Andalucía enfría un adelanto electoral nacional y aboca al Gobierno a prorrogar Presupuestos

El Gobierno confía en que el rechazo a VOX sume apoyos a sus cuentas

Citi asume que Sánchez no se arriesgará a ir a las urnas a corto plazo

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este lunes en la Cumbre del Clima.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este lunes en la Cumbre del Clima.

El inesperado mazazo electoral sufrido este domingo por el PSOE en Andalucía, su mayor y más fiel caladero de votos, ha enfriado la posibilidad de que el Ejecutivo de Pedro Sánchez opte por adelantar la convocatoria de Elecciones Generales, como se venía barajando en las últimas semanas. La pérdida del primer bastión político de los socialistas, tras 36 años ininterrumpidos al frente de la Junta, complica a todas luces una posible victoria nacional del PSOE en el corto plazo. Así, aunque el Gobierno confía en que el rechazo a la ultraderecha, que irrumpe en el Parlamento andaluz de la mano de VOX, sume apoyos a su plan presupuestario, el escenario más probable hoy es el de que Sánchez prorrogue en 2019 las cuentas de este año a la espera de remontar posiciones en las elecciones autonómicas, locales y europeas de mayo.

Así pareció sugerirlo este lunes el propio presidente del Gobierno. “Mi Gobierno seguirá impulsando un proyecto regenerador y europeísta para España. Los resultados en Andalucía refuerzan nuestro compromiso de defender la Constitución y la Democracia frente al miedo”, escribió en su cuenta de Twitter desde la Cumbre del Clima de Polonia.

Un mensaje que hizo pensar a analistas políticos y económicos que Sánchez no se arriesgará a someterse a las urnas en el corto plazo tras el desplome de su partido en Andalucía, como expuso desde Londres la economista de Citi Giada Giani. Esta considera que la Junta podía haber servido para ensayar un Ejecutivo de coalición nacional entre PSOE y Podemos pero, al no sumar suficientes escaños en Andalucía, ve probable que Sánchez trate de agotar la legislatura, que culmina en 2020.

De momento, el Gobierno asevera que desarrollar su proyecto pasa por sacar adelante el plan presupuestario para 2019 que ha pactado con Unidos  Podemos y para el que actualmente busca apoyos entre las fuerzas que facilitaron su llegada al poder en la moción de censura hace seis meses. “Espero que al menos estos resultados nos permitan, fundamentalmente a los partidos de izquierdas, que nuestro electorado sea consciente de la amenaza” que supone “la irrupción de la ultraderecha”, adujo la ministra de Hacienda. María Jesús Montero se mostró confiada en que el recuento de las urnas andaluzas hagan que partidos como los nacionalistas catalanes ERC y PDeCAT “tomen nota” del nuevo “tablero político” y se decidan a apoyar unas cuentas públicas que, dijo, son “buenas para la gente”. “El alza progresiva de los populismos de derecha y ultraderecha la hemos visto en otros países”, dijo Montero, confiando en “que los partidos democráticos seamos capaces de no entrar en ese juego y cortarle el paso a la ultraderecha” en España.

Para ello, la ministra subrayó que mantendrá abiertas las negociaciones presupuestarias con todas las fuerzas políticas sin fecha límite, y hasta que “se entienda que el proceso de diálogo está agotado”. La previsión del Gobierno, sin embargo, es la de tratar de reunir los apoyos necesarios para sacar adelante las cuentas a mediados de este meses. La alternativa a partir de ahí, admitió Montero, es la “prórroga presupuestaria”.

En ese caso, advirtió, se mantendrán en marcha la creación de los nuevos impuestos digital y a las transacciones financieras, así como el plan antifraude que han sido tramitados como anteproyectos de ley, pero quedan en el aire el alza del impuesto de Patrimonio o del IRPF a las rentas altas, pues su reforma fiscal está ligada a las cuentas públicas de 2019, expuso.

Por su parte, la ministra de Economía, Nadia Calviño, aseveró a su llegada a la reunión del Eurogrupo en Bruselas que el resultado electoral en Andalucía “no cambia para nada la hoja de ruta de presentar un proyecto de Presupuestos Generales del Estado que combine disciplina presupuestaria con las políticas sociales tendentes a reducir la desigualdad en nuestro país”, recoge Europa Press.

El líder de la oposición, Pablo Casado, sostuvo a su vez que, aunque también cae con fuerzas en el Parlamento andaluz, el PP está “como una moto” ante la posibilidad de entrar en el palacio de San Telmo de la mano de Cs y VOX en lo que considera una primera victoria ante las muchas citas electorales que se avecinan.

Cs y PP se postulan para presidir la Junta

Los comicios andaluces del domingo dejaron a todos los partidos lejos de la mayoría absoluta de 55 escaños. Aunque el PSOE se mantiene como la fuerza más votada, su caída de 47 a 33 escaños complica que cumpla los 40 años en el poder regional, pues ni siquiera la suma de los 17 sillones de Adelante Andalucía (la unión local de Podemos-IU) permite formar un bloque de izquierdas. El PP, que bajó de 33 a 26 escaños, aspiraba este lunes a liderar un Ejecutivo conservador con el apoyo de los ultraderechistas de VOX (que se estrenan en un parlamento con 12 escaños) y de Ciudadanos, que sube de 9 a 21 y se convierte en el verdadero portador de la llave de la Junta. “Soy incapaz de descartar ningún escenario”, resumió este lunes su secretario general, José Manuel Villegas. Cs también pide la presidencia del nuevo Gobierno andaluz, lo que podría llegar con el apoyo de los conservadores o el del PSOE, de quien ha sido socio en la última legislatura, si Podemos se abstiene. La coalición conservadora tenía más visos de prosperar este lunes si bien Ferraz sugirió que sacrificará a Susana Díaz si hace falta (si bien ella se niega) para salvar la segunda vía. El resultado dependerá de los cálculos electorales de todos para los comicios por venir.

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