El heredero de Hyundai aprieta el volante, pero aún no el acelerador

Un cambio radical en las altas esferas del grupo consolida el poder del jefe de facto, Euisun Chung

Euisun Chung, vicepresidente ejecutivo de Hyundai.
Euisun Chung, vicepresidente ejecutivo de Hyundai.

El heredero de Hyundai ha apretado el volante. Un cambio radical en las altas esferas consolida el poder del jefe de facto, Euisun Chung, mientras se prepara para afrontar algunas reparaciones complicadas, como las ventas y las demandas de los accionistas para que el grupo se reestructure y reparta más efectivo.

Hace apenas tres meses, Chung se convirtió en vicepresidente ejecutivo de Hyundai en un movimiento visto como precursor de un cambio generacional trascendental en el liderazgo del segundo mayor conglomerado de Corea del Sur. Ayer recolocó a más de una docena de altos ejecutivos de Hyundai Motor, Kia y otras filiales, entre ellos uno cercano al padre de Chung, presidente de grupo.

Sin duda, es necesario un cambio de marchas. Errores estratégicos como mantenerse al margen del auge de los deportivos han provocado pérdidas desastrosas de cuotas de mercado para el quinto mayor fabricante de vehículos del mundo. Además, las retiradas de productos provocaron un descenso interanual de casi el 70% en las ganancias del tercer trimestre. Todo esto en el contexto de una guerra comercial que ha puesto en peligro las cadenas de suministro y las ventas.

El hedge fund Elliott también ha puesto trabas. A principios de año, anunció participaciones por un valor combinado de 890 millones de euros en Hyundai Motor, Kia y el fabricante de componentes Hyundai Mobis. Lleva pidiendo un cambio desde entonces, y el mes pasado exigió al grupo que devolviera hasta 9.300 millones de euros a los accionistas.

Hay señales de avance. Por un lado, el grupo, tradicionalmente dominado por los coreanos, está recurriendo a más personas de fuera: ayer nombró a un exejecutivo de BMW para el departamento de I+D (el primer extranjero en hacerlo). El mes pasado, Chung invirtió 220 millones en un unicornio de VTC, Grab, en una apuesta audaz por el sudeste asiático. Antes de los últimos cambios, la acción había caído casi un 30% desde principios de año. Ayer subieron un 6%. Chung tiene el volante; ahora debe pisar el acelerador.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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