Teconología

La caída de la china Ofo destapa los excesos de las inversiones en movilidad

La firma baraja la liquidación ante la avalancha de clientes pidiendo sus depósitos

Mostrador de Ofo, con clientes.
Mostrador de Ofo, con clientes.

En una imagen más propia de los meses posteriores a Lehman que a la efervescente China de 2018, centenares de ciudadanos hacían cola ante las oficinas de Ofo en Beijing la semana pasada. Ofo no es un banco, ni una fintech, sino una empresa de alquiler de bicicletas (la llamada movilidad compartida) con serios problemas financieros. Y los clientes hacían cola para recibir el depósito que dejaron como garantía al activar el servicio.

El caso de Ofo es como tantas otras historias de startups convertidas en unicornios (llamadas así cuando valen más de 1.000 millones de dólares), solo que acaba mal. Dai Wei fundó la empresa cuando aún cursaba los estudios universitarios, y precisamente Ofo empezó a operar en las universidades de Beijing en 2014; la empresa depositaba bicicletas de alquiler (sin amarres fijos) para el uso por parte de quien se diera de alta en la plataforma.

Entre 2017 y 2018 la compañía recibió potentísimas inyecciones de liquidez; la última por parte de Alibaba el pasado marzo. Según el portal Crunchbase, la firma ha captado 1.900 millones en varias rondas de financiación.

La empresa recibió en los dos últimos años grandes inyecciones de liquidez, la última de Alibaba

Así, en primavera de este año Ofo sumaba 200 millones de usuarios en 250 ciudades de 21 países, incluido España. Pero su historia de emprendimiento puede terminar en liquidación, tal y como advirtió el propio Dai.

Aunque Ofo fue pionera, el mercado de alquiler de bicicletas sin amarre tiene barreras de entrada muy escasas; los competidores tardaron poco en llegar, y la disponibilidad de inversores a poner dinero levó a una desenfrenada carrera por el tamaño a golpe de viajes subvencionados, con precios de hasta cuatro céntimos la hora y 30 empresas en liza.

La guerra de precios ya ha acabado con No1 Bicycle, que interrumpió sus operaciones en febrero, mientras Bluegogo se fusionó con el gigante Did Chuxing, especializada en coche compartido. La principal competidora de Ofo es, con todo, Mobike.

“Tenemos muchas presiones a la vez: devolver los depósitos, pagar deudas a los proveedores y mantener las operaciones”, explicó en una entrada en redes sociales el Dai Wei, que pese a afirmar haberse planteado la liquidación, asegura también estar decidido a mantener la empresa a flote.

Los usuarios reclaman sus depósitos, de 99 o 199 yuanes (entre 12 y 25 euros, aproximadamente), que la empresa asegura pueden recibirse en 15 días laborables una vez solicitada la baja del servicio. Según el diario South China Morning Post, son 12 millones de personas las que han solicitado el reembolso de los fondos por unos 150 millones de euros.

El otro efecto secundario de la consolidación del sector es la acumulación de centenares de bicicletas en un puñado de solares de las grandes ciudades chinas, recuerdo de esta particular burbuja.

Un breve paso por España

Pionera. Ofo fue la primera empresa china en desembarcar en España con bicicletas de alquiler sin anclaje. Operaba en Madrid, Valencia, Granada y Marbella.

Competencia. En el año 2018 han llegado al mercado también los patinetes verdes de Lime, las bicicletas naranjas de Mobike y las menos numerosas de oBike.

Ofo se retira. Las bicicletas amarillas desaparecieron de las calles españolas en el mes de julio.

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