La presión sobre la deuda amenaza con parar el plan de remodelaciones de Dia

En los últimos años ha destinado hasta 350 millones cada ejercicio a reformas

Su objetivo de invertir hasta el 4% de las ventas está ahora en el aire

Dia supermercados

El profit warning lanzado por Dia la semana pasada, con el que redujo un 40% su previsión de ebitda para este año, tiene consecuencias en los planes más inmediatos de la compañía de supermercados. El efecto que esta revisión tendrá en el ratio de endeudamiento financiero ha provocado una nueva revisión del plan de negocio de la compañía para los próximos años, lo que incluye también las futuras inversiones del grupo. Y estas afectan, sobre todo, al proceso de transformación de tiendas que Dia comenzó hace dos años.

Los créditos sindicados que la compañía mantiene con distintos bancos por valor de 525 millones, de los cuales 225 vencen en 2020 y 300 en 2022, están sujetos a que su deuda neta no supere en 3,5 veces su ebitda. Este ratio a 30 de junio era de 2,4, pero la expectativa de alcanzar un ebitda de 350 millones este año, sobre una deuda que en el primer semestre creció por encima de los 1.200 millones, hace peligrar ese objetivo. De hecho, la agencia de calificación Standard & Poors calcula que ese ratio se elevará a 4,8 veces al finalizar el ejercicio.

Una situación que limitará al máximo el margen de actuación de la compañía. Como indicaba esta en su último informe financiero anual, relativo al ejercicio 2017, su objetivo de inversión a largo plazo se situaba entre el 3,5% y 4,0% de las ventas netas, entre los 300 y los 350 millones al año. Según fuentes cercanas a la compañía, su situación actual no garantiza que ese objetivo se vaya a mantener para los próximos años.

La compañía ha renovado el 52% de sus tiendas con marca Dia, sobre todo el formato Dia Market, el que más peso tiene en sus ingresos

Esta cifra de inversión sí se ha mantenido estable en los últimos ejercicios, y se ha destinado a renovar sus locales de la península Ibérica, Argentina y Brasil. En 2016, Dia aceleró la transformación de sus establecimientos, una tarea nada fácil ya que su red, solo entre España y Portugal, es de 5.318 puntos de venta entre sus distintos formatos (Dia, Clarel y La Plaza), de los que 3.000 son propios. Mercadona cuenta con unos 1.600.

El grupo se ha concentrado en los últimos tres años en remozar sus establecimientos Dia, un total de 3.500 locales repartidos por toda España, de los cuales unos 2.700 pertenecen a su formato más clásico y con mayor peso en la cuenta de resultados, Dia Market. Otros 775 son de su formato Maxi.

Según los datos de la compañía ya se ha completado la transformación de unas 1.800, el 52% del total. En 2016, los trabajos se concentraron, principalmente, en el nuevo formato de La Plaza de Dia, enfocado a una mayor presencia y mejor disposición de los productos frescos, y a la renovación de los locales Maxi. Ese año, según consta en el informe anual de entonces, se trabajó en más de 300 tiendas. Esa cifra se dobló en 2017 hasta alcanzar las 613, sobre todo mejoras en los Dia Market y en las primeras conversiones a Dia & Go. Para 2018, el objetivo marcado era la transformación de 1.090 tiendas, y solo en el primer semestre completaron los trabajos en 903, frente a las 880 previstas en un inicio, con un impulso definitivo a las transformaciones a Dia & Go y de Minipreço Express en Portugal.

Para el segundo semestre quedaron pendientes 180 tiendas, con una inversión total en 2018 que también se situará entre los 300 y los 350 millones. Sumados los últimos tres años, la inversión total de Dia en sus tiendas de todo el mundo roza los 1.000 millones de euros, más de la mitad en sus tiendas Dia de la península. Un proceso que también ha afectado a sus ventas, dado que los los locales en renovación tienen que cerrar mientras duran los trabajos, aunque desde Dia se confía en que los nuevos formatos ayuden a mejorar sus ventas. Según sus cálculos, solo en los Dia & Go las ventas crecen un 30% de media y el retorno de la inversión es del 20%.

Será decisión de los bancos y del nuevo equipo gestor, encabezado por el consejero delegado Antonio Coto y por el representante del magnate ruso Mijail Friedman, Stephan DuCharme, presidente temporal del grupo, decidir si se acomete la renovación del 48% restante.

Un paso que, al menos desde el sector, se ve como necesario si Dia quiere seguir siendo competitivo. Florencio García, responsable de retail en Kantar Worldwide España, explica que el modelo clásico de Dia, el que más peso tiene en sus ventas y donde se centran las remodelaciones, “es el que se ha quedado más obsoleto. Lo complejo es su gran masa de metros cuadrados: Lidl [550 tiendas en España] ha hecho su transformación en dos o tres años, Mercadona se ha puesto de fecha 2023 pero ya ha renovado el 10%. Dia ha empezado un poco tarde para la cantidad tan grande de tiendas que posee”, analiza.

Todos los grandes operadores del sector han invertido en nuevos formatos de proximidad y conveniencia, con un mayor peso de los productos frescos. El tiempo dirá si Dia puede seguir la apuesta.

Pendientes del día 30

Resultados. Analistas e inversores de Dia tienen marcado en sus calendarios una fecha clave: el 30 de octubre. Ese día, la compañía de supermercados hará públicos los resultados de su tercer trimestre, en la que será la primera oportunidad de conocer más detalles cobre la coyuntura que atraviesa en boca de sus responsables. Las dos únicas comunicaciones oficiales que ha realizado Dia en la última semana ha sido a través de sendos hechos relevantes remitidos a la CNMV, sin valoraciones de su consejero delegado, Antonio Coto, o de cualquier otro de sus ejecutivos. El día 30 se confirmará la tendencia a la baja de las ventas, que provocarán una reducción del ebitda del 40% una vez acabe el año.

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