La Fed deja para diciembre la cuarta subida de tipos del año

El banco central de EE UU mantiene el precio del dinero sin cambios en el 2-2,25%

La rentabilidad de la deuda pone en precio el repunte de las tasas el próximo mes

Jerome Powell, presidente de la Fed.
Jerome Powell, presidente de la Fed. REUTERS

La subida de tipos en EE UU debe esperar un mes más. Será en diciembre cuando, previsiblemente, la Reserva Federal acometa el cuarto repunte de las tasas en lo que va de año. De la cita de ayer, la conclusión que extrajo el Comité de Mercado Abierto de la Fed (FOMC) es que la economía continúa fortaleciéndose y que ante la ausencia de presiones inflacionistas los miembros de la institución decidieron mantener sin cambios el precio del dinero, que continúa en el 2-2,25%.

La Fed reiteró su compromiso de continuar con los incrementos graduales de los tipos. Las tasas de los fondos federales conceden una probabilidad del 74% a que el banco central de EE UU eleve los tipos en 25 puntos básicos antes de final de año. Para 2019 se esperan otros tres incrementos.

El objetivo que persigue Jerome Powell es fomentar el pleno en empleo y contribuir a la estabilidad de los precios. Con una economía creciendo por encima del 3%, una tasa de paro en mínimos de 1969 (3,7%) y los salarios creciendo a su nivel más alto en nueve años, a la Fed no le queda otra que continuar con la subida de los tipos para combatir la inflación que a cierre de septiembre se situaba en el 2%, el objetivo que tanto llevaban persiguiendo.

La decisión no pilló por sorpresa a los inversores, que optaron por la recogida de beneficios después de las subidas registradas por la Bolsa un día antes. Al cierre de la edición, el S&P 500 y el Nasdaq retrocedían un 0,3% mientras el Dow Jones lograba escapar a las ventas con un ascenso del 0,11%. Un día antes los inversores festejaron por todo lo alto el resultado de las elecciones legislativas. En contra de lo que puede parecer, un Congreso dividido es la opción que más gusta a los inversores porque significa que en los próximos dos años la dificultad para llegar a acuerdos va a derivar en escasos cambios legislativos. Además, el hecho de que los demócratas no puedan dar marcha atrás en el proceso de desregulación y retirada de los estímulos fiscales es visto con alivio por los inversores.

El rendimiento de la deuda a 10 años permaneció sin cambios en el 3,23%, zona de máximos del año. Es decir, el mercado ya empieza a poner en precio el próximo movimiento de la institución.

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