Los notarios, a fondo contra el blanqueo

La Unión Internacional anima y moviliza a los notariados a prevenir esta lacra

Los notarios, a fondo contra el blanqueo

Cualquier acción es poca en la lucha contra el blanqueo de dinero y la financiación del terrorismo. De ahí que se deban reforzar las medidas existentes e ir introduciendo otras nuevas, a ser posible de ámbito territorial cada vez más amplio. El notariado español, desde que ejerce la presidencia del notariado mundial en la persona del notario José Marqueño de Llano, se ha impuesto como uno de los objetivos principales de la Unión Internacional del Notariado (UINL) para la legislatura 2017-2019 concienciar, animar, abanderar y movilizar a los 88 notariados que la integran en esa lucha.

Esos notariados, de todos los continentes, representan a más de 300.000 notarios, y defienden la figura del notario como autoridad pública que ejerce su función de interés general por delegación del Estado y como parte de este. De ahí que se le vea y trate en la lucha contra el blanqueo como un sujeto obligadoespecialmente cualificado y obligado, más que muchos otros profesionales jurídicos.

Recae sobre los notarios un especial deber de identificación de las personas que comparecen ante él, así como de los titulares reales que se hallan tras sociedades, fundaciones u otras entidades; también de conservación de la documentación utilizada para la configuración de los diferentes negocios, cuya legalidad controla; de colaboración y de información a la Administración y a las autoridades judiciales, fiscales y policiales competentes, actuando a veces a instancia de Estas, otras motu proprio, sirviéndose para ello del Índice Único Informatizado, que quincenalmente envía cada notario para su análisis por el Órgano Centralizado de Prevención, y siempre por concurrir elementos objetivos indicadores de un riesgo que levante sospechas o que puedan, incluso, impedir que la actuación notarial se lleve a cabo. Este es el sistema español, que se ha ido dando a conocer a los demás notariados integrantes de la UINL y a los Estados a los que pertenecen, tanto a los de Europa como a los de América (entre los que destaco a Perú), de Asia (menciono Japón) y de África (principalmente, los de influencia francesa y belga).

Las actuaciones desarrolladas por la UINL le han permitido ganarse la confianza de organismos claves en la lucha contra el blanqueo o lavado de capitales, como OEA, GAFI, GAFILAT, FMI y Banco Mundial. Merecen mencionarse algunos de los logros obtenidos.

Así, con Gafilat (Grupo de Acción Financiera de Latinoamérica) se han iniciado los trámites para el ingreso de la UINL como observadora, y se ha presentado un proyecto de documento conjunto identificando los indicadores de riesgo en el ejercicio de la actividad notarial. También se está analizando el grado de cumplimiento de las obligaciones en materia de lavado de capitales por parte de los notariados de los Estados que pertenecen a aquel.

En relación con GAFI (Grupo de Acción Financiera Internacional), tanto el Consejo de Notariados de la UE (CNUE) como la UINL forman parte de su Grupo de Trabajo de Desarrollo de Políticas para la redacción de la Guía de aproximación en base al riesgo para los profesionales independientes e intermediarios en el subgrupo de trabajo de Profesionales Jurídicos, donde se han destacado las especiales obligaciones que recaen sobre los notarios de corte romano germánico (lo son los agrupados en el CNUE y en la UINL) por su condición de autoridades titulares de un oficio público, que actúan, bajo su responsabilidad, y por delegación del Estado al que pertenecen, en régimen de independencia e imparcialidad, y se han introducido unos indicadores de riesgo propios de la actividad notarial.

Asímismo, la UINL ha integrado su Grupo de Trabajo de “titular real”, encargado de la elaboración de un documento sobre las “vulnerabilidades vinculadas a la ocultación del titular real”, adoptado por GAFI el pasado octubre, con el objetivo de reforzar los mecanismos que permitan la identificación del titular o beneficiario real y una puesta a disposición, de forma compartida, de la información acerca de los titulares reales en los diferentes países afectados.

La colaboración se ha estrechado también con el FMI, siendo la UINL integrantes de su Grupo de Trabajo de “titular real”, que persigue objetivos similares a los expuestos respecto de GAFI, identificando los modelos existentes de centralización y de acceso a la información sobre titulares reales en los países que lo han implantado, proponiendo como medida de prevención y detección la necesaria constitución de sociedades y la transmisión de participaciones y acciones ante notario, y la creación, y en su caso el fortalecimiento, de bases de titulares reales.

Con la OEA (Organización de Estados Americanos) se ha conseguido que la UINL haya sido recomendada, en octubre de este año en Bolivia, por su Grupo de Trabajo de Expertos para el Control del Lavado de Activos para ser aceptada en la próxima Asamblea de la OEA como Observador de pleno derecho en dicho grupo de trabajo.

Además, se están llevando a cabo acciones de colaboración con las instituciones reguladoras para el fomento y fortalecimiento del papel a jugar por estas y los órganos autorreguladores de cada Estado, mereciendo destacarse la firma de un recentísimo convenio de colaboración entre la Unidad de Investigaciones Financieras de Bolivia y la UINL.

Por último mencionaré la Guía de buenas prácticas notariales en la lucha contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo aprobada este año en Buenos Aires, los días 1 y 2 de octubre, por la Asamblea de Presidentes de los Notariados miembros de la UINL, que busca unificar las metodologías, los sistemas, las herramientas y las técnicas para facilitar el cumplimiento de las medidas notariales de prevención y la armonización de los procedimientos de actuación entre los notarios de los 88 notariados miembros de la UINL. Se basa en los estándares internacionales exigidos en las 40 recomendaciones de GAFI y sus reglas deben ser adaptadas a las peculiaridades y necesidades de cada país.

Esta es la situación del notariado mundial en esta materia a día de hoy, y de los logros alcanzados por la UINL desde enero de 2017, cuando falta todavía un año y algo más para que concluya la presidencia española de la misma, la cual ha creado en su seno un grupo de trabajo específico para la lucha contra el blanqueo de capitales, presidido por el notario peruano Mario Romero, que cuenta con la inestimable ayuda profesional de la experta en la materia Silvina Capello.

Pedro Carrión García es secretario de la UINL

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