Las firmas de renting invitan a los autónomos a vestir ‘prêt-à-porter’

Las marcas lanzan paquetes diseñados para este colectivo

Nave de la empresa Alquiber, que ofrece renting flexible.
Nave de la empresa Alquiber, que ofrece renting flexible.

Olvídese de los trajes a medida. Lo que está de moda es el prêt-à-porter. Así llama Agustín García, presidente de la Asociación Española de Renting (AER), al nuevo fenómeno que se ha apoderado de las firmas arrendadoras de vehículos. Si antes las compañías del sector se esmeraban por ofrecer a sus clientes contratos adaptados a sus requerimientos de flota y kilómetros, ahora ponen el acento en paquetes que arman en serie siguiendo unos patrones básicos, como la ropa lista para llevar. Detrás de esta tendencia está la necesidad de ganar cuota en el segmento más pujante, el de los pequeños negocios.

El año pasado, entre profesionales independientes y pymes contribuyeron con el 56% del crecimiento del sector, añadiendo 101.462 automóviles que han dejado la flota bajo gestión en 629.260 unidades. La participación en el mercado de estos dos tipos de clientes “aumenta considerablemente”, confirma Manuel García, secretario general de la Asociación Española de Leasing y Renting (AELR). “De hecho, este año se están concentrando casi todos los esfuerzos en este colectivo como objetivo”, añade.

Volviendo al símil de la alta costura, a la AER le gusta decir que en los últimos tres años el renting ha pegado el estirón y renovado su vestuario. En efecto, en ese periodo el parque de coches y furgonetas alquilado bajo esta fórmula a particulares se ha multiplicado por más de cinco, hasta alcanzar los 55.245 vehículos, mientras que el de pymes ha subido un 85%, hasta los 123.210. Como consecuencia de este aumento de talla, los autónomos han pasado de representar el 2% del mercado en 2015 al 15% en 2018, y las pequeñas empresas, del 9% al 20%. Por el contrario, el peso de las grandes se ha reducido del 62% al 51% y el de las Administraciones públicas, del 5% al 4%.

Nueva política

Este movimiento en la base de clientes ha obligado a las marcas de renting a replantearse su estrategia comercial. Al contrato tradicional, diseñado especialmente para las grandes firmas, que, a cambio de un compromiso de permanencia durante uno, dos o tres años, ofrece condiciones cerradas de precio, número de vehículos y km (por tanto, un gasto fijo), han sumado una fórmula más abierta, que permite modificar el tamaño de la flota en alquiler e incluso cancelar el servicio de manera anticipada.

“Nuestra cuota incluye todos los servicios, sin sorpresas a la finalización del contrato. Se utiliza el vehículo cuando se necesita, sin límite de cambio por otro modelo y en el plazo deseado. Es más caro que el renting fijo, pero se adapta mucho más a la fluctuación de negocio del cliente”, afirma José Ramón Calvo, director general de Alquiber Quality, una de las primeras gestoras de flotas que introdujo esta modalidad, conocida como renting flexible.

Alquiler de vehículos flexible de ALD.
Alquiler de vehículos flexible de ALD.

La posibilidad de devolver la furgoneta de forma anticipada, sin exponerse a una penalización, es el principal atractivo para los autónomos, porque a diferencia de las operadoras telefónicas, distribuidoras de gas o aseguradoras, cuya plantilla y carga de trabajo fluctúa poco, el carpintero o cristalero vive del día a día y su volumen de pedidos varía mucho de una semana a otra. “Fuimos pioneros en el pago por uso que ahora está tan de moda. Nuestros clientes pagan única y exclusivamente por la necesidad que tengan en ese momento. Durante ese periodo de contratación, nuestras cuotas son fijas, lo que les ayuda a tener el control y la previsión del gasto”, abunda Calvo.

Con un enfoque que también se adapta a las fluctuaciones en el volumen de encargos de repartidores, pintores y electricistas, ALD Automotive ofrece a este segmento Carflex, un servicio que permite ampliar o reducir el número de vehículos por periodos de tiempo, con una duración mínima de tres meses y sin compromiso de permanencia. “A diferencia de las grandes compañías, las pymes no suelen pedir versiones y modelos concretos de vehículos, lo que nos da margen para adecuarnos a su demanda”, señala Carlos Provencio, gerente de ALD Automotive.

Rocío Carrascosa, directora general de Alphabet España, destaca que en los últimos años las gestoras de flotas han sido capaces de reinventarse, lanzando nuevos conceptos como la movilidad compartida o el pago por uso, lo que junto a la flexibilización del producto en aspectos relativos a la permanencia del contrato y las condiciones del servicio, les han permitido no solo cubrir mejor las peticiones de las corporaciones, sino también atraer nuevos grupos de clientes, como las pymes y los autónomos.

En esa línea, Alphabet organizó campañas de comunicación para “desmitificar falsos mitos que circulaban alrededor del renting, como que cuesta un ojo de la cara, es complicado o sirve solamente para grandes empresas”. Y ahora las cifras les dan la razón: “En 2018, los negocios pequeños representaron el 62% del crecimiento del parque, lo que demuestra que han visto en esta herramienta una fórmula rentable, que les permite ser más competitivos e invertir su tiempo en su actividad, delegando el manejo de su flota en profesionales”.

La firma ha puesto a disposición de este colectivo un servicio de gestión de citas para que cada pyme pueda solicitar una cuando mejor le venga, sin tener que detener su negocio por este motivo en un momento inadecuado. Asimismo, ofrece un servicio de recogida y entrega adaptado a la disponibilidad de cada cliente, y un cotizador online, donde el usuario puede elegir entre todos los modelos del mercado, incluyendo híbridos y eléctricos, y contratarlo en cinco minutos.

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