¿Y si el Gordo cae en la empresa y hay una fuga de talento?

Cuatro de cada 10 empleados dejarían el trabajo si ganan la lotería

¿Y si el Gordo cae en la empresa y hay una fuga de talento?
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Los españoles han gastado una media de 60 euros en el Sorteo Extraordinario de Navidad durante este año, un euro más de lo que desembolsaron en el pasado ejercicio. Son datos que hizo públicos ayer la Agrupación Nacional de Asociaciones Provinciales de Administradores de Lotería (Anapal), dos días antes de que se conozca la combinación agraciada con el Gordo. Buena parte de los números premiados pueden haberse vendido en las oficinas de muchas empresas, ya que prácticamente todas las compañías cuentan con una participación que los empleados compran cada año. Los que saben llaman a este fenómeno envidia preventiva, y hace alusión “al miedo que tienen muchos de quedarse fuera del reparto si el premio cae entre gente cercana”, explica María Elvira Vague, psicóloga sanitaria de Top Doctors.

Sin ir más lejos, en la pasada edición de la lotería, el Gordo cayó en la oficina del área de Movilidad del Ayuntamiento de Málaga, repartiendo suerte entre casi 40 profesionales. Esto puede suponer un riesgo para la posible empresa agraciada, y es que según un estudio de la consultora TNS, casi 4 de cada 10 trabajadores españoles dejarían su empleo si les tocase el premio. Por ello, y para minimizar cualquier contratiempo, algunas empresas aseguradoras ofertan desde una póliza que incluye una cobertura que cubre cualquiera de estos supuestos, protegiendo al empresario ante cualquier posible fuga masiva e inesperada de talento.

“En nuestro caso es una rama más dentro del módulo de negocios, en la parte de daños materiales a todo riesgo”, explica Benjamín Losada, suscriptor en riesgos profesionales y empresas de Hiscox España. Este servicio, prosigue, se trata de una cobertura que la casa madre de la empresa oferta en Reino Unido desde hace bastantes años, casi una década. “Allí es algo mucho más normal. Aquí, sin embargo, es más extraño de ver”.

La póliza tiene varias garantías que responden ante la pérdida de beneficios de la organización por diferentes razones, y una de esas cláusulas entra en vigor cuando uno o más empleados se marchan de forma repentina tras ganar uno de los premios en el sorteo. Básicamente, “entramos en escena cuando los empleados del asegurado abandonan su puesto en un periodo de menos de 10 días desde el sorteo, sin respetar los 15 días de preaviso. En esa situación le abonamos a la empresa hasta 5.000 euros”, relata Losada.

El concepto de este pago abarca todos los posibles gastos derivados de la fuga de talentos, entre cuotas de consultoría, pagos a agencias de selección de personal o desembolsos relacionados con la formación de los nuevos reclutas. También entran otros supuestos en juego: “Si por la razón que sea la empresa no puede perder tiempo en buscar a nuevos profesionales y necesita cerrar un proyecto con urgencia, esta cantidad también puede destinarse para el pago de las horas extra de los trabajadores que quedan en plantilla”.

La póliza, no obstante, requiere de varios requisitos para poder funcionar. Es necesario, por ejemplo, que el empleado agraciado y que se marcha haya ganado como mínimo 150.000 euros, y que además el premio esté acreditado y emitido por Loterías y Apuestas del Estado, no siendo válidos los casos en los que los premios están gestionados por otro tipo de organizaciones.

El producto, prosigue Losada, está pensado sobre todo para pequeñas y medianas empresas, aquellas que pueden sufrir un perjuicio importante si buena parte de sus trabajadores le hacen un agujero. “También nos dirigimos a esas compañías con una fuerte carga estacional. En todas las reuniones que hemos tenido con corredores de seguros hemos visto que este es un tema que preocupa especialmente a este tipo de compañías”. Sin embargo muchas aseguradoras aún no han incluido estas prestaciones en sus ofertas para empresas. Hiscox lleva ofreciendo el paquete dos años en España, sin haber tenido que intervenir todavía. En Reino Unido por el contrario, apunta Losada, esta póliza ha salvado a más de una empresa.

A pesar de la existencia de este tipo de defensas, las prevenciones en las compañías deberían llegar mucho antes del 22 de diciembre. Y es que, como recuerda Nekane Rodríguez, directora general de Lee Hecht Harrison para el sur de Europa y Benelux, órgano asociado a Adecco, las soluciones a estas situaciones son siempre anteriores y a largo plazo: “Si ganas la lotería pero estás contento en el trabajo, tienes un buen equipo, buen ambiente y te sientes realizado, seguramente no te marches. ¿Quién se va? Quien no está a gusto, quien está cansado o quien trabaja únicamente por necesidades económicas”, explica.

El Gordo o cualquier otro premio, prosigue, únicamente cubren lo financiero, pero no lo personal. “Y mucha gente tiene ese desarrollo individual, que va mucho más allá del dinero, en su trabajo. La pregunta no es qué puedo hacer si los empleados se marchan, sino qué puedo hacer para que no quieran irse”. Con todo esto, añade Rodríguez, si alguien que a pesar de estar a gusto opta por el retiro, lo hará de forma escalonada, sin dañar a su empresa. “En estos casos hay soluciones intermedias, como reducir la jornada diaria, tener un horario más flexible o trabajar menos días a la semana”.

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