Ribera mantiene 2040 como fecha tope para la venta de coches que emitan CO2

El anteproyecto de Ley de Cambio Climático, que no hace referencia al diésel, será papel mojado y el PNIEC se enviará a Bruselas.

José Domínguez, secretario de Estado de Energía; Miguel Antoñanzas, presidente de Viesgo; Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica y maite Costa, presidenta de Funsean y expresidneta de la CNE, ayer en el Hotel Palace, durane el acto de entrega de los premios del Club de la Energía.
José Domínguez, secretario de Estado de Energía; Miguel Antoñanzas, presidente de Viesgo; Teresa Ribera, ministra para la Transición Ecológica y maite Costa, presidenta de Funsean y expresidneta de la CNE, ayer en el Hotel Palace, durane el acto de entrega de los premios del Club de la Energía.

En el año 2040 solo se podrán vender vehículos que no emitan CO2 y en 2050 este tipo de coches ya no podrán circular por las carreteras, una limitación que afectará también al parque marítimo. Así lo establece el anteproyecto de Ley de Cambio Climático que, junto con el borrador d Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y la Estrategia para una Transición Justa tiene previsto aprobar el viernes el Consejo de Ministros, según confirmó ayer la ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, durante la entrega de premios anuales del Club de la Energía.

Aunque este anteproyecto de ley es papel mojado, ya que morirá al nacer ante la imposibilidad de que pueda ser tramitado en el Parlamento, que se disolverá el 5 de marzo tras el adelanto electoral, Gobierno, este ha preferido aprobarlo por conformar un paquete integrado junto con el PNIEC, que España debe mandar obligatoriamente a Bruselas antes de fin de este mes, y la Estrategia para una Transición Justa. También a modo de programa electoral de cara a los comicios de abril, señalan fuentes políticas.

Aunque el Gobierno mantiene el polémico objetivo que incluyó en el borrador de anteproyecto de ley que lanzó para consulta pública el pasado mes noviembre, el nuevo texto establece un importante matiz: la propuesta ya no habla de motor de combustión, sino de vehículos libre de emisiones. De esta manera, se respetará la llamada neutralidad tecnológica, que han reclamado las petroleras, pues no se hace alusión al diésel ni a las gasolinas.

Además de la obligación de que las gasolineras cuenten con puntos de recarga del coche eléctrico, el texto establece la potestad de la CNMC para fijar cierto nivel de apalancamiento a las empresas con actividades reguladas. El organismo supervisor publicó hace varias semanas una comunicación en la que fijaba seis ratios para garantizar la salud financiera de sociedades que actúan en régimen de monopolio natural.

Precisamente, durante su intervención en el evento, Ribera defendió que en el proceso de transición hacia una economía descarbonizada “debe haber neutralidad tecnológica”, aunque advirtió que eso no debe significar “que valga todo” y que se deba permitir “hacer trampasen el solitario”. En su opinión, la transición debe hacerse “con honestidad” y consideró “fundamental estar abiertos” a la innovación, por lo que consideró que sí es necesaria la neutralidad tecnológica.

Según sus palabras, el Plan de Energía y Clima debe recoger “las oportunidades de inversión, de empleo y de mejora de la balanza comercial” que representan esta transición energética, integrando los elementos “que nos hagan más fácil la toma de decisiones”. Ribera recordó que España es el único país de la Unión Europea, junto con Luxemburgo, que todavía no ha remitido su borrador del plan, debido a que se “empezó mucho más tarde que los demás” con su elaboración, en alusión a la dejadez del anterior Gobierno del Partido Popular.

“El objetivo último es facilitar y demostrar que aquello que ponemos sobre la mesa es congruente con el objetivo marcado a 2050”, dijo, añadiendo que el texto, que es “complejo y sólido”, suscitará “interés y debate”, aunque pidió no caer en “la demagogia, el paternalismo y la política de avestruz”.

Así, afirmó que no es posible resolver “una ecuación tan compleja” como la de la ‘hoja de ruta’ hacia la descarbonización “con una hoja Excel” y aseguró que el Gobierno propondrá “la senda más coste-eficiente”.

Ribera indicó que este plan, junto al anteproyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética y la Estrategia de Transición Justa deben ser la base de una propuesta “congruente” para alcanzar ese objetivo de la descarbonización, que, no olvidemos, es una obligación “aceptada”.

La ministra se mostró flexible en este debate y subrayó que en esa transición energética “no hay nada escrito en piedra” y añadió que por el camino deberán “aprender todos”. Por otra parte, Ribera valoró el papel que deben jugar las energías renovables en esta transición energética y destacó que, muestra de ello, es que las inversiones de este sector en España se han multiplicado por siete en 2018, hasta alcanzar los 6.600 millones de euros.

 

Pedro Sánchez presentará el paquete del clima

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, será el encargado de presentar al sector energético las líneas maestras del que será el borrador del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima, que se llevará el próximo viernes al Consejo de Ministros, así como el anteproyecto de Ley de cambio Climático y la Estrategia para una Transición Justa.

El encuentro ha sido convocado en la sede del del Ministerio para la Transición Ecológica, lo que supone un espaldarazo del presidente a la ministra, Teresa Ribera, y a su gestión en los ocho meses de Gobierno. También la defensa de de una estrategia no han estado exentas de polémica.

El PNIEC, como plan de acompañamiento de la ley de lucha contra el calentamiento global, concretará muchas de las medidas de la norma. Por ejemplo el calendario de cierre ordenado del parque nuclear, entre 2027 y 2035, según el acuerdo al que ha llegado la ministra con las tres grandes eléctricas: Endesa, Iberdrola y Naturgy.

España debería haber remitido a Bruselas esta hoja de ruta antes de finales de 2018. España junto con Luxemburgo son los únicos países de la UE que aún n lo han entregado. En enero, la CE dio un mes de gracia, que el Gobierno ha agotado.

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