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La refinanciación blinda a Dia de una opa de Fridman a precio de saldo

El acuerdo incluye cláusulas de vencimiento anticipado para la deuda

Imagen de un supermercado Dia en Brasil.
Imagen de un supermercado Dia en Brasil.

Fumata blanca entre la banca para conceder una tabla de salvamento a Dia. Los acreedores finalmente han accedido a refinanciar hasta 896 millones de los 1.400 millones en pasivo financiero con los que la cadena de supermercados contaba a 30 de septiembre. Lo hacen hasta marzo de 2019 y de acuerdo a determinadas condiciones, tras obtener el sí de uno de los 12 bancos que retrasó la decisión hasta la mañana del lunes.

 Además de un balón de oxígeno para la empresa, el pacto con la banca protege de alguna manera a Dia del riesgo de que su principal accionista, el fondo Letterone del magnate ruso Mijail Fridman trate de aprovechar la crisis de Dia para lanzar una oferta pública de adquisición a precio de saldo, hacerse con el control de la compañía y negociar desde una posición de mayor poder la refinanciación de la deuda.

El pacto entre la empresa y la banca le permite volver a disponer de hasta 681 millones en líneas de circulante y para pagar a proveedores, que le retiraron entre octubre y noviembre de este año. Las entidades habían decidido hace semanas devolver estas líneas de liquidez a la empresa y negociaban los últimos flecos para refinanciar paquetes de deuda a más largo plazo, según publicó Cinco Días el 27 de diciembre. Finalmente, Dia ha conseguido 215 millones más en distintos tramos y con vencimientos que llegan hasta 2020 y 2021.

Sin embargo, el acuerdo no le sale gratis a la empresa, sino que los bancos han exigido una serie de condiciones. La primera es llevar a cabo una ampliación de capital por 600 millones en el primer trimestre, que la empresa comunicó este mismo mes que contaba con el preasegurarmiento de Morgan Stanley. El problema está en que su máximo accionista, el fondo Letterone, ya ha mostrado su rechazo a este plan y se preparaba para lanzar una opa precisamente para el mes de marzo, momento en que podría presentar una oferta a precio de saldo.

Margen de maniobra

Ligar la refinanciación de la empresa a la ampliación de capital prevista reduce, por esa razón, el margen de maniobra de Fridman.

En la comunicación remitida a la CNMV se explica que en la refinanciación “se han pactado los supuestos de vencimiento anticipado habituales en este tipo de operaciones”. Fuentes del mercado señalan que entre esos supuestos habituales está el de cambio de control. Además, “se ha pactado como supuesto de vencimiento el incumplimiento por parte de la compañía de su obligación de promover durante el primer trimestre de 2019 un aumento de capital con derechos de suscripción preferente de los accionistas, lo que le permitiría incrementar sus fondos propios por un importe mínimo de 600 millones de euros con anterioridad al vencimiento ordinario de esta financiación”, fijado para el 31 de mayo próximo.

Así pues, si Fridman intenta hacerse con el control mediante una opa y provoca que descarrile la ampliación de capital, se encontrará el vencimiento anticipado de la financiación, así que tendrá que hacer frente de golpe a una abundante deuda, lo que encarece y complica sus planes, aunque no los imposibilita del todo.

A un lado de la mesa de negociación se ha sentado la propia empresa. Al otro, un ejército de bancos. Santander, BBVA, Sabadell, Deutsche Bank y CaixaBank, eran las entidades financieras que proporcionaban el crédito a proveedores a la cadena de supermercados. El banco presidido por Ana Botín, BBVA, Barclays, JPMorgan y Société Générale conforman el núcleo duro de acreedores a largo plazo. Entre ambas partes se encuentra un grupo nutrido de inversores. Dia ha contratado a PwC,  Houlihan Lokey y Rothschild, mientras que la banca está representada por FTI Consulting. Los asuntos legales están en manos de Clifford Chance, que trabaja para Dia, y Linklaters, para los bancos. 

Quedan al margen del proceso los 900 millones en bonos con los que cuenta la compañía. Son de especial relevancia los 300 millones que vencen en julio y este será uno de los compromisos que pretende asumir la ampliación de capital. Pese al acuerdo, los bonos todavía cotizan por debajo del 100% de su nominal. Los que vencen en julio de 2019 lo hacen al 77%, los de abril de 2021, al 65% y los del mismo mes de 2023, al 63%. 

Hipotecas, venta de activos y no al dividendo

Financiación. El acuerdo establece que Dia dispondrá de acceso a financiación adicional a corto plazo por importe de hasta 215 millones de euros y de hasta 681 millones de euros a ser dispuesta vía instrumentos de financiación del capital circulante, tales como líneas de confirming, factoring y créditos bilaterales

Desinversiones. Además de la ampliación de capital, la banca ha exigido a Dia avanzar en la venta de su cadena de pefumerías (Clarel) y su cash&carry (Max Descuento), que la compañía había anunciado ya en otoño.

Hipotecas. Dia se ha comprometido a otorgar en próximas fechas garantía hipotecaria sobre ciertos activos de naturaleza mobiliaria e inmobiliaria

Dividendos. Cabe destacar la existencia de un pacto de no distribución de dividendos de Dia a sus accionistas sin el consentimiento de las entidades financieras que suscriben los acuerdos de financiación en tanto no se haya amortizado la totalidad de su deuda actual con las mismas.

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