España ganará 2,4 millones de habitantes en 15 años por el saldo migratorio

Las nuevas proyecciones del INE son algo más optimistas que las anteriores

Uno de cada cuatro residentes en España tendrá más de 65 años en 2033

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El Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de publicar unas nuevas proyecciones demográficas para los próximos 50 años, hasta 2068. Según estos cálculos, solo en los próximos 15 años España ganará 2,37 millones de habitantes, incrementando su población desde los actuales 46,65 millones de personas a algo más de 49 millones en 2033.

Una buena parte de esta ganancia de población se deberá al comportamiento del saldo migratorio (diferencia entre las personas que llegan al país y las que se marchan) que según sus cálculos aportará 3,4 millones de personas, de los cuales 1,3 millones se ganarán en los primeros cinco años (hasta 2022). A esta ganancia de población habría que restarle el saldo del crecimiento vegetativo de la población (nacimientos menos defunciones), que según estas nuevas cifras seguirá siendo negativo durante todos los años proyectados hasta 2068. Así, en los próximos 15 años España perderá casi un millón de habitantes por el mayor número de fallecimientos que de nacimientos.

Esta evolución natural de los que nacen y mueren en España se corresponde con una evolución de la tasa de fecundidad de las mujeres residentes en el país que pasará del actual 1,31 hijos por mujer a un 1,41 hijos dentro de quince años. Al mismo tiempo, la esperanza de vida en el momento de nacer en 2033 alcanzará los 82,9 años en los hombres y 87,7 años en las mujeres, lo que supondrá 2,5 y 1,9 años más que ahora, respectivamente. Además, los que en 2033 cumplan 65 años tendrán una esperanza de vida de 24,4 años más en el caso de las mujeres (frente a los 23 años actuales) y de 20,7 años para los hombres (19,1 años en la actualidad).

Estas proyecciones poblacionales del INE son algo más optimistas que las últimas que había realizado este organismo en 2016. El motivo de esta corrección es que para las anteriores proyecciones utilizaron de referencia el flujo migratorio de 2015 que era negativo (salía de España más gente de la que entraba), mientras que en los nuevos cálculos han empleado el flujo de 2017, que fue positivo en 164.604 personas.

Además estas nuevas proyecciones incluyen una “mejora metodológica” consistente en haber tenido en cuenta las conclusiones de un grupo de trabajo de expertos en demografía para realizar las estimaciones de los componentes migratorios. De esta forma, el INE introduce ciertos elementos cualitativos que no aplicaba anteriormente.

De hecho, estas proyecciones se conocen una semana después de que la Autoridad Independiente de responsabilidad fiscal (Airef) hiciera públicas sus propias “previsiones” que no “proyecciones” demográficas, que reflejaban un comportamiento de la población española también mucho más optimistas que las hechas por el INE en 2016 , y que calculaban que España no perdería población en edad de trabajar en los próximos treinta años, frente a una predicción de un recorte de población de entre 7 millones según lo calculado por el INE hace dos años o 5 millones, según la Oficina de estadística europea (Eurostat).

Aun así, desde el INE precisan que sus proyecciones demográficas “muestran la evolución que seguiría la población de España en caso de mantenerse las tendencias demográficas actuales”. E insisten en que no constituyen una predicción, en el sentido de que no tienen como objetivo determinar cuál es la evolución más probable. Esa es, aunque el INE no lo cite expresamente, la principal diferencia entre las proyecciones de este organismo y las “previsiones” de la Airef.

En cualquier caso, pese a que las nuevas cifras del INE son algo más optimistas que las anteriores, el organismo estadístico español sigue proyectando un fuerte envejecimiento de la población, que la Airef no observaba debido, sobre todo, a mejoras en el campo de la natalidad –llegaba a prever dos hijos por mujer dentro de 30 años— y a una llegada sostenida de entre 250.000 y 270.000 inmigrantes netos cada año hasta 2050. Así, el INE indica que, de mantenerse la tendencia demográfica actual, la pérdida de población se concentraría en el tramo de edad de entre 30 y 49 años, que se reduciría en 2,7 millones de personas en los próximos 15 años (un 19% menos). Además el descenso de la natalidad provocaría que en 2033 hubiera 1,1 niños menores de 15 años menos que en la actualidad (un 17% menos).

Por el contrario, todos los grupos de edad a partir de los 50 años experimentarían un crecimiento hasta 2033. En concreto habrá 12,4 millones de personas mayores de 64 años, lo que supondrá un fuerte aumento del 38% (3,4 millones más que ahora). Esto llevará a que el colectivo más numeroso de población dentro de 15 años será el de los que tienen entre 55 y 59 años (frente al actual que es el de los que tienen entre 40 y 44 años).

Asimismo, este envejecimiento se materializará en un fuerte avance de la tasa de dependencia (porcentaje de población con más de 65 años) que pasará del 19,2% del total de la población al 25,2% en 2033. Además, en ese año el INE prevé que haya casi 46.400 personas que tengan 100 años o más, en comparación con los 11.248 centenarios que existen en la actualidad.

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