El bono para la calefacción se financiará con fondos públicos y donativos empresariales

La ayuda se pagará vía Presupuestos e ingresos de las subastas de CO2

No lo pagarán las energéticas, pero podrán hacer aportaciones

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El cheque se otorgará para aliviar la factura de la calefacción se concederá teniendo en cuenta las temperaturas de la zona. Getty Images

El proyecto de real decreto ley de medidas urgentes para paliar la escalada de los precios de la energía que avanzó recientemente la ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera no pudo ser aprobado finalmente en el Consejo de Ministros del pasado viernes. Sin embargo, con toda probabilidad, recibirá luz verde en la reunión de esta semana pues en dicha norma el Gobierno incluye la ampliación hasta el 31 de diciembre del plazo para la renovación del bono social de la tarifa eléctrica, que caduca el próximo lunes, día 8.

De aprobarse el viernes, el citado real decreto ley entraría en vigor el sábado 6, en tanto se convalida en el Congreso de los Diputados el próximo mes. Todo apunta a que, al tratarse de medidas contra la pobreza energética, los grupos de la oposición apoyarán al Gobierno.

Una de las grandes novedades del paquete de medidas es la creación de un bono para calefacción que, como adelantó Cinco Días, consistirá en una ayuda directa para la factura de la calefacción (sea cual sea la energía que se utilice para ello) destinada a consumidores vulnerables. De hecho, a este cheque solo podrán optar los que disfruten previamente del bono eléctrico y se adjudicará teniendo en cuenta las temperaturas de las zonas en las que habite el consumidor.

Pese al temor desencadenado entre las empresas energéticas a que el Gobierno les imponga la obligación legal de financiar esta nueva ayuda (no en vano, las comercializadoras eléctricas pagan el bono de la luz), en el caso de la calefacción se sufragará con fondos públicos.

Concretamente, según el contenido del real decreto ley en proyecto, la financiación correrá a cargo de los Presupuestos Generales del Estado, de la recaudación de las subastas de derechos de emisión de CO2, que organiza el Gobierno, y que este año se ha disparado (de los 500 millones en años anteriores, en 2018 el fisco ingresará 1.500 millones) y “de las aportaciones voluntarias de las empresas energéticas”.

Solo vía Prespuestos del Estado se puede gestionar una medida que incluye muchos tipos de energía (eléctrica, gas, fuel, etc.) podría beneficiar en mayor medida a los usuarios que se calientan con gas butano. El cheque también se destinará a ayudar a pagar la factura del agua caliente y la cocina. Un descuento realizado por las empresas suministradoras de estas energías habría sido una enorme complicación, dado la diversidad de empresas proveedoras, según señalan fuentes del sector.

El eléctrico

En cuanto al bono de la luz, el Ejecutivo de Pedro Sánchez ha decidido mantener el aprobado por el Gobierno del Partido Popular, que lo ligó a las rentas y el consumo, excepto para las familias numerosas, que seguirán manteniendo la prebenda al margen de sus ingresos anuales y con un amplio techo de consumo.

Para evitar que el nuevo mecanismo deje fuera a la mayoría de los actuales beneficiarios (de los 2,5 millones del antiguo bono, apenas lo habían solicitado el nuevo 650.000, según datos de la CNMC), el ministerio ha optado por aumentar la cobertura, ampliando un 20% los techos de consumo establecidos por la vigente regulación del exministro de Energía, Álvaro Nadal.

Además, entre los colectivos beneficiados, como el de las víctimas de terrorismo y de violencia de género, se incluirán las familias monoparentales, lo que favorecerá a las mujeres, que representan el 85% de este tipo de familias.

Al no estar ligado a la renta y ser condición previa para solicitar el cheque de la calefacción, hay quien critica que se pueda ofrecer esta nueva ayuda a familias de rentas altas. Queda por ver cuánto dinero destinará el Gobierno a aliviar la factura térmica en los meses de invierno.

Otras medidas de carácter general que incluirá el paquete del Gobierno son la prohibición de que las eléctricas contraten la luz puerta a puerta y un aumento de los escalones para contratar la potencia, a patir de ahora en múltiplos de 0,1 kW frente a 1,1 kW actuales. También la suspensión del impuesto del 7% a la generación eléctrica.

El precio de la luz sube casi un 15% en un año y el gas natural sube hoy un 4,8%

A partir de este lunes, la tarifa de último recurso (TUR) media del gas natural sube un 8,4%. Un alza que regirá hasta finales de este año y que se suma al 3,4% de subida que se produjo el tercer trimestre. Esta evolución responde al incremento de las materias primas (en un 23%) con las que se calcula la propia TUR del gas.

El Gobierno de Pedro Sánchez se ha encontrado con una escalada de los precios energéticos, que complican su inestable situación política de cara al invierno. La cuestión es más grave en el caso de la electricidad, pues existen unos 29 millones de puntos de suministro frente a los 7,5 millones del gas natural. El PVPC (precio de venta al pequeño consumidor eléctrico) se ha incrementado en septiembre para la mayoría de ellos un 14,9% respecto al mismo mes del año pasado. El alza ha sido del 3,3% respecto a agosto y, según destaca el consultor Francisco Valverde, sube un 11,5% sobre los últimos cuatro septiembres.

La mayor parte de las medidas diseñadas por el Ejecutivo son ayudas (no siempre progresivas) para compensar el coste de la factura eléctrica. La única que tendrá una consecuencia directa en el precio del mercado y, por consiguiente, beneficiará a todos los consumidores es la suspensión del impuesto del 7% a la generación.

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