En el país de River y de Boca, más de la mitad de los niños son pobres

Uno de cada tres argentinos está bajo el umbral de la pobreza

Argentina pobreza pulsa en la foto

Durante el mes de noviembre, Argentina y parte del mundo pusieron sus ojos en un acontecimiento histórico: River y Boca, los dos clubes con más seguidores del país austral, se enfrentaron en la final de la Copa Libertadores para decidir quién es el campeón de América. En noviembre, los argentinos solo hablaron de fútbol. Pocos días después de “la final de todos los tiempos”, el país volvió a su triste presente. Un estudio de la Universidad Católica Argentina (UCA) revela que el 51,7% de los menores de 17 años de ese país son pobres.

“Si cuando termine nuestro Gobierno no pude reducir la pobreza, habré fracasado”, dijo Mauricio Macri, presidente del país, hace un año, poco después de que el Congreso aprobase su polémica ley de reforma de las pensiones. La estadística presentada por la UCA muestra que hasta ahora ha fracasado. Macri, que ganó las elecciones a finales de 2015 con la promesa “de pobreza cero”, se ha enfrentado a un 2018 muy duro, en el que las divisas de los países emergentes sufrieron el impacto de la subida de los tipos de interés de EEUU, que provocó que los inversores se fueran de divisas como el peso, la moneda nacional de Argentina, para ir hacia el dólar. A principios de año, un dólar valía 18 pesos, hoy se cambia a más de 37.

La caída de la divisa provocó que Macri acudiese al Fondo Monetario Internacional (FMI) a pedir la financiación que no le quería prestar el mercado. El FMI, que en un principio iba a darle 50.000 millones de dólares, terminó firmando 57.000 millones.

Pero este balón de oxígeno no le ha salido gratis al Gobierno. En noviembre, Argentina aprobó un presupuesto que exige un gran ajuste para acabar con un mal endémico de la economía del país austral: el déficit. Desde que comenzara el siglo XX, Argentina ha tenido 107 años de déficit fiscal, según una estadística publicada por el diario Clarín.

La crisis cambiaria ha afectado de lleno a la actividad industrial del país, que acumula caídas desde mayo, siendo septiembre cuando se produjo su mayor desplome: bajó un 11,5%. El Fondo Monetario Internacional, que hasta mayo de este año estimaba que Argentina crecería un 2%, ahora cree que cerrará el año con una caída del 2,6% y en 2019 su PIB se volverá a retrotraer otro 1,6%.

La inflación se ha disparado. En los últimos 12 meses, la subida de precios es del 48,5%. En lo que va de 2018 es del 43,9%, según el Indec, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos de Argentina.

Esta institución fue intervenida en 2007 por el Ejecutivo de Néstor Kirchner y dejó de emitir cifras fiables sobre la inflación, por ello es complicado estimar cual fue la evolución real de los precios durante el Gobierno kirchnerista. La inexistencia de datos fue tan grave que se dejó de medir la pobreza. El ministro de Economía en el último periodo de Cristina Kirchner, Axel Kicilof, dijo que la pobreza no se analizaba “porque era estigmatizante” para la gente de escasos recursos. La expresidenta llegó a decir que en el país había menos pobreza que Alemania. Hoy, uno de cada tres argentinos es pobre.

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