Wall Street acaricia la racha alcista más larga de su historia

Han pasado 3.451 días sin una caída superior al 20% desde máximos

En los últimos nueve años y medio el S&P ha subido un 325%

S&P 500 pulsa en la foto

La Bolsa de Estados Unidos lleva nueve años y medio sin sufrir una corrección severa. El índice bursátil más importante del país, el S&P 500, acumulará este miércoles (salvo que suceda una catástrofe descomunal) 3.453 días consecutivos sin perder más de un 20% de su valor. Se trata de la racha alcista más larga de la historia de Wall Street.

Para muchos estrategas, la fecha que marca el inicio del actual mercado alcista es el 9 de marzo de 2009. Entonces, la crisis financiera mundial atravesaba uno de sus peores momentos y el S&P 500 (que refleja la evolución de las 500 mayores empresas de Estados Unidos) se desplomaba hasta los 666 puntos. Ahora, este índice ronda los 2.840 puntos, lo que supone una revalorización del 325%.

Esta racha iguala a la que tuvo lugar en los años 90 del siglo pasado, que acabó abruptamente al explotar la burbuja puntocom en marzo de 2000. En esa ocasión, la Bolsa había subido un 420%.

Que la tendencia haya sido al alza no quiere decir que la carretera no haya tenido curvas. De hecho, ha habido dos momentos en los que el S&P 500 ha rozado caídas del 20%.

Las claves de la edad dorada

  • Tecnológicas. Si hace 10 años los grandes nombres del S&P eran petroleras (como Exxon Mobil), distribuidores (como Walmart) y fabricantes de productos de gran consumo (como P&G), ahora son los gigantes tecnológicos (Apple, Google, Facebook, Amazon...) quienes más peso tienen en el índice.
  • Tamaño. El éxito mundial de Apple vendiendo dispositivos electrónicos ha llevado a la compañía ha alcanzar un valor superior al billón de dólares, una cota que nunca antes había alcanzado ninguna empresa del planeta.
  • Fondos. Otro de los grandes cambios que ha vivido el mercado bursátil en la última década ha sido el auge de los fondos de gestión pasiva. Se trata de fondos cotizados (ETF, en inglés), que replican la evolución de índices. Este tipo de vehículos controla más del 40% del valor de las compañías del S&P 500.
  • Reserva Federal. La mayoría de analistas coinciden en señalar el importante papel que ha tenido el banco central de Estados Unidos para sacar al país de la mayor recesión desde la Gran Depresión. Ben Bernanke supo activar el mayor despliegue de estímulos monetarios de la historia, y Janet Yellen manejó a la perfección su retirada.

“En octubre de 2011 llegó a haber registros intradía de caídas de más del 20%, pero el mercado cerró con un desplome del 19,4% desde máximos, por lo que no consideramos que se llegara a romper el mercado alcista”, explican desde la firma LPL Research.

También hubo momentos críticos a comienzos de 2016, y en febrero 2018, pero las grandes empresas estadounidenses han logrado mantener el ritmo de generación de beneficios y la Bolsa ha seguido subiendo.

Además, hay que tener en cuenta, que un mercado alcista no quiere decir que todas las empresas se hayan revalorizado. Ha habido sectores, como el financiero o el energético, que han sufrido severas correcciones en esta década, pero la tendencia ha sido de subidas continuadas.

Una de las claves de este larguísimo ciclo está en el papel que han jugado las empresas tecnológicas. Mientras que en 2000 este sector fue el culpable del pinchazo bursátil, ahora gigantes como Apple, Alphabet (Google), Facebook, Amazon y Microsoft encabezan la lista de las mayores compañías del planeta y son los responsables de que el S&P 500 haya seguido subiendo cuando ya muchos daban por acabada esta edad dorada.

La gran pregunta que surge ahora es, ¿cuánto más puede durar? ¿Se superaran los 10 años de racha alcista? ¿Aguantará la economía de Estados Unidos?


¿Qué pasará a ahora?

“Seguimos viendo con buenos ojos a la Bolsa de Estados Unidos. Desde un punto de vista macro, la economía muestra síntomas de fortaleza, con pleno empleo, altos niveles de confianza y unos tipos de financiación aún contenidos. Desde un punto de vista micro, los beneficios empresariales continuarán viéndose impulsados por la reforma fiscal y por el propio fortalecimiento del ciclo económico”, explican desde el departamento de banca privada de Bankinter.

La crisis turca, que ha llevado al desplome de su divisa y ha arrastrado a las Bolsas de otros países emergentes y de la banca europea, ha demostrado que los inversores siguen confiando en Estados Unidos. Su divisa se ha convertido en valor refugio y el S&P 500 apenas se ha despeinado.

Algunos inversores bajistas, en cambio, llevan tiempo señalando que la economía estadounidense empieza a mostrar síntomas propios de final de ciclo, como exceso de confianza, crecimientos de los impagos de tarjetas de crédito, pleno empleo y ralentización del mercado inmobiliario.

En cualquier caso, esta racha pasará a la historia como una de las más gloriosas de la Bolsa de Estados Unidos, termine en tres meses o en tres años.

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