Barceló lidera el regreso de las hoteleras españolas al norte de África

Gestionará un hotel de 240 habitaciones en Sousse (Túnez) tras diez años de ausencia

Piscina del Occidental Sousse Marhaba
Piscina del Occidental Sousse Marhaba

Túnez o Egipto fueron destinos predilectos de los turistas europeos hasta el estallido de la primavera árabe en 2011, con las revueltas sociales y los atentados terroristas que le siguieron. Antes de que estallara el conflicto, ambos países atraían 21 millones de visitantes extranjeros al año (14 millones a Egipto y 7 a Túnez). Todos los planes que las grandes hoteleras españolas tenían para crecer en esa región se metieron en un cajón y los contratos se anularon. Así sucedió en el caso de RIU que a finales de 2015 gestionaba 10 hoteles y 3.856 habitaciones en Túnez y que se vio obligada a dar por finalizada la gestión de los inmuebles, todos ellos de titularidad estatal. Meses después, Meliá anunció su salida de Egipto donde aún conservaba tres contratos de gestión. La única que mantuvo sus inversiones, pese a la huida masiva de viajeros extranjeros fue Iberostar, que en la actualidad gestiona seis hoteles en Túnez.

Ese éxodo se revirtió ayer con el anuncio de Barceló, que hizo público que regresa a Túnez tras diez años de ausencia. La compañía hotelera gestionará el hotel Occidental Sousse Marhaba, de cuatro estrellas y 240 habitaciones, y parece que es solo el principio de una estrategia de crecimiento. “Estamos analizando nuevos proyectos con otros socios locales, ya que nuestro objetivo es lograr una posición destacada en el renacer turístico de Túnez, y queremos hacerlo de la mano de las compañías más punteras del país”, recalcó Jaime Buxó, director general de Desarrollo de Negocio de Barceló Hotel Group.

La clave de la apuesta está en el regreso del turismo. El pasado ejercicio se cerró con la llegada de 8,3 millones de viajeros, por encima de las cifras previas a la primavera árabe.

El resto de grandes hoteleras por ahora se muestran cautas en cuanto a su regreso a una zona en la que la seguridad no está ni mucho menos garantizada. En diciembre, un atentado contra un autobús de turistas extranjeros en el Cairo (Egipto) se cobró la vida de tres viajeros vietnamitas y el guía de la excursión. En Túnez, el último atentado suicida se produjo en octubre de 2018, aunque los grandes ataques contra intereses turísticos se produjeron en 2015, con ataques en el Museo del Bardo y en Sousse.

Ni NH, ni Meliá ni RIU tienen establecimientos en ninguno de esos dos países y ninguna tiene planes a corto plazo, según confirman a Cinco Días. La prioridad para invertir, excepto en el caso de NH, está en Marruecos, un país que ofrece mayor seguridad y estabilidad para las inversiones. La que mayor presencia tiene es RIU, que en la actualidad cuenta con tres establecimientos en Agadir, dos en Marrackeh y prevé abrir otro en Taghazout. Le sigue Meliá, con dos hoteles operativos y otros tres en proceso de apertura, e Iberostar, también con tres establecimientos (Agadir, Marrakech y Berkane).

Marruecos, el país más visitado en África en 2018

Ranking. El primer país en la lista de los más visitados en África es Marruecos, que cerró el pasado ejercicio con más de 12 millones de viajeros internacionales, unas cifras que solo consiguió Egipto antes de la primavera árabe.

Suráfrica. La segunda posición la ocupa Suráfrica, con casi nueve millones de viajeros, mientras que el tercer lugar lo ocupó Túnez, con 8,3 milones de viajeros. El ejecutivo local prevé que este años se superarán los 9 millones de viajeros, gracias a las buenas expectativas que existen respecto al turismo europeo, ruso y argelino. Esos tres motores fueron los que provocaron que ganara 1,3 millones de turistas el pasado ejercicio (de 7 a 8,3 millones).

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