Euskadi vive una tormenta política por la prórroga de los Presupuestos

El Gobierno vasco acusa a EH Bildu de "desleal" y "deshonesto"

presupuestos 2019
Pedro María Azpiazu (PNV)

La prórroga de las cuentas públicas en Euskadi ha desatado una tormenta política. A las 8 horas de la mañana de este jueves y mediante un Consejo Extraordinario, el Gobierno Vasco ha retirado su proyecto de presupuestos de 2019, que se elevaba a 11.784 millones, con un incremento del 2,6 % sobre el anterior. Inmediatamente, el Ejecutivo de Vitoria ha oficializado la prórroga de las cuentas de 2018.

Las reacciones políticas no se han hecho esperar. El consejero de Economía y Hacienda, Pedro Azpiazu, ha tachado a EH Bildu de "desleal" y de actuar de forma deshonesta. Azpiazu había impuesto un ultimátum a la formación de izquierdas del nacionalismo vasco para que apoyara los presupuestos. El plazo acabó en la medianoche de este miércoles sin acuerdo.

No había tiempo para mucho más, con el fin de año y las fiestas de Navidad encima. De hecho, el pleno de ratificación de las cuentas en el Parlamento de Vitoria estaba previsto para el próximo 21 de diciembre.

Azpiazu ha reconocido las "limitaciones" de la prórroga presupuestaria, dentro de un mensaje de tranquilidad porque el Gobierno vasco trabajará para "aminorar" sus efectos.

Por su parte, Maddalen Iriarte, portavoz parlamentaria de EH Bildu, ha asegurado que el Ejecutivo que dirige el lehendakari Iñigo Urkullu "ha fallado" en la negociación presupuestaria, que en su opinión ha sido "una crónica de una prórroga anunciada". Iriarte ha matizado que Urkullu y su equipo "han fracasado" tras tener el acuerdo a su alcance.

Una de las principales discrepancias en las negociaciones ha tenido que ver con la subida de las pensiones, un asunto muy sensible porque Euskadi cuenta con los jubilados más reivindicativos de España, con movilizaciones todas las semanas. EH Bildu proponía una percepción mínima de 858 euros a partir de 2019 y el Gobierno vasco retrasaba tres años ese ingreso, para 2021. Una diferencia que Azpiazu ha calculado en un coste de 40 millones.

Entre la ola de críticas a la prórroga, la del PP vasco. El parlamentario Antón Damborenea ha señalado que el Ejecutivo de Vitoria, sustentando en un pacto entre PNV y los socialistas del PSE-EE, "ha rozado el ridículo". Damborenea ha emplazado al lehendakari a "aprender la lección" y a renunciar al intento de futuros acuerdos con EH Bildu. En los anteriores presupuestos, PP apoyó las cuentas de Vitoria por el respaldo de Urkullu en ese periodo a la gestión de Mariano Rajoy.

Lander Martínez, portavoz de Elkarrekin Podemos, ha "tendido la mano" al PSE-EE y a EH Bildu para "articular acuerdos progresistas" que cambien las "políticas regresivas y elitistas" del PNV.

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