FPS en un protector solar infantil.

Y recuerda que "en la Unión Europea disponemos de una de las legislaciones más restrictivas en términos de cumplimiento y seguridad para el sector cosmético". Por tanto, la totalidad de las autoridades sanitarias de todos los Estados Miembros y la Comisión Europea tienen a su disposición los expedientes de información de los productos, y pueden comprobar la validez y fiabilidad de los ensayos realizados. En España, asegura el comunicado de este organismo, la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios es quien puede evaluar los estudios científicos de eficacia y seguridad que realizan las compañías y utilizan para sustentar con datos las alegaciones que aparecen en los etiquetados de los productos. "Por tanto, los productos cosméticos para la protección solar infantil están sujetos a estrictas evaluaciones de seguridad que garantizan la veracidad de las alegaciones sobre sus niveles de protección".

Metodología

Stanpa también critica que la OCU no indica dónde se ha realizado y quién es el equipo investigador, ni describe adecuadamente la metodología seguida. Y añade que el FPS se determina con métodos estandarizados y reproducibles. La técnica in vivo estandarizada e internacionalmente aceptada para determinar el FPS es el método in vivo International Sun Protection Factor Test Method, utilizado por la industria europea, japonesa, estadounidense y sudafricana y recogido en la Norma ISO 24444:2010. Esta norma, prosigue esta asociación, tiene en cuenta distintos parámetros que son esenciales en la protección solar como las latitudes y longitudes geográficas, las variaciones en función de la hora del día, así como la estación del año, para que los productos de protección solar sean ensayados y reproduzcan la radiación UVA y UVB que llegan a la tierra.

Por su parte, el método ISO 24444:2010 es una técnica muy compleja de llevar a cabo, ya que existen muchas variables en cuanto a la metodología de aplicación de los productos con diferentes y novedosas formas galénicas, el tipo de piel de los sujetos, diferentes lámparas de lectura, variación entre los criterios de lecturas, que requiere contar con personal altamente cualificado, con conocimiento específico y bien entrenado para poder dar una correcta interpretación de los resultados obtenidos. Para concluir, afirman que los resultados presentados por la OCU deberían ser contrastados en varios laboratorios con las diferentes fórmulas testadas, ya que acusar injustificadamente de que un producto no cumple con pruebas realizadas en un solo laboratorio del que se desconoce la metodología seguida y las condiciones del ensayo, es un hecho grave e insuficiente.

 

 

 

 

 

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