La universidad vasca quiere que se valoren sus aportes sociales

Más allá del conocimiento, los centros privados vascos ayudan a paliar problemas como el paro o el déficit del talento

La UPV/EHU reivindica un modelo público basado en “la excelencia, no en el elitismo”, y financiación estable

Escuela Politécnica Superior, campus de Mondragón, sede Garaia (Gipuzkoa).
Escuela Politécnica Superior, campus de Mondragón, sede Garaia (Gipuzkoa).

El desempleo, la desigualdad, el envejecimiento, el auge de las enfermedades crónicas, la jubilación o la calidad de vida son temas que preocupan a la población española. Y si bien la investigación, la innovación y la transferencia del conocimiento han sido (y siguen siendo) los pilares sobre los que se sustenta la educación superior vasca, los centros han dado un paso más allá. Y, además de responder a las demandas del tejido productivo, atienden también a problemáticas sociales, aunque esa labor no siempre es reconocida.

“El futuro es buscar sentido a las universidades más allá de las publicaciones científicas. La universidad está llamada no solo a hacer avanzar el conocimiento, sino a mover economías e incluso crear naciones. Debemos estar en las fronteras del conocimiento, pero también en las trincheras de los conflictos y necesidades sociales”, declaró el rector de la Universidad de Deusto, José María Guibert, en la presentación en septiembre del curso 2018-2019.

El futuro es buscar sentido a las universidades más allá de las publicaciones científicas

José María Guibert (Deusto)

Esa preocupación por la mejora del desarrollo vasco es lo que ha llevado a este centro privado a impulsar DeustoBio, un proyecto centrado en el área de ciencias de la salud, y a lanzar para 2019, en concreto, un nuevo grado de Medicina con 80 plazas, para lo cual ha creado una facultad, construido 900 m2 para laboratorios y ha alcanzado un convenio con la clínica IMQ-Zorrotzaurre para las prácticas. “Hacen falta médicos. Deusto puede traer metodologías innovadoras en educación médica (aprendizaje basado en problemas, que no existe en Euskadi). Es una apuesta de país que mejora científicamente la universidad”, defendió Guibert en dicho acto.

Además de medicina, lo más destacado, Deusto propone para este periodo que empieza un doble grado en Ingeniería en Organización Industrial+Ingeniería Informática, en el campus de Bilbao, y el grado en Comunicación+Tecnologías para la Comunicación Audiovisual y Multimedia, en el de San Sebastián. O el grado en Ingeniería Informática+Transformación Digital de la Empresa y en Industria Digital, en alianza con Egibide, una escuela para estudiantes de ESO, bachillerato y formación profesional (FP), ambos de reciente creación.

Nuestra misión es formar a jóvenes que quieran hacer de Euskadi un país competitivo

Vicente Atxa (Mondragon Unibertsitatea)

En esta misma línea, Mondragon Unibertsitatea, perteneciente a la Corporación Mondragón, refuerza con cinco másteres y posgrados su oferta en educación, ingeniería, empresariales y gastronomía para “dar respuesta a las necesidades empresariales y sociales en Euskadi”, indican.
Así, el título de profesorado experto en Innovación de Educación Infantil, el máster en Fabricación Aditiva Industrial y en Dirección de Food&Berevage, el título experto en Dirección de Sala y Atención al Cliente y el posgrado en Innovación y Gestión Deportiva son las principales novedades.

Junto a la empresa

De hecho, 15 titulaciones obtuvieron en verano la certificación oficial de dual por parte del Gobierno vasco, una modalidad formativa que es sello de identidad de esta casa de estudios privada.
“Nuestra verdadera vocación y misión es transformar la sociedad a través de la educación y formar a personas y jóvenes que quieran hacer de Euskadi el modelo de los países competitivos industriales avanzados”, manifestó el rector, Vicente Atxa, en la apertura del curso.

