Sara Álvarez: “Cada persona saludable transforma a una familia”

Dirige un centro deportivo que trata de cambiar hábitos con el fin de encontrar un estilo de vida equilibrado

Sara Álvarez, en su despacho ubicado en el gimnasio Reto48.
Sara Álvarez, en su despacho ubicado en el gimnasio Reto48.

En un elegante y sobrio despacho de paredes grises, que costaría imaginar en un gimnasio si no fuera por los adornos con forma de pesa que descansan sobre la mesa, y escoltada por la imagen del embalse de Valdecañas, la cofundadora de Reto48 Sara Álvarez (Ciudad de México, 1975) se ha propuesto acabar con la pereza de acudir a los centros deportivos. “La fotografía tiene valor sentimental porque me recuerda a la casa del lago que tenemos en México”, explica. La tomó su socio y marido, Jorge Facha, que se ocupa de la parte financiera del negocio. “Yo me encargo de las cosas más creativas y él, de que el negocio funcione”, apunta.

La emprendedora reconoce que siempre fue una deportista inconstante, pero que retomó la afición para ponerse en forma tras su segundo embarazo. “Todos los métodos me parecían aburridos, así que empecé a fijarme y a hablar con la gente para ver lo que era divertido y lo que no”, relata. Así, en septiembre de 2016, cuando empiezan las buenas intenciones, y tras una inversión cercana al millón de euros, nació Reto48. Su método consiste en entrenar siempre a la misma hora con el mismo grupo de 15 personas, pues crear comunidad es uno de los pilares de su filosofía, durante 48 días.

La principal diferencia con un gimnasio al uso es que su foco es la salud, en la que también se engloba la mental, y seguir un estilo de vida más equilibrado, no conseguir un cuerpo perfecto, justifica Álvarez. “Por cada persona que se vuelva más saludable, transformamos a toda una familia”, añade. Por ese motivo trabajan en ciclos. “Automatizar un hábito requiere entre 21 y 62 días, queríamos que fuera una meta alcanzable, pero al mismo tiempo, que permitiera cumplir objetivos”, explica la emprendedora, cuya obsesión es hacer las cosas lo más fácil posible para que la gente no se rinda. “En muchos gimnasios se paga y si luego no vas, mejor para ellos, pero aquí, si se falta, los entrenadores están muy pendientes”, insiste.

Sus inscripciones incluyen consultas con nutricionistas y sesiones de estética para ayudar a conseguir los retos. La directiva también entrena toda las mañanas con sus clientes, “para conocerlos y escuchar sus sugerencias”. Lo comprime en algún momento de su intensa jornada laboral, que procura compactar durante la mañana para tener la tarde libre y dedicarla a la familia. Además, es muy metódica, y para tener todas las ramas de Reto48 bajo control, utiliza agendas con un color diferente para cada área: el bar, la nutrición, los entrenamientos,...

En las salas del centro, que se encuentra en la calle Velázquez de Madrid y factura alrededor de 100.000 euros mensuales, ya se han realizado más de 1.800 retos, aunque actualmente cuentan con 300 usuarios. Asimismo, planean abrir dos sedes más, en Pozuelo y La Moraleja, a lo largo de este año.

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