Los amigos europeos de Huawei seguirán en línea por ahora

El mejor argumento para que Vodafone o Telefónica no cambien de fabricante es que Trump tiene un currículum de cambios de opinión

Una manifestante apoyando a Huawei en Vancounver (Canadá), en diciembre, mientras la jefa financiera de la empresa, Meng Wanzhou, estaba detenida.
Una manifestante apoyando a Huawei en Vancounver (Canadá), en diciembre, mientras la jefa financiera de la empresa, Meng Wanzhou, estaba detenida.

Los jefes de las cadena de suministro de las telecos pueden sostenella o enmendalla. Ahora que Estados Unidos ha añadido al puntero fabricante de kits de telecomunicaciones Huawei Technologies a una lista negra de empresas, operadoras europeas como Vodafone y Telefónica tienen que decidir si pivotan hacia otros fabricantes, o si cruzan los dedos. En general, esto último tiene más sentido.

Deshacerse de los smartphones de Huawei en sus lanzamientos del 5G, como ya han hecho BT y Vodafone, es la parte fácil. Esos teléfonos serían inútiles para los europeos que prefieren aplicaciones de Google, que, como todas las empresas estadounidenses, no pueden realizar transacciones con grupos de la lista de entidades vetadas del Departamento de Comercio de los Estados Unidos. Divorciar sus negocios de los equipos de infraestructura de Huawei, como las torres de telecomunicaciones y los servidores, es más difícil.

El argumento para hacerlo es que mientras que Huawei controla el 31% del mercado mundial de infraestructura móvil de 33.000 millones de dólares, según Bank of America Merrill Lynch, todavía gasta un tercio de sus compras mundiales de piezas en productos semiconductores estadounidenses, según Rosenblatt Securities. Si se corta, el fundador Ren Zhengfei tendría dificultades para producir las nuevas piezas, el software y los kits de reemplazo que las empresas de telecomunicaciones necesitan para mantener el buen funcionamiento de las redes.

Los actores europeos pueden protegerse cambiando ahora, pero eso sería costoso y llevaría mucho tiempo. BT comenzó a retirar a Huawei de partes de su red en 2016 y el proceso sigue en curso. Las 10 principales empresas de telecomunicaciones de Europa utilizarán ya el 19% de las ventas combinadas en inversión este año, según las estimaciones de Refinitiv.

Reemplazar los kits de Huawei actuales con productos de la competencia, de Nokia y Ericsson, añadiría más costes. Suponiendo que el capex sube un 15%, el flujo de caja de disponible de las operadoras para los accionistas sería aproximadamente un 20% menor, según nuestras estimaciones.

El argumento positivo para retrasar la decisión es que tanto Huawei como las empresas de telecomunicaciones ya han estado almacenando componentes clave para mitigar la lista negra de Estados Unidos, de acuerdo con múltiples fuentes de la industria. Una persona familiarizada con las operaciones de Huawei cuenta que ya tiene por lo menos un año de suministro de piezas. Sin embargo, eliminar a Huawei frenaría la marcha de Europa hacia redes 5G superrápidas.

Quizás el mejor argumento para dudar es que Donald Trump tiene un historial de cambios de opinión. El presidente de EE.UU. ya indicó el jueves que las quejas de su país sobre Huawei podrían resolverse como parte de un acuerdo comercial más amplio con China. Esa es razón suficiente para que los socios europeos permanezcan en línea.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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