Los recortes en ‘trading’ de Société Générale son solo el comienzo

Cerrar la división es una respuesta lógica pero insuficiente al mediocre rendimiento de su banca de inversión

Frederic Oudea, CEO de Société Générale.
Frederic Oudea, CEO de Société Générale.

Hago trading, luego pierdo”. Esta versión de la famosa máxima de René Descartes no es probablemente lo que tenía en mente Société Générale cuando nombró su unidad de trading por cuenta propia en honor al filósofo francés del siglo XVII. Sin embargo, lo que la división tendía a ofrecer es una baja rentabilidad. Cerrarla y retirarse del trading de materias primas es una respuesta lógica pero insuficiente al mediocre rendimiento de la banca de inversión de Société Genérale.

El prestamista francés dirigido por el consejero delegado Frederic Oudea ofreció ayer pocos detalles financieros cuando esbozó los planes para recortar 1.600 puestos de trabajo –750 de ellos en Francia, país donde las bajas serán todas voluntarias–. “Hemos llevado a cabo una revisión de todas las actividades de banca corporativa y de inversión. Nuestro objetivo es devolver la rentabilidad del negocio por encima del coste del capital”, dijo Severin Cabannes, subdirector general de Société Générale y jefe de su brazo de banca corporativa y de inversión.

Sin embargo, dados sus recientes y terribles resultados, la respuesta llega con retraso. Las acciones de Société Générale se han perdido completamente el rally general de este año de las acciones de bancos, cayendo un 4% en el año hasta el lunes. Sus rivales nacionales BNP Paribas y Natixis han crecido un 13% y un 22%, respectivamente, durante el mismo período.

Suponiendo que la mayor parte de los recortes de plantilla recaigan en la banca de inversión, que emplea a 18.000 personas en 30 países de todo el mundo, el plan hará una mella modesta en los gastos de la división, que el año pasado se comió 82 céntimos de cada euro de ingresos.

Oudea ya ha prometido 500 millones de euros de ahorro para 2020. Eso impulsaría el retorno sobre el capital de la unidad desde el menos del 8% del año pasado a casi el 10%, según un cálculo nuestro que supone que los ingresos, las provisiones de capital y las deudas incobrables permanezcan estables, y una tasa impositiva del 25%. El problema es que la línea superior, los ingresos, no es fija: como la mayoría de sus rivales, es probable que la banca de inversión de Société Générale sufriera una caída interanual de sus ingresos en el primer trimestre.

Para poner el negocio sobre unos cimientos más sostenibles podrían hacer falta recortes más profundos, particularmente en renta fija, donde Société Générale se sitúa por detrás de los seis bancos más importantes del mundo, según datos de Coalition.

Sin embargo, una reestructuración más radical podría significar mayores pérdidas a corto plazo, algo que el ratio de capital común Tier 1 del banco, de sólo el 10,9% a finales del año pasado, no está en condiciones de absorber.

Las acciones de Société Générale, que apenas se movieron ayer por la mañana, cotizan a menos de la mitad del valor contable tangible del banco. Es posible que haya más ahorros en el futuro, pero hasta que Oudea no encuentre la manera de ofrecer mayores rendimientos de forma sostenible, los accionistas seguirán manteniendo una actitud filosófica.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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