Infraestructuras

Ferrovial va a por nuevos dividendos y 40.000 millones en proyectos en Estados Unidos

Busca reemplazar la aportación de Servicios por la conservación de infraestructuras

Ferrovial pulsa en la foto

Estados Unidos va a convertirse en el terreno de juego, en el sector de las infraestructuras, en que van a medir sus fuerzas las nuevas Abertis y Ferrovial. Si la primera tiene a sus socios, ACS y Atlantia, en busca de proyectos por 10.000 millones de euros para introducir a la concesionaria catalana en el mercado estadounidense, el grupo que preside Rafael del Pino ha identificado oportunidades por cerca de 40.000 millones.

La nueva ofensiva de Ferrovial, una de las principales referencias en la gestión de autopistas del país norteamericano, ha sido trasladada a analistas e inversores y se enmarca en la revisión estratégica que supone la próxima salida de la actividad de servicios. La compañía está abierta tanto a la operación de carreteras como a la entrada de aeropuertos en una cesta de activos liderada por Londres-Heathrow.

La filial operadora de autopistas Cintra espera participar en el proceso de precalificación, previsto el mes que viene, para el concurso de las carreteras de peaje dinámico (managed lanes) I-495/I-95 (Capital Beltway) e I-270, ambas en el Estado de Maryland. El Departamento de Transportes licitará un contrato con el diseño, construcción, financiación y operación.

Las autopistas NTE y LBJ, ambas en Texas, están en puertas de comenzar a remunerar a sus accionistas

La compañía también pretende ofertar a finales de año por el I-10 Mobile River Bridge de Alabama. En este caso salió a concurso el contrato de diseño, construcción, financiación, operación y mantenimiento de un puente atirantado sobre el río Mobile. La inversión estimada está en el entorno de los 2.000 millones de dólares (1.767 millones de euros).

Cintra también tantea proyectos concesionales en Illinois, Virginia, Georgia y Texas, y muchos de ellos estarían basados en las managed lanes que la empresa tiene ya funcionando en el entorno de Texas.

La estrategia del grupo español pasa por elevar las sinergias de su constructora con las áreas de autopistas y aeropuertos en los futuros proyectos.

Nueva fuente de ingresos

Ferrovial viene de capturar 623 millones en dividendos, a lo largo de 2018, por sus actividades de infraestructuras. Una cifra que supone un alza del 12,6% sobre 2017, pero que depende en 131 millones de la división de Servicios, para la que se busca comprador.

El grupo prevé que sus ‘managed lanes’ en Estados Unidos distribuyan 7.000 millones de euros en un plazo de 20 años

Uno de los retos de la compañía es reemplazar ese motor de dividendos, procedentes principalmente de la conservación de viales. Para alcanzar ese reto la empresa ha confirmado que una de sus jóvenes autopistas de Texas, la North Tarrant Express (NTE), está preparada para distribuir parte de su resultado este mismo año.

Esta carretera a las afueras de Dallas ha elevado su margen de ebitda del 73% de 2015 al 84% con que cerró 2018. Un porcentaje que, sumado a una intensidad de 200.000 vehículos diarios, deja ver que ha superado la fase de lanzamiento. Cintra, con un 63% del capital y plazo concesional hasta 2061, más que duplica el ebitda en esa autopista en los tres últimos ejercicios, pasando de los 38 millones de dólares de 2015 a rozar los 100 millones en 2018.

Ya para 2020 está previsto el estreno en el reparto de dividendos de la LBJ Express, también en el entorno de Dallas y cuyas cifras son aún mayores que las de su vecina NTE. La LBJ alcanza ya los 103 millones de dólares anuales de ebitda y un margen del 82% sobre las ventas. Su tráfico es de 270.000 vehículos por jornada.

Autopista LBJ, construída y operada por Ferrovial en el entorno de Fort Worth (Texas).
Autopista LBJ, construída y operada por Ferrovial en el entorno de Fort Worth (Texas).

Con capacidad técnica para variar sus tarifas cada cinco minutos, en función del tráfico y velocidad que se puede garantizar al conductor, estas autopistas se han convertido en el modelo a seguir en la licitación de vías de peaje en todo el país norteamericano.

Ferrovial ha comenzado a operar la NTE 35 W, está apunto de abrir un primer segmento de la I-77 de Carolina del Norte, y tiene en construcción la I-66 de Virginia (el fin de obra está fijado en 2022 y el actual grado de avance es del 17%). Con ello, espera multiplicar en los próximos años la aportación de su negocio de autopistas teniendo Norteamérica como base principal de operaciones.

De los citados 623 millones en dividendos cobrados por infraestructuras en 2018, hasta 296 millones proceden de las autopistas, con una alta dependencia de la 407 ETR de Toronto (Canadá). Esta última entregó a Ferrovial 273 millones.

La desinversión en el área de Servicios, siguiendo la estela de grupos como Vinci y ACS, deriva de la decisión de poner el foco en la construcción y operación de infraestructuras. Una decisión en la que pesan la convicción de la dirección y la preferencia de algunos de los fondos presentes en el capital de Ferrovial por una mayor focalización en las concesiones.

La estimación sobre las managed lanes en Estados Unidos es que diez años después de su puesta en servicio hayan distribuido 2.000 millones en dividendos, 1,5 veces el equity de 1.480 millones comprometido por la compañía (incluidas NTE, LBJ, I-66, I-77 y NTE 35W). La aportación de esos activos al valor de Ferrovial sería para entonces de 11 euros por acción. En el plazo de 20 años, estas autopistas habrán distribuido 7.000 millones de euros, según estimaciones de Ferrovial.

Especialista en peajes complejos

Dividendos cesantes. De los 131 millones de euros en dividendos entregados en 2018 por el área de Servicios, por el mantenimiento de infraestructuras, hasta 104 millones proceden del mercado español. Un componente local de la retribución que tiende a equilibrarse a la vista de recientes adjudicaciones. Ferrovial Servicios ganó el año pasado contratos como el del Área 10 en Reino Unido (368 millones de euros en 15 años), la prórroga del mantenimiento del Área 7 (368 millones de euros en 12 años), el mantenimiento de carreteras en Duval (Florida, EE UU) por 72 millones de euros en diez años, o el de las carreteras de Peel Halton (Ontario, Canadá) por 60 millones y siete años.

Experiencia en Estados Unidos. Cintra fue, en 1999, la primera concesionaria en poner en marcha una autopista totalmente automatizada y con tarifas flexibles, como es la 407 ETR de Toronto (Canadá). La filial de Ferrovial entró en 2004 en Estados Unidos, donde hoy cuenta con cinco autopistas en concesión. Su estreno se produjo con la gestión de la Chicago Skyway. Otro hito para la compañía fue la firma, en 2005, de una alianza como socio estratégico del Departamento de Transporte de Texas.

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