Sergio Marchionne, el hombre que salvó a Fiat, muere a los 66 años

Falleció por complicaciones derivadas de una operación en el hombro

Las acciones de Fiat Chrysler se desploman un 15,5% tras la presentación de resultados semestrales

Sergio Marchionne, expresidente de Ferrari, estrecha la mano a Bernie Ecclestone en el circuito de Monza, Italia, en 2015.
Sergio Marchionne, expresidente de Ferrari, estrecha la mano a Bernie Ecclestone en el circuito de Monza, Italia, en 2015. EFE

Sergio Marchionne, el exejecutivo que fusionó Chrysler con Fiat y salvó a ambas compañías, falleció ayer a los 66 años en una clínica en Suiza. “Ha sucedido, por desgracia, lo que nos temíamos: Sergio, el hombre, el amigo, se ha ido”, anunció en una nota el presidente de Fiat Chrysler Automobiles (FCA), John Elkann. Marchionne, que había sido operado hace algunas semanas en el hombro, sufrió algunas complicaciones tras la intervención que le provocaron un estado irreversible.

Por su delicada situación, FCA y Ferrari debieron elegir sus sucesores en un consejo de administración celebrado de urgencia el sábado pasado. Marchionne, en principio, tenía planeada su salida de Fiat en la primavera de 2019 y de Ferrari en 2021. Tras la noticia de su relevo, los inversores reaccionaron con preocupación y las acciones de la compañía cayeron un 10%. Ayer, la cotización se desplomó otro 15,5% después de de la publicación de los resultados semestrales.

“Pienso que el mejor modo de honrar su memoria es guardar como un tesoro el ejemplo que ha dejado, cultivar los valores de humanidad, responsabilidad y apertura mental de los que siempre fue promotor”, ha asegurado Elkann, nieto de Gianni Agnielli y último heredero del legado familiar.

Liderazgo y compromiso

La historia de Marchionne en Fiat comenzó en 2003, cuando Umberto Agnelli lo llamó para que formara parte del consejo de administración. Aunque el ejecutivo llegaba del sector de los seguros y las finanzas, sin experiencia alguna en el negocio de los automóviles, al año siguiente fue nombrado consejero delegado en un momento en el que las acciones de la empresa costaban apenas 1,60 euros y la compañía perdía 2 millones al día.

En sus 14 años con la familia Agnelli, Marchionne forjó una reputación de hombre duro y pragmático, capaz de tomar decisiones rápidas que lograron sacar a Fiat de la crisis. Los números de la empresa lo dicen casi todo: la facturación pasó de 47.000 millones de euros en 2004 a 141.000 millones el pasado ejercicio, mientras que los beneficios se han triplicado hasta los 4.400 millones. A pesar de las últimas caídas en Bolsa, los títulos de la compañía cotizan a 13,99 euros.

En medio de aquellos años complicados, Marchionne se lanzó a la compra de Chrysler, buque insignia de la industria norteamericana. Corría el 2007, la economía estaba al borde de la gran crisis y pocos en el sector apostaban a que una jugada tan agresiva podía ser exitosa. Pero, con el tiempo, Marchionne logró imponer su visión. En 2009, Fiat adquirió su primera participación en el gigante norteamericano, que se encontraba en bancarrota. Y en 2014 avanzó con la fusión entre ambas compañías, que dio lugar a la creación del séptimo fabricante de coches a nivel mundial.

Bajo su dirección, el grupo no solo multiplicó su capitalización y sus ingresos; también aggiornó su imagen y lanzó al mercado modelos de alta gama capaces de competir con la moderna industria alemana. Una estrategia que implicó un cambio radical para Fiat, que tradicionalmente se dedicó a la fabricación de automóviles para las clases populares.

El ejecutivo también ha dejado un vacío difícil de llenar en la presidencia de Ferrari. En 2014, recogió el testigo de Luca Cordero de Montezemolo, que dejó una empresa estancada y una escudería de Fórmula 1 en crisis. Con Marchionne, Ferrari ha vuelto a ser la joya de la corona Agnelli. Consolidó el 90% del paquete accionario y creó una empresa cotizada separada de Fiat. Los beneficios de Ferrari aumentaron un 19,4% en el primer trimestre de 2018 respecto al mismo periodo del año anterior, y la facturación alcanzó los 3.400 millones.

Por sus logros empresariales y su carisma legendario, los grandes referentes de la industria del automóvil lo despidieron ayer con mensajes afectuosos. Los consejeros delegados de PSA y Land Rover; el presidente de Daimer y la de General Motors; excompañeros de trabajo y de escudería, entre otros, han hecho públicas sus condolencias.

En los últimos años al frente de Fiat, Marchionne intentó impulsar nuevas fusiones y adquisiciones que le permitieran al grupo competir en la era de los vehículos autónomos y eléctricos. Pero sus esfuerzos, que incluyeron conversaciones con directivos de General Motors, no llegaron a buen puerto.

A pesar de estos contratiempos, cuando anunció en junio pasado el plan industrial de la compañía hasta 2022 –que incluye inversiones de 45.000 millones- Marchionne no dudó en asegurar que a Fiat Chrysler le espera un “futuro, sólido, brillante y luminoso”. Para quienes tuvieron oportunidad de trabajar con él, se trata de una empresa creada a su imagen y semejanza.

 

Alonