Menéndez será consejero delegado de Unicaja Liberbank y Azuaga, presidente

Las entidades celebrarán en abril sus juntas para aprobar la fusión, que llevará consigo el cierre de unas 150 sucursales

Fusion Unicaja Liberbank
Fachada de la sede de Liberbank (formada por Cajastur, Caja de Extremadura, Caja Castilla La Mancha y Caja Cantabria). EFE

Las negociaciones para la fusión de Unicaja y Liberbank están más avanzadas de lo que el miércoles ambas entidades insinuaron. De hecho, no solo tienen calculado el excedente de plantilla que tendrá la entidad resultante de la fusión: 3.030 en tres años (el 27% de la actual), sino que ya tienen esbozado un organigrama, en el que parece que están tanto Liberbank como Unicaja de acuerdo. Así, el actual presidente de la firma andaluza, Manuel Azuaga, será también el presidente no ejecutivo de la firma resultante; mientras que Manuel Menéndez será el consejero delegado, cargo que ocupa en la actualidad, explican fuentes cercanas a las negociaciones.

Este reparto de poderes ha sido diseñado por las cúpulas de las dos antiguas cajas de ahorros. Lo mismo que la sede social, que estará asentada en Málaga, sede de Unicaja.

También han previsto ya el calendario a seguir para dar origen a la sociedad resultante de la fusión, que pese a que supondrá la absorción de Liberbank por Unicaja, el objetivo es que en los mandos sean paritarios. La hoja de ruta pasa por que entre finales de enero y primeros de febrero finalicen los trabajos de esta fusión, incluidas las conversaciones con los supervisores.

Los consejos de administración aprobarían esta operación en marzo, para en abril aprovechar las respectivas juntas de accionistas en las que se aprueban los resultados de 2018, para dar el sí también la fusión.

De esta forma, la nueva entidad iniciaría su andadura entre julio o septiembre, dependiendo de cuándo el Banco de España, el BCE y Economía autoricen la operación. La futura firma, que se convertirá en el sexto banco español, tiene previsto antes de su creación realizar una ampliación de capital protagonizada por Unicaja para llevar a cabo el canje de acciones para absorber a Liberbank en la proporción de 60% de la primera por el 40% de la segunda.

Más tarde llevará a cabo otra ampliación por unos 350 millones de euros destinados a la reestructuración que necesita para cubrir el ajuste de plantilla y de oficinas. Según los datos iniciales, Unicaja-Liberbank cerrará entre 125 a 150 sucursales en las pocas zonas en las que hay duplicidades, como es Madrid, Extremadura, y más en concreto Cáceres, en Ciudad Real y en Andalucía.

Estos ajustes que repercutirán en los gastos generales, también afectarán a los servicios centrales, con el cierre de uno de ellos. De esta forma, las sinergias de unos 150 millones anuales comenzarán a ser efectivos a partir de 2021. El plan de negocio que han realizado las dos firmas fija en ese año un beneficio neto de 600 millones de euros, el doble que un año antes, una vez aplicadas las sinergias, y eliminados los unos pasivos con costes elevado de la antigua Caja EspañaDuero.

Para reforzar su capital, y más en concreto, para cumplir con el colchón anticrisis denominado por sus siglas en inglés MREL (Minimum Requirement of Eligible Liabilities), ambas entidades tienen previsto emitir 600 millones de euros en híbridos, el doble que lo presupuestado inicialmente.
En este plan a tres años (2019-2021) también se ha establecido un ratio de capital principal Cet1 del 13,5% ya en 2020, una vez habiéndose deshecho de alrededor de la mitad de sus activos dudosos y adjudicados, que actualmente ascienden a 6.200 millones de euros. El objetivo es que estos activos NPL representen el 5% en 2020, frente al 10% que suman ahora. Su cobertura es superior al 50%. Las ventas se llevarán a cabo, previsiblemente con un descuento del 10% sobre su valor actual en libros La tasa de morosidad, así, descenderá del 6,1% a septiembre al 3%.

Excepto esta venta, la idea es prácticamente no vender otras participaciones, caso de EDP que tiene en la actualidad Liberbank. Solo Globalia podría enajenarse en los próximos meses.
Ayer, precisamente, el fondo soberano de Noruega, Norges Bank comunicó que tenía un 3,042% en el capital de Unicaja, valorado en unos 56 millones de euros a precios de mercado. Se da la circunstancia de que este fondo controla también el 3,26% de Liberbank, con lo que se convierte en uno de los principales accionistas de la nueva entidad, con una participación superior a la que tendría la familia Masaveu, que suma el 5,5% de Liberbank, o del mexicano Tinajero, con el 7,4%.

Acuerdo de Unicaja con los sindicatos para cerrar su ERE

Acuerdo laboral. Actualmente entre Unicaja y Liberbank suman más de 10.800 trabajadores. La entidad de origen asturiano tiene vigente un ERE hasta fin de 2019. Mientras, Unicaja Banco y los sindicatos CC OO, CIC (Secar-UEA) Y FINE (ASI-Cesica) acordaron ayer una serie de medidas que evitan un expediente de regulación de empleo (ERE) traumático y, bajo la premisa de la voluntariedad, suponen un total de 760 prejubilaciones y 200 trabajadores afectados por movilidad geográfica, además de bajas incentivadas y modificaciones de las condiciones laborales. El preacuerdo alcanzado se transformará en un acuerdo los próximos días. Estas cifras son inferiores a las propuestas por la entidad inicialmente, que pasaban por la salida de más de 1.000 empleados, y unos 350 afectados por movilidad geográfica. Las medidas a llevar a cabo cuentan con un plazo de tres años para desarrollarse.

Abogados. Los despachos de abogados que están llevando esta fusión son Uría, por parte de Unicaja, y Ramón y Cajal, por parte de Liberbank.

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