Boeing paga el precio de su error en cuestiones de competencia

Compra caro el negocio de aviones a reacción regionales de Embraer, cuando Airbus se quedó con Bombardier regalada

Embraer E-175, en Sao Jose dos Campos (Brasil).
Embraer E-175, en Sao Jose dos Campos (Brasil).

Boeing está pagando el precio de su error en cuestiones de competencia. Parece listo para hacerse con el control de los aviones de reacción regionales de Embraer después de elevar la oferta acordada a 4.200 millones de dólares. Airbus se quedó con Bombardier regalada después de que las agresivas tácticas de Boeing fracasaran, pero es mejor pagar que dejar un flanco expuesto.

Airbus y Boeing solían evitar el mercado de los aviones pequeños, de corto recorrido. Pero la demanda ha crecido porque las aerolíneas buscan aviones regionales eficientes para alimentar sus centros de operaciones, y Embraer y Bombardier están invadiendo el terreno del dúo. Sus jets E2 y C Series transportan hasta 130 y 150 pasajeros, respectivamente, casi tantos como los modelos más pequeños de Airbus, el A320, y de Boeing, el 737.

Cuando Delta Air Lines hizo un gran pedido de C Series en 2016, Boeing se quejó de que Bombardier tenía subsidios canadienses y exigió fuertes impuestos compensatorios a EE UU. Los reguladores lo rechazaron, pero no antes de que un debilitado Bombardier cediera el control de los C Series a Airbus, sin coste inicial y con una financiación de 925 millones proporcionada por el vendedor hasta 2020.

Por contra, Boeing ha tenido que elevar su oferta por el negocio de Embraer en algo más del 10%, a un precio ligeramente superior a la capitalización bursátil de la matriz brasileña. Y la división de jets regionales de Embraer aún no va a toda velocidad: solo entregó 15 aviones en el tercer trimestre. El grupo registró un flujo de efectivo libre ajustado negativo de 550 millones de dólares en los primeros nueve meses del año.

Si Embraer puede recuperar la altitud de crucero de 2017, cuando la división comercial tenía ganancias operativas de unos 440 millones, la participación de Boeing después de impuestos sería de unos 276 millones. Eso sería un retorno de un poco más del 6,5% de su inversión, por debajo del coste de capital de Embraer, el 12%, según Morningstar. Lo mejor que se puede decir es que Boeing, que espera más de 15.000 millones en flujo de caja libre este año, puede permitirse derrochar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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