Para 2020-2021 estará operativa la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de Eskoriat­za (Gipuzkoa), actualmente en obras, tras una inversión de seis millones de euros. “El compromiso con la formación de los jóvenes, la investigación y la transferencia del conocimiento a las empresas y la estrecha colaboración con esta son elementos que forman parte de nuestro ADN”, sostienen. El reto desde su origen –que se remonta a 1943, cuando se crearon los cimientos de lo que hoy es la Escuela Técnica Superior– es “transformar la sociedad desde la máxima de que la educación y la universidad son la primera empresa de un país”, insisten.

Los campus, en cifras

Fachada neoclásica de la Universidad de Deusto en Bilbao.
Fachada neoclásica de la Universidad de Deusto en Bilbao.

Deusto. El 96% de sus estudiantes hace prácticas en empresas gracias a los 4.487 convenios curriculares y extracurriculares firmados. “La formación dual responde a un nuevo paradigma donde universidad y empresa se corresponsabilizan de la formación del estudiante”, comentan. Además, esta universidad incorporará el emprendimiento al currículo de todos los cursos. Por eso obtuvo en julio un premio internacional a la excelencia docente (Global Teaching Excellence Award 2018).

Mondragon. Su estrecha relación con las empresas ha dado lugar a 549 proyectos de transferencia en el curso 2017-2018. Periodo en el que han ofrecido, además, 15 títulos de grado, los dobles grados en Ingeniería Informática e Ingeniería de Sistemas de Telecomunicación y 15 másteres oficiales, dos ellos nuevos. Pero esta universidad es más conocida por crear el primer grado en Gastronomía en España, que imparte Basque Culinary Center, en San Sebastián, y el primero en Emprendimiento (Liderazgo Emprendedor e Innovación, Lenin), ambos son referencia en el país y el exterior.

UPV/EHU. Más de 33.000 estudiantes de grado comienzan el curso 2018-2019, de los que 8.300 son nuevos y la mayoría, mujeres (55%). Ciencias sociales y jurídicas es el área de estudios más demandada (44%), seguida de las de ingeniería y arquitectura (22,3%), ciencias de la salud (15,4%), arte y humanidades (10%) y ciencias (8,3%). En su apuesta por el liderazgo en la investigación científica, tiene en vigor 10 proyectos con la European Research Council, colabora con la Red Vasca de Ciencia, Tecnología e Innovación y la estrategia de I+D Euskadi RIS3, enfocada en biociencias-salud, energía y fabricación avanzada.

Acceso para todos

La investigación es también la mejor baza que tiene la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) para alcanzar la excelencia y su liderazgo científico. La rectora, Nekane Balluerka, defiende, sin embargo, que todos tengan acceso a ese modelo público de calidad superior, no solo una minoría.

“Una universidad pública no puede ser elitista y, por tanto, restrictiva en el sistema de acceso o sometida a parámetros de exigencia distintos a la capacidad intelectual. Una universidad pública puede y debe ser, y la nuestra lo es, una que apuesta por la excelencia, el espíritu de superación; por ofrecer y reclamar a cada persona el máximo esfuerzo y entrega en la consecución de sus objetivos profesionales y servicio a los demás”, reivindicó en la inauguración del curso 2018-2019 el pasado mes. Balluerka aprovechó la ocasión para reclamar una “financiación estable y suficiente”, aunque reconoció también que es labor de la universidad generar recursos propios.

Vista de la biblioteca de la UPVEHU en el campus de Bizkaia.
Vista de la biblioteca de la UPV/EHU en el campus de Bizkaia.

En el ámbito académico, la UPV pondrá en marcha nuevos dobles grados, másteres, programas de doctorado e itinerarios de formación dual –sin especificar–, así como el Espacio de Investigación de la Actividad Física en Vitoria-Gasteiz, que analizará los efectos del deporte en la salud de la ciudadanía, y el Centro de Referencia en Tecnologías del Lenguaje, en San Sebastián, propuesto por el grupo IXA Taldea.

No solo la investigación, la innovación y la transferen­cia son prioritarios para estos centros, la internacionalización, formación online o el emprendimiento ya están en el centro de sus estrategias, por ese interés de adaptarse y responder a los cambios del mundo moderno.

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