Los fondos de pensiones europeos cargan contra la ‘tasa Tobin’ española

Francia e Italia no cobran el impuesto a estos vehículos de inversión

Reino Unido y Holanda temen por su inversión en la Bolsa española

María Jesús Montero, ministra de Hacienda.
María Jesús Montero, ministra de Hacienda.

El impuesto sobre transacciones financieras (conocido coloquialmente como tasa Tobin) que plantea el Gobierno ha provocado una oleada de críticas de la CNMV, de BME, de la asociación española de fondos de inversión, Inverco, y ahora también de los fondos de pensiones europeos agrupados en Pensions Europe.

Los fondos holandeses y británicos, con grandes inversiones en la Bolsa española y los de mayor tamaño con 1,1 y 1,3 billones de euros de patrimonio total, respectivamente, han promovido una petición contra la nueva tasa. El impuesto prevé cobrar un 0,2% en cada operación de compraventa de valores españoles con una capitalización superior a los 1.000 millones de euros. La recaudación anual calculada por Hacienda es de 850 millones de euros.

La asociación europea señala en un documento que está en contra de este impuesto porque “aumentaría los costes, disminuiría los rendimientos y reduciría la eficiencia de las estrategias de inversión de los fondos de pensiones, lo que en última instancia conducirá a menores beneficios para los partícipes”. Pensions Europe hace suyos los cálculos de Inverco, que cuantifica el daño en la rentabilidad acumulada del dinero invertido en acciones españolas afectadas por la tasa en un 17% para un periodo de 25 años. En caso de que se tuviera en cuenta el lucro cesante (la pérdida de beneficios) por la no reinversión de lo que resta el impuesto, el perjuicio llegaría al 29,4%.

“Aunque un impuesto de 20 puntos básicos parece pequeño en comparación con otros, los efectos compuestos sobre los rendimientos de las inversiones de los fondos de pensiones podrían ser muy significativos”, avisa Pensions Europe.

La repercusión del tributo en el sector español

Francia e Italia. Estos dos países también tienen vigentes sus respectivas tasas Tobin, de un 0,3% en Francia, y de entre un 0,1% y un 0,2% en Italia. El impuesto en el primer país, en vigor poco después de que François Hollande asumiera el cargo de presidente en mayo de 2012, exime de su pago a los fondos de pensiones de empleo (promovidos por las empresas para sus trabajadores), que suponen el 90% del total. En Italia, no paga ningún tipo de fondo. Mientras, en España, tal y como está redactado el proyecto de ley, estarán afectados todos.

Las cifras nacionales. En España el importe de los fondos de pensiones sumaba 110.657 millones a cierre de septiembre. De esta cantidad, el 67% estaba en los individuales.

El cálculo de Inverco computa un rendimiento anualizado del 5%, el del Ibex 35 al más largo plazo disponible –desde que existen valores históricos del índice a finales de los años 80–, y con una tasa de rotación de la cartera del 3,5%. Esta última, obtenida con datos reales de contratación de acciones en fondos de inversión, implica que el gestor mueve al año 3,5 euros de cada 100 de la cartera, con las consiguientes operaciones de compraventa y su paso por Hacienda.

El presidente de Inverco), Ángel Martínez-Aldama, advirtió el pasado 9 de octubre que la tasa Tobin supondría un impacto del 7% en la rentabilidad de los fondos en un plazo de 25 años.

La cartera de acciones de los fondos de pensiones del Viejo Continente, que suman en total más de 3,5 billones de euros, supone el 30% del total, según las estadísticas de la asociación europea de fondos de pensiones. El 46% del dinero en estos productos apuesta por deuda; el 13%, por inversiones alternativas, como hedge funds, créditos directos o infraestructuras; el 8%, por activos inmobiliarios; y el 3% restante está en efectivo.

Una de las grandes críticas al impuesto radica en que, a diferencia de las tasas aplicadas en Francia desde 2012 y en Italia desde 2013, sí penaliza a los fondos de pensiones.

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