Casado votará contra la investidura de Sánchez pero se abre a otros pactos

El líder del PP dice que planteará una oposición “firme pero responsable” a un presidente que busca establecer diálogo sobre Cataluña o las pensiones

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (izquierda), con el líder del PP, Pablo Casado.
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez (izquierda), con el líder del PP, Pablo Casado.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en funciones a falta de ver qué apoyos logra para renovar en el cargo tras vencer en las elecciones generales del 28 de abril en las que se quedó a 53 escaños de la mayoría absoluta, inició este lunes una ronda de contactos con los principales líderes de la oposición. Sánchez citó en primer lugar al líder del PP, Pablo Casado, como arranque de unos encuentros en los que busca imponer un corte dialogante a la nueva legislatura. Aunque en estas citas no se aborda oficialmente la formación de nuevo Gobierno, a la espera de que el Rey impulse el proceso, la realidad es que el asunto sobrevoló el encuentro de este lunes como lo hará previsiblemente en los de este martes con los responsables de Cs, Albert Rivera, y Unidas Podemos, Pablo Iglesias.

“No podemos facilitar este Gobierno”, expuso este lunes Casado tras un encuentro de dos horas, avanzando que el PP votará en contra de la investidura de Sánchez tanto en una primera ronda, en la que requeriría de mayoría absoluta, como en una segunda en la que le bastarían más votos a favor que en contra. “Pero podemos entender que otros partidos que respeten las Constitución y la unidad de España consideren hacerlo”, matizó, en referencia a la opción de que lo haga Ciudadanos.

Evitó valorar eso sí un posible acuerdo PSOE-Cs, la única fórmula que garantizaría un Ejecutivo de mayoría absoluta. Casado, de hecho, asume que Sánchez tratará de recabar apoyos entre los grupos que avalaron la moción de censura que le llevó al poder el pasado junio, lo que incluye a Podemos, PNV o los secesionistas catalanes. Pese a ello, el líder del PP pidió al presidente que “España no dependa de los independentistas”.

Tras obtener el peor resultado electoral del PP en unas elecciones generales en las que ofreció a los ultraderechistas de Vox formar un Gobierno de Coalición, Casado busca ahora devolver al partido una imagen centrista que le permita remontar de cara a los comicios municipales y autonómicos del 26 de mayo. En esta coyuntura, pendiendo su cargo de los resultados que arrojen las nuevas urnas y con Rivera reclamando para sí el rol de vigilante del Gobierno, Casado aseveró este lunes que será él quien lidere una oposición “fuerte, firme pero responsable”. Más allá, el popular se mostró dispuesto a negociar grandes acuerdos con Sánchez.

El presidente del Gobierno, de hecho, citó a Casado con la intención iniciar con él, y el resto de grandes líderes parlamentarios, un diálogo constante sobre Cataluña y otras “cuestiones de gran importancia para los ciudadanos como el Pacto de Toledo y las pensiones, el impulso a la ciencia y la transición ecológica”, según revelaron a Efe fuentes del Ejecutivo. Desde La Moncloa calificaron la reunión como “cordial, afable y fluida” y esperan que esta tónica impere en la nueva legislatura.

Recurso contra la candidatura de Puigdemont

Al Constitucional. Los juzgados de Madrid decidieron este lunes permitir al expresidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, y a dos antiguos miembros de su ejecutiva, ser candidatos para las elecciones europeas del 26 de mayo pese a estar fugados de la justicia española. El PP, que había tratado de evitarlo con una reclamación ante la Junta Electoral Central, anunció este lunes que recurrirá el fallo judicial ante el Tribunal Constitucional.

Cs ante el 26M. La portavoz de la Ejecutiva de Ciudadanos, Inés Arrimadas, dijo este lunes que ve “muy complicado” llegar a pactos en ayuntamientos y comunidades “con este PSOE” adscrito a las políticas de Pedro Sánchez tras los comicios del 26M.

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