Dia refinancia hasta 895 millones de deuda y se compromete a ampliar capital antes de marzo

La banca exige garantías hipotecarias sobre ciertos activos y suspender el dividendo

Clientes en una tienda de Día en Madrid.
Clientes en una tienda de Día en Madrid.

Fumata blanca entre la banca para conceder una tabla de salvamento a Dia. Los acreedores finalmente han accedido a refinanciar hasta 895 millones de los 1.400 en pasivo financiero con los que la cadena de supermercados contaba a 30 de septiembre. Lo hacen hasta marzo de 2019 y de acuerdo a determinadas condiciones, tras obtener el sí de uno de los 12 bancos que retrasó la decisión hasta la mañana del lunes.

El pacto entre la empresa y la banca le permite volver a disponer de hasta 681 millones en líneas de circulante y para pagar a proveedores, que le retiraron entre octubre y noviembre de este año. Las entidades habían decidido hace semanas devolver estas líneas de liquidez a la empresa y negociaban los últimos flecos para refinanciar paquetes de deuda a más largo plazo, según publicó Cinco Días el 27 de diciembre. Finalmente, Dia ha conseguido 215 millones más en distintos tramos y con vencimientos que llegan hasta 2020 y 2021.

Sin embargo, el acuerdo no le sale gratis a la empresa, sino que los bancos han exigido una serie de condiciones. La primera es llevar a cabo una ampliacion de capital por 600 millones en el primer trimestre, que la empresa comunicó este mismo mes que contaba con el preaseguro de Morgan Stanley. El problema esta en que su máximo accionista, el fondo Letterone controlado por el magnate ruso Mijail Fridman, ya ha anunciado su rechazo a este plan y prepara una opa precisamente para el mes de marzo. Las entidades avisan de que pueden romper este acuerdo de financiación en cualquier momento en caso de que la ampliación de capital descarrile.

Paralelamente, la banca ha exigido avanzar en la venta de su cadena de pefumerías (Clarel) y su cash&carry (Max Descuento), que la compañía había anunciado ya en otoño. También le exige garantías hipotecarias sobre determinados activos. Finalmente, le obliga a suspender el reparto de dividendos sin el consentimiento de los bancos.

A un lado de la mesa de negociación se ha sentado la propia empresa. Al otro, un ejército de bancos. Santander, BBVA, Sabadell, Deutsche Bank y CaixaBank, eran las entidades financieras que proporcionaban el crédito a proveedores a la cadena de supermercados. El banco presidido por Ana Botín, BBVA, Barclays y Société Générale conforman el núcleo duro de acreedores a largo plazo. Entre ambas partes se encuentra un grupo nutrido de inversores. Dia ha contratado a PwC y Rothschild, mientras que la banca está representada por FTI Consulting y Houlihan Lokey. Los asuntos legales están en manos de Clifford Chance y Linklaters.

Quedan al margen del proceso los 900 millones en bonos con los que cuenta la compañía. Son de especial relevancia los 300 millones que vencen en julio y este será uno de los compromisos que pretende asumir la ampliación de capital.

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