Los demócratas no pueden sabotearlo todo en EE UU

Tienen posibles puntos en común con los republicanos, como la financiación de las

infraestructuras

Los demócratas celebran su victoria.
Los demócratas celebran su victoria.

Los demócratas dirigirán la Cámara de Representantes de EE UU tras las elecciones del martes. Sin embargo, al mantener los republicanos el control del Senado, sus rivales necesitarán inteligencia política para evitar que les tachen de ser los nuevos obstruccionistas.

En la Cámara, los demócratas han superado el saludable crecimiento económico y el éxito de los republicanos en los últimos años al redibujar los distritos electorales en su beneficio; y han aprovechado la habitual ventaja de la oposición en las legislativas de mitad de mandato presidencial y la impopularidad de Trump.

En el Senado, sin duda Trump se llevará el mérito de que el Partido Republicano aumente su escasa mayoría, aunque eso ha tenido mucho que ver con los escaños que se disputaban en este ciclo. En general, sin embargo, la nueva composición de las Cámaras hace la posición del presidente mucho más difícil.

Los demócratas controlan ahora la agenda legislativa, de modo que lo más probable es que pongan fin a todos los recortes a programas como Medicare, y probablemente también a más recortes fiscales. Wall Street y las grandes tecnológicas podrían afrontar a un mayor escrutinio sobre dominio del mercado y privacidad. También podría sufrirlo el propio Trump, con las comisiones de la Cámara de Representantes facultadas para reclamar sus evasivas declaraciones de impuestos y escrutar todo tipo de cosas, como hicieron los republicanos con Hillary Clinton.

Algunas de estas investigaciones están justificadas, pero se corre peligro de que la Cámara haga poco más. Los republicanos se ganaron su reputación de “partido del no” bloqueando casi todo lo que intentó Obama. Justo o no, los republicanos devolverían ahora la crítica a los demócratas.

Los demócratas podrían encontrar puntos en común con los republicanos, como la reforma de los gigantes hipotecarios respaldados por el Gobierno Fannie Mae y Freddie Mac, la financiación de las infraestructuras, y la aprobación del nuevo Tratado de Libre Comercio de América del Norte.

A muchos demócratas se les atragantaría trabajar con los republicanos, pero puede que sea eso lo que tengan que hacer para sacar el máximo partido a su papel de saboteadores políticos.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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