¿Fin de año para la gestión activa? Los gestores apuran la recta final e intentan enmendar el balance de 2018

La incertidumbre que envuelve al desenlace del Brexit, al desafío presupuestario de Italia o a la guerra comercial hace difícil esperar un rally de fin de año

Los gestores de fondos se resisten a cerrar ya posiciones, en espera de arañar rentabilidad en un mal ejercicio

Ibex pulsa en la foto

Mes y medio. Eso es lo que falta para que finalice 2018. El año se planteaba atractivo para los gestores. La entrada en vigor de la reforma fiscal de Donald Trump unido a la fortaleza de la economía y las previsiones de resultados eran el ingrediente perfecto para las subidas de la Bolsa. Después de un inicio de ejercicio fulgurante, en febrero saltó el primer aviso. El repunte de la rentabilidad en el mercado de deuda estadounidense fue la chispa que prendió la llama. A partir de ahí los sobresaltos se han sucedido unos a otros, impidiendo a la Bolsa tomar aire.

Aunque los infortunios han sido una constante en el mercado en los últimos 11 meses fue a cierre de septiembre cuando las ventas cobraron fuerza. Las caídas, que hasta el momento no impedían a los mejores fondos de Bolsa española acumular ganancias de hasta el 9%, dilapidaron en cuestión de semanas las rentabilidades positivas. Recuperar el músculo en un mercado como el actual está siendo complicado y a cierre del viernes solo el fondo Gesconsult Renta Variable escapaba por los pelos a los números rojos con un alza del 0,46% según datos de Morningstar.

El escenario está lejos de aclararse y la celebración del Día de Acción de Gracias en EE UU el próximo jueves, que en ocasiones es el momento de dar por finalizado el año, no va a ser esta vez el momento de cerrar posiciones. Con el Brexit pendiente de aprobación en el Parlamento, las dudas sobre la guerra comercial, el desafío del presupuesto italiano y las voces que apuntan a una desaceleración del crecimiento económico sobrevolando la mente de los inversores, los gestores están dispuestos a aprovechar hasta la última sesión de año para intentar mitigar el golpe de 2018. Si alguien pensaba que había llegado el momento de ajustar las carteras y dar por concluido 2018 estaba equivocado.

“El fondo está vivo y más en un año tan volátil como este. Todavía quedan por resolverse cuestiones que tienen un fuerte impacto en el mercado”, explica Alfonso de Gregorio, gestor de Trea AM. A pesar del varapalo sufrido por los valores de pequeña y mediana capitalización, el experto siguen viendo en estos activos las mejores oportunidades. “El castigo sufrido de las empresas del continuo ha sido exagerado”, añade.

El Ibex Medium Cap ha pasado de cotizar plano a cierre de septiembre a ceder un 10% en lo que va de año. Por su parte, el Small Cap se deja un 2%, lejos de los ascensos del 22% que llegó a acumular a lo largo de 2018. De Gregorio reconoce que en los últimos meses la salida de dinero de gestión activa a la pasiva ha sido una constante. Según datos de Morningstar en el tercer trimestre se evaporaron 86.000 millones de dólares de los fondos de gestión activa, la mayor estampida sufrida por estos vehículos desde 2011. De ese importe, unos 52.000 millones de dólares fueron a parar a los fondos indexados.

“Aprovechando esta inercia, en Trea optamos por mirar empresas pequeñas cuyos resultados no han sido puestos en precio por el mercado”, defiende De Gregorio. En un momento en el que todas las miradas están puestas en el exterior el gestor apuesta por compañías como Vidrala, Miquel y Costas o la portuguesa Altrim. “Las tres han presentado resultados muy buenos, pero el mercado ha pasado por alto las cifras”, explica. Junto a las anteriores el experto escoge a CIE Automotive, una compañía que opera en el sector de la automoción, una industria muy castigada en la Bolsa europea por las amenazas de guerra comercial.

Gonzalo Sánchez, gestor de Gesconsult, se mueve en la misma línea. Entre sus principales valores en cartera el experto se decanta por CAF, CIE, Dominio o Navigator. Sánchez cree que este puede ser un buen momento para ir incluyendo a entidades en su estrategia. “Descartado el peor de los escenarios que planteaba el impuesto de las hipotecas, las entidades domésticas disponen de potencial”, subraya. Sánchez cree que entidades como Bankinter y Unicaja son bancos sanos y bien capitalizados.

El gestor de Gesconsult reconoce que existen muchos obstáculos a los que hacer frente, pero se muestra optimista. Realizar predicciones es muy complicado y más en un contexto en el que la búsqueda de una solución está en manos de fuerzas populistas. “Nuestro escenario central pasa por un acercamiento de las posturas entre EE UU en el caso de la guerra comercial o de Roma y Bruselas en lo que al presupuesto italiano para 2019 se refiere”, explica. Este optimismo queda reflejado en los valores anteriores, la mayoría de corte cíclico. No obstante, Sánchez aconseja reserva una parte importante de la cartera a los valores de corte defensivo y con buenas rentabilidades por dividendo. Si el escenario se oscurece aun más la proporción puede llegar al 50%.

Javier Galán afirma que en Renta 4 optan por el seguimiento minucioso del mercado día a día. “Con un mensaje más tranquilizador en lo que a materia comercial se refiere y la mejora de resultados, como la experimentada en los nueve primeros meses del año, valores relacionados con las materias primeras, el sector financiero y las automovilísticas están llamados a recuperar parte del terreno perdido a lo largo de lo que queda de 2018”, subraya.

“Más allá del ruido, si nos fijamos en los datos, continúa habiendo crecimiento a nivel global y las empresas están presentando resultados sólidos”, expone Ángel Olea, director de inversiones de Abante. El experto cree que aunque existen muchos frentes abiertos y el pesimismo es elevado, las mejores oportunidades de inversión están en Bolsa, especialmente Europa, Japón y Asia-Pacífico. “No descartamos un rebote antes de fin de año”, remarca. Bajo esta premisa Olea explica que desde la gestora han optado por incrementar el peso en renta variable hasta el 65%. “Continuamos infraponderados en renta fija (solo acapara el 25% de la cartera) y mantenemos la inversión en activos monetarios neutral en el 10%”, explica.

Normas