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La fiebre por el crédito al consumo echa raíces más allá del Black Friday

La banca renueva con ofertas para el Black Friday la dura competencia que mantiene en esta financiación

El crédito al consumo crece a ritmos de doble dígito pese a las advertencias del Banco de España y el BCE

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El crédito al consumo se ha convertido en una de las escasas fuentes de alegría para la banca española este año. El sector ha encontrado en este tipo de crédito la fórmula con la que insuflar algo de vida a su margen de negocio en el entorno actual de tipos cero. Y lo ha hecho con tal entrega, y tal incremento en el volumen de financiación, que ya ha recibido sucesivas advertencias del Banco de España y del Banco Central Europeo.

La jornada comercial del Black Friday es una nueva ocasión para que los bancos y las financieras de crédito al consumo saquen al escaparate sus ofertas y hay numerosas entidades que han lanzado rebajas específicas para estos días. Es el caso por ejemplo de ING, que recortó durante esta semana el interés de su préstamo al consumo del 5,95% TIN (tipo de interés nominal) habitual al 4,95%, o de Cofidis, que ha mejorado el interés de su crédito 3,95% TIN para importes de entre 10.000 y 15.000 euros a seis años.

Pero la rivalidad va mucho más allá de una campaña puntual y tiene a la banca tradicional compitiendo duramente con las financieras especializadas. “Hay una competencia muy dura en el sector del crédito al consumo no solo con las entidades especializadas, sino también con los bancos generalistas”, reconocen fuentes de Banco Sabadell.

El atractivo para los bancos de ofrecer créditos al consumo es obvio. Frente al tipo de interés medio de las nuevas hipotecas, del 2,21%, la nueva financiación al consumo el interés que aplican los bancos es del 8,8% TAE, según los últimos datos del Banco de España de septiembre. La brecha en el precio del crédito se justifica en que las hipotecas se conceden a plazos de tiempo muy superiores y cuentan con la valiosa garantía del inmueble, lo que permite abaratar el tipo de interés. En el crédito al consumo los plazos son en cambio inferiores, por lo general de un máximo de cinco años, sin que haya garantía real. El banco no se quedará con una lavadora o un frigorífico en caso de impago del crédito.

El tipo medio del crédito al consumo hasta cinco años es del 8,24%, muy por encima del 5,17% de la media de la zona euro

La fuerte rivalidad en el crédito ha abaratado su precio desde los máximos de la crisis pero aun así, es muy superior a la media europea. En junio de 2018, el tipo medio de estas operaciones en España se situó en el 7,8% frente al 4,9% de la zona euro, según recoge el Banco de España en su último informe de estabilidad financiera. “Los elevados tipos de esta cartera podrían estar induciendo a las entidades a buscar oportunidades de obtener mayores rentabilidades pero que a su vez pueden llevar asociadas unos mayores riesgos”, añade el documento.

Entre los más caros de Europa

Con los últimos datos comparables, del mes de agosto, el tipo de interés al que los bancos conceden en España créditos al consumo a entre 1 y 5 años de plazo es del 8,24%, lejos de la media de la zona euro, en el 5,17%. La diferencia se reduce respecto a Italia, donde los tipos son del 6,68%, pero es notable frente a Alemania, con el 4,54% o Francia, con créditos al consumo a ese plazo al 3,84%. Solo en Eslovaquia y Lituania son más caros que en España.

Los bancos españoles reconocen estar creciendo en crédito al consumo a doble dígito. El volumen de nuevas operaciones alcanzó en septiembre los 2.721 millones de euros, con una subida interanual del 13,5%, y después de que en este año se alcanzaran hitos como el incremento interanual del 25,7% del mes de mayo.

Las alzas también son notables en el saldo de crédito total, a diferencia de lo que sucede en las hipotecas, donde los vencimientos todavía superan a la nueva concesión de préstamos. Así, el volumen total de crédito al consumo se elevó en septiembre el 5,9% interanual, hasta los 181.167 millones de euros. Ese repunte se amplía al 9,38% para el saldo de préstamos concedidos a entre uno y cinco años, que alcanza los 42.640 millones de euros.

Al despegue de la financiación al consumo ha contribuido con fuerza la recuperación económica y también los bajos niveles de los que se partía tras el estallido de la crisis. Además, la banca se vale del uso de las nuevas tecnologías y del conocimiento de su clientela –ya con un historial de pago con la entidad por tener por ejemplo la hipoteca– para ofrecer su rápida contratación por internet y también bajo la fórmula de los créditos preconcedidos.

