España es el segundo país con más facultades de Medicina

Los representantes de decanos y estudiantes denuncian la baja inversión en educación universitaria y la falta de docentes

Universidad Medicina
Facultad de Medicina de la Universidad Complutense de Madrid.

El próximo sábado, 15.475 jóvenes se presentarán al examen MIR, con el objetivo de lograr una de las 6.797 plazas para especializarse y ejercer como médicos. La escasa oferta y el elevado número de demandantes harán que muchos recién egresados dejen su carrera en stand by. El año pasado, 4.006 graduados no obtuvieron plaza, mientras que este año la cifra podría rondar los 5.000. 

Los presidentes del Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) y de la Conferencia Nacional de Decanos de Facultades de Medicina Españolas (CNDFME), Laura Martínez y Dr. Pablo Lara, no responsabilizan de esta situación únicamente a la disminución de la oferta MIR, sino al aumento "alarmante" del número de facultades de Medina en España: en pocos años han pasado de 28 a 42, según han explicado esta mañana en una rueda de prensa. Estas cifras sitúan a España como el segundo país del mundo por número de facultades, solo por detrás de Corea del Sur, y alejado de las cifras recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Este organismo estima adecuada una proporción de 0,5 facultades por cada millón de habitantes, mientras que en España asciende hasta 0,95. 

Además, la situación se agrava por la baja inversión del Gobierno en las universidades, lo que disminuye la calidad de la formación impartida. Según el estudio presentado por ambos organismos, España se sitúa como el sexto país (de un ranking de 28) con menor porcentaje de gasto universitario en relación al PIB: el 1,08%, mientras que la medida de la UE y la OCDE asciende al 1,27%. El estudio concluye, por tanto, que España debería incrementar su gasto un 53,7% para igualar su presupuesto al de los países que lo rodean.

Por otra parte, el aumento del número de facultades también disminuye la calidad de la formación al tener que compartir varios centros los hospitales universitarios y los centros de salud en los que se realizan las prácticas clínicas. "Todo ello va en detrimento tanto de la formación de los estudiantes como de la calidad asistencial”, afirman los representantes de los decanos y los estudiantes. 

Asimismo, han resaltado la disminución del profesorado permanente hasta un 20% en los últimos años y estiman que en siete años, los docentes se reducirán a la mitad. Para solucionar este problema, plantean la eliminación de la tasa de reposición y la convocatoria de plazas según las necesidades reales de la universidad, según su situación presupuestaria, la modificación de los criterios de acreditación para profesores permanentes y el diseño de un plan para que la docencia universitaria atraiga a los jóvenes. “No podemos tolerar la desviación de recursos económicos para la apertura de nuevas Facultades de Medicina, ni públicas ni privadas, con el enorme coste que supone tanto la creación como su mantenimiento”, subrayaron.

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