A Italia no le salen las cuentas para cumplir las promesas populistas

Las opciones son o más recortes o un mayor déficit

El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el Ministro de Economía, Giovanni Tria
El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, y el Ministro de Economía, Giovanni Tria REUTERS

Un portavoz del primer ministro de Italia, Giuseppe Conte, prometió una “megavenganza” contra los funcionarios del Ministerio del Tesoro, a menos que encuentren efectivo para pagar las ayudas sociales prometidas por el populista Movimiento 5 Estrellas. Es un gol en propia puerta para un Gobierno que ya ha puesto nerviosos a los inversores globales.

La amenaza, en un clip de audio publicado por La Repubblica el sábado, muestra el enfrentamiento entre los partidos del Gobierno radical y el ministro de Economía, Giovanni Tria, que está siendo presionado para cumplir costosas promesas electorales incluso cuando la economía se está desacelerando.

Pero culpar a los funcionarios del Tesoro, que son los encargados de mantener satisfechos a los compradores de los 2,3 billones de euros de la deuda de Italia, no ayudará a Roma a cuadrar su círculo presupuestario. Los inversores podrían estar dispuestos a tolerar un mayor déficit solo si la deuda de Italia no aumenta.

Tria tiene hasta el jueves para presentar nuevos objetivos fiscales. El Movimiento 5 Estrellas quiere entregar una renta ciudadana que podría costar 12.000 millones de euros. Las prioridades de la Liga incluyen permitir la jubilación anticipada y reducir los impuestos.
Un déficit presupuestario del 1,6% le daría al Gobierno alrededor de 25.000 millones de euros después de pagar los gastos actuales y los pagos de la deuda. Pero ya se han prometido 12.500 millones de euros para evitar un aumento en los impuestos a las ventas. Lo que deja un poco más de 10.000 millones de euros para gastar.

La respuesta es o más recortes o un déficit mayor. Suponiendo un crecimiento nominal del 2,5% en 2019 y una tasa de interés implícita de alrededor del 3%, la deuda pública de Italia podría mantenerse estable en 2019.

Si parte del dinero adicional se destina a obras que impulsen el crecimiento, los inversores podrían sentirse parcialmente tranquilos. Pero eso significa dar solo pequeños pasos en recortes de impuestos, pensiones y ayudas sociales. Los votantes deberían prepararse para la misma decepción que ya experimentaron los inversores.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Belén Juárez, es responsabilidad deCincoDías

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