Uber y Lyft se agolpan ante la ventanilla de salidas a Bolsa

El apetito de riesgo se está agotando, y el mercado en general ha entrado en una corrección

Coche que trabaja con Uber y Lyft a la vez, en San Diego (California, EE UU.)
Coche que trabaja con Uber y Lyft a la vez, en San Diego (California, EE UU.)

Uber y Lyft están peleando por la pole position para pasar por la ventana de las ofertas públicas de venta (OPV) mientras esté abierta. Las dos compañías de vehículos con conductor han hecho presentaciones confidenciales de operaciones que podrían valorar la primera en hasta 120.000 millones de dólares (105.000 millones de euros) y la segunda en más de 15.000 millones de dólares (13.000 millones de euros). Sin embargo, la espantosa experiencia de Moderna, que la semana pasada se desplomó casi un 20% en su primer día de negociación después de la mayor salida a Bolsa de la historia en el sector de la biotecnología, muestra que la demanda de empresas que funden efectivo es limitada.

Uber ha crecido absurdamente rápido gracias a la abundancia de capital privado. Obtuvo casi 13.000 millones de dólares (11.400 millones de euros) en reservas brutas en el tercer trimestre, aproximadamente un tercio más que en el mismo período del año pasado. Sin embargo, perdió 1.100 millones de dólares (970 millones de euros) en ese período.

Está inmersa en una competencia feroz con Lyft en un intento de probar que tener mucho peso en este rompedor y joven sector acabará produciendo beneficios desmesurados. Hasta que eso ocurra, Uber y sus rivales de varios mercados de todo el mundo están fundiendo montones de dinero para subvencionar el crecimiento, y comprar su hueco entre nuevas empresas de patinetes, entrega de comida y conducción autónoma.

La novedad de las ofertas públicas podría atraer el interés de los inversores hacia Lyft si este consigue llegar primero al mercado, mientras que el dominio de Uber en Estados Unidos y otros mercados es un atractivo comercial potencialmente importante.

Pero estas dos empresas no estarán solas. Según CB Insights, hay cerca de 300 startups no cotizadas con un valor de 1.000 millones de dólares (900 millones de euros) o más. Se espera que Airbnb, Slack (software) y WeWork (coworking) intenten salir a Bolsa en 2019, pero el que pegue primero pegará dos veces.

Las nuevas emisiones ya han recaudado 49.000 millones de dólares (43.000 millones de euros) en lo que va de año, más que todo el año pasado, según los datos de Refinitiv. Una OPV de Uber, valorada en 76.000 millones de dólares (67.000 millones de euros) en su última recaudación de capital privado, sería probablemente la mayor oferta pública de venta desde la operación récord de 25.000 millones de dólares (22.000 millones de euros) de Alibaba de hace cuatro años.

Pero el apetito de riesgo se está agotando. El mercado en general ha entrado en una corrección, mientras que las acciones de semiconductores y biotecnología están coqueteando con el territorio bajista. Dado que una empresa de crecimiento emergente tarda unos cuatro meses después de la presentación de una solicitud en salir a Bolsa, la avalancha ante la ventanilla de salidas puede ir a peor. En este clima, el duelo entre Uber y Lyft se arriesga a una desagradable colisión con la realidad.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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