En ING, apuntan que “es posible solicitar un crédito al consumo 100% online en menos de 15 minutos. De hecho, alrededor del 60% de los créditos al consumo los concedemos a través del móvil”. La entidad ha registrado un crecimiento de la nueva producción de préstamos personales al cierre del tercer trimestre del 43,77% y del 41,9% en el saldo total.

El sector defiende que el peso del crédito al consumo sobre el balance total es reducido y está en línea con Europa

En Bankinter, la cartera de Bankinter Consumer Finance ha crecido a septiembre un 38% en términos interanuales, con 1.800 millones de euros en créditos al consumo vía préstamos personales y tarjetas de crédito. “Ese riesgo excesivo del que advierte el regulador en el crédito al consumo no se sitúa tanto en la actividad en sí misma, como sobre todo en la forma en que ésta se lleve a cabo. Es cierto que estamos creciendo mucho en crédito al consumo, pero manteniendo muy controlada la mora y con un peso relativo de la cartera de consumo sobre el balance del banco, que es limitado”, defiende Alfonso Sáez, consejero-director general de Bankinter Consumer Finance.

En Santander, que controla la financiera de El Corte Inglés, explican que el balance de préstamos personales es menos del 10% del hipotecario y menos del 5% del total del balance del banco. “Somos especialistas en este segmento y trabajamos con clientes reconocidos con exhaustivos procesos de admisión”, aseguran en la entidad. Santander tiene entre sus ofertas un préstamo para la compra de coche al 5,50% TIN y para el Black Friday ha rebajado el tipo de interés hasta el 3,95% TIN.

Comparativa de precios: atención a la TAE

La fórmula más óptima de comparar precios en cualquier crédito, también en los de consumo, es ver su interés en términos TAE (tasa anual equivalente), frente al TIN, con todos los gastos del producto incluidos. En tal comparativa es donde se aprecian las grandes diferencias que existen entre los créditos que conceden los bancos tradicionales y las financieras especializadas en créditos rápidos, con un criterio mucho más laxo para su concesión y plazos muy cortos que se traducen en tipos de interés muy superiores.

Financieras de crédito rápido como Hola Dinero, LunaCredit o Dispon.es ofrecen préstamos instantáneos de poca cuantía y sin papeleos pero con una TAE que llega a superar el 1.000% y con fuertes recargos en caso de retraso en la devolución.

Cofidis, financiera del grupo francés Credit Mutuel, publicita en su web un crédito por 2.500 euros a un plazo de 41 meses con un tipo de interés TAE del 24,51%. En Cetelem ofrecen financiación al consumo por 12.000 euros a un plazo de ocho años con un interés TAE del 3,95%, prueba de que el coste del crédito desciende si se prolonga el plazo para su devolución y si es mayor la cuantía solicitada.

En CaixaBank recuerdan que, en todo caso, las condiciones del crédito dependen de las características del cliente. La entidad dispone de un crédito por hasta 60.000 euros, a devolver hasta en seis años, sin comisión de apertura ni estudio y cuyo interés va a estar sujeto a la vinculación del cliente.

Desde CaixaBank quitan hierro a los riesgos del intenso crecimiento del crédito al consumo, que en la entidad aumentó el 15,3% interanual hasta septiembre. “En este momento, el peso que tiene el crédito al consumo en España sobre el total de la cartera de crédito en comparación con otros países de nuestro entorno es razonable”, aseguró recientemente Gonzalo Gortázar, consejero delegado del banco.

De hecho, con un peso del 7,5% sobre el conjunto del crédito al sector privado, estaría alineado con Italia, Francia y Alemania. Además, tanto la nueva producción como el saldo total están sensiblemente por debajo de los máximos previos a la crisis, lo que no impide las alertas reiteradas del Banco de España sobre su crecimiento vertiginoso.

Las señales del alza de la morosidad

La tasa de morosidad del crédito para bienes de consumo duradero, en el 2,9%, no es elevada aunque está diluida por el fuerte aumento del saldo total del crédito, que rebaja el efecto del crecimiento que también registran los créditos dudosos, según advierte el Banco de España. “El incremento acelerado del crédito al consumo podría traducirse en un futuro en mayores aumentos de su morosidad”, añade el supervisor.

Al margen de la ratio de morosidad, el volumen de créditos dudosos para bienes de consumo duradero alcanzó al cierre del segundo trimestre los 1.421 millones de euros, máximos de 2015. Ha crecido el 21,3% respecto al segundo trimestre del año pasado.

El Banco de España también advierte que “por el lado de la demanda, debe tenerse en cuenta que la tasa de ahorro de los hogares se situó en el 4,4% de su renta disponible en el segundo trimestre de 2018, 5 puntos menos que dos años antes”.

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