El Banco de España pide revisar el gasto público y menos beneficios fiscales a empresas

Alerta que la revalorización de las pensiones con el IPC obligará a medidas adicionales de gasto e ingresos

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Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España.

El gobernador del Banco de España, Pablo Hernández de Cos, ha expuesto esta mañana su visión sobre la economía española, apenas una semana después de que el Ejecutivo remitiera el Plan de Estabilidad a la Comisión Europea. En su opinión, los principales retos a corto plazo son el elevado endeudamiento público y exterior, el envejecimiento de la población, la elevada tasa de paro, el saneamiento pendiente en el sector bancario y las mejoras de productividad.

"El endeudamiento público se situó en el 97% del PIB al cierre de 2018, 60 puntos por encima de 2007. Es una de las principales vulnerabilidades de la economía española. A eso se une un déficit público del 2,5%, del que un porcentaje muy elevado es estructural y no se habría reducido en los últimos cuatros años", recalcó durante su exposición. En ese punto, Hernández de Cos apostó por retomar la senda de consolidación presupuestaria. "La reducción del déficit daría margen fiscal para posibles escenarios adversos", subrayó. El gobernador del Banco de España también consideró necesaria una revisión de los gastos públicos y de los beneficios fiscales incluidos en los Presupuestos Generales del Estado. "Existe margen para mejorar la eficiencia del gasto público y para redefinir la estructura de impuestos. El sistema fiscal español tiene muchos beneficios fiscales, con exenciones y reducciones, que reducen la recaudación y distorsionan el sistema", subrayó Hernández de Cos. Algo en lo que ya se ha puesto manos a la obra Hacienda, que en el Programa de Estabilidad remitido a la Comisión Europea ha puesto en cuarentena y está revisando al menos una docena de beneficios fiscales, que restan hasta 57.000 millones de euros a las arcas públicas. Los más relevantes en materia de ingresos son los ligados a los tipos reducidos del IVA, que suponen una merma de ingresos de 25.600 millones.

Otro factor que preocupa al Banco de España por su impacto en las cuentas públicas es el envejecimiento de la población. "En 2018, la tasa de dependencia es del 25% y está previsto que se duplique en 2050. Nos preocupa porque el envejecimiento tendrá un impacto en el gasto público en pensiones, en sanidad y en el mercado laboral", recalcó. Respecto a las pensiones, Hernández De Cos recalcó que el retraso de entrada del factor de sostenibilidad hasta 2023 (que ligaba el alza de las pensiones al de la economía española) requerirá medidas adicionales de gasto e ingresos para garantizar la sosteniblidad y la equidad del sistema. "Es importante subrayar que para afrontar ese reto también habrá que incentivar la participación de los trabajadores de mayor edad en el mercado laboral, redefinir las políticas inmigratorias y mejorar el sistema educativo", señaló.

El gobernador del Banco de España también incidió en la necesidad de reformar el mercado de trabajo para mejorar su funcionamiento. "Se han creado 2,5 millones de empleos desde la recuperación económica y pese a ello, la tasa de paro sigue siendo del 14,7% y el 45% de los parados está en esa situación desde hace más de un año", remarcó. A su juicio, las claves para cambiar esas cifras están en mejorar la empleabilidad de los trabajadores y reducir la tasa de temporalidad, porque ambos indicadores generan desigualdad. De hecho, Hernández de Cos reclamó mejorar el atractivo de la contratación indefinida como algo vital para que la tasa de temporalidad baje de sus actuales niveles superiores al 25%.

Respecto al sector bancario consideró que los activos improductivos siguen siendo más elevado que en la crisis, lo que está lastrando la producrtividad de los bancos. "Deben reforzar su capital y su pasivo susceptible de ser capitalizado", aseguró. Hernández de Cos también remarcó que el nuevo entorno tecnológico supone un reto, pero también una oportunidad para ganar en eficiencia. "Mejorar la reputación del sector es asimismo un desafío para afrontar un entorno competitivo con nuevos agentes como las fintech".

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