Sánchez logra el apoyo incondicional del PNV con una tarifa a la industria vasca

El Gobierno ‘legaliza’ el peaje a las empresas vascas que negoció Rajoy con el PNV

El recorte fiscal no se percibe aún en los precios del pool

La tarifa vasca
Fábrica de ArcelorMittal, en Sestao.

El Real Decreto-Ley de medidas urgentes para la transición energética justa y la protección del consumidor publicado el sábado en el BOE, encerraba una novedad no desvelada previamente. Se trata de la legalización del cambio del umbral de tensión de las redes, que permitirá rebajar la factura eléctrica de la industria vasca y navarra en unos 100 millones de euros anuales. Una condición no negociable que el PNV puso encima de la mesa para apoyar la moción de censura que el pasado junio dio el Gobierno a Pedro Sánchez y que mantenía para dar su respaldo al proyecto de Presupuestos del Estado de 2019 y, por tanto, ayudar a salvar la legislatura.

 Pese a las críticas que ha recibido el Ejecutivo socialista por una medida con la que el exministro de Industria José Manuel Soria rompió en 2014 la tarifa única de acceso a las redes en todo el Estado, lo cierto es que ya en los Presupuestos del Estado de 2018, que el PSOE ha heredado, figura una partida de 40 millones para compensar los peajes de las empresas vascas que se suministran en alta tensión. También gracias a esta partida los nacionalistas vascos respaldaron los Presupuestos de Mariano Rajoy, quien, previamente dio el visto bueno a la Ley del Cupo Vasco 2017-2021.

Con la medida, introducida en el RDL para frenar la subida de los precios eléctricos (este incluye la desaparición de la tarifa 6.1B y se crea la 6.2), el Gobierno resuelve el sobrecoste (discriminatorio, según el PNV) de la tarifa del e acceso de 800 empresas vascas electrointensivas, la mayoría, siderometalúrgicas. En 2014, Soria eliminó la mitad de esa diferencia (unos 50 millones de euros) y prometió ajustar el resto en enero de 2018. Sin embargo, después de que la Generalitat de Cataluña recurriese el pacto PP-PNV ante Bruselas, el Gobierno del PP .

No se trata exactamente de una rebaja sino de un cambio en el umbral de lo que se considera alta tensión, que pasa de 36 a 30 kV. De esta manera, como las tarifas de alta (que van de 36 a 220 kV) son inferiores que las de media tensión (entre 1 y 36 kV) y que el voltaje de la red de Iberdrola en el País Vasco es de 33 kV, esta tendrá ahora la consideración de alta tensión y, por tanto, su tarifa baja.

Exención

En cuanto al efecto que la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica por seis meses y la exención del impuesto especial sobre hidrocarburos a la producción de electricidad con gas natural, haya podido tener en el mercado mayorista, “aún es pronto”, indican fuentes del sector, pese a que la medida entró en vigor el sábado.

La cuestión es que, así como la suspensión del 7% ha sido automática, la exención del céntimo verde a las centrales de ciclo combinado o la cogeneración, es necesario solicitarla.

La inmensa mayoría de las eléctricas afectadas enviaron ayer mismo la solicitud de exención, según han informado a Cinco Días. Teniendo en cuenta que los ciclos combinados, los que producen la electricidad más cara, son los que marcan el precio marginal que cobran todas las tacenologías, la exención hará bajar su precio y actuará como efecto multiplicador en el mercado. Su efecto no se verá hasta que no dejen de pagar el céntimo verde.

De momento, la comparativa en estos días no es posible, pues ha coincididio con uanbajada de las temperaturas (que se traduce en más demanda) y más viento (que se traduce en menores precios). Para hoy, el precio del pool es de 69,78 euros MWh. Por otro lado, como la suspensión del 7% solo durará seis meses cuando en el mercado se había creado la expectativa, tras el anuncio de la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, en el Congreso, de una suspensión permanente, no favorece una bajada.

Pese al malentendido, la producción con carbón no quedará exento del céntimo verde, que solo afecta a los suministros de gas para producir electricidad. Lo contrario habría sido incentivar una tecnología contaminante.

 

Un ensayo de pacto político

En sus negociaciones con el resto de grupos politicos para sacar adelante el RDL de medidas energáicas, que debe ser convalidado por el Congreso, se desechó la propuesta de Podemos de fijar nuevos tributos a la nuclear y la hidráulica (no se pueden crear impuestos a través de un real decreto- ley). También la de eximir solo al gas y el carbón del impuesto del 7%, lo que habría resultado legalmente discriminatorio para el resto de tecnologías.

Estas negociaciones se consideran un ensayo de lo que pueden ser la de Presupuestos de 2019 (todos los grupos han incluido sus peticiones), que podrían salvar la legislatura del PSOE.

Con la exención del mal llamado céntimo verde (Impuesto de Hidrocarburos) a la producción con gas el Gobierno consigue un doble objetivo: perder poca recaudación (los ciclos combinados funcionan una media del 15%) y tirar hacia abajo los precios del pool, ya que el gas marca el precio marginal. La mayor recaudación fiscal es la del 7% a la generación, que solo se suspende por seis meses.

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