Google y Apple son amigos a la fuerza

Los pagos del buscador al fabricante por enviarle búsquedas suponen el 10% de los beneficios del segundo

Ordenador Apple en un campus de Google, en Mountain View (California, EE UU).
Ordenador Apple en un campus de Google, en Mountain View (California, EE UU).

El fundador de Apple, Steve Jobs, quiso una vez “ir a la guerra termonuclear” contra Google por –dijo– copiar el software del iPhone. Ahora ambas están unidas por estrechos lazos financieros. Los pagos de Google pueden suponer más del 10% de los beneficios de Apple, una cifra que probablemente subirá.

Google paga casi una cuarta parte de sus ingresos publicitarios a aquellos que les envían búsquedas. Poco menos de la mitad, es decir, unos 3.000 millones de dólares en el segundo trimestre, fueron a parar a fabricantes de teléfonos, operadores y operadores de navegadores. Esa cifra está creciendo rápidamente, un 50% más que en el mismo periodo de 2017, porque se están realizando más búsquedas de móvil, y a los fabricantes se les paga por hacer de Google su motor de búsqueda predeterminado.

Apple tiene derecho a ser exigente. Ha vendido cerca de 2.000 millones de dispositivos móviles y más de la mitad sigue en uso. En 2014 reveló que Google le pagó 1.000 millones. Goldman Sachs estima que este año serán 9.000 millones, lo que equivale a más de una décima parte de los beneficios antes de impuestos previstos por Apple, y de 12.000 millones para 2019. Esto es concebible, según los crecientes ingresos por servicios de la compañía, que subieron un 31% hasta los 9.500 millones el pasado trimestre.

Las ventas de iPhones no captan completamente la influencia de Apple en el mercado. Está fabricando dispositivos que duran más tiempo, tal y como destacó cuando lanzó nuevos modelos el mes pasado, por lo que tendrá una mayor cuota de dispositivos en circulación. Aunque las ventas de teléfonos nuevos se mantuvieron estables el año pasado, las de usados y mejorados crecieron un 13%, según Counterpoint; la mayoría de ellos fabricados por Apple.

Puede que riñan, pero la dependencia de Google y Apple es mutua. Apple cambió las búsquedas por voz a Bing, de Microsoft, hace unos años, pero luego volvió a cambiar. Impulsar lo que los consumidores ven como un producto inferior dañaría a la marca Apple. Y Google no querrá que los usuarios de esta, que tienen altos ingresos y compran mucho online, se escapen. Es una conexión que ninguno de los dos puede permitirse abandonar.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Carlos Gómez Abajo, es responsabilidad de CincoDías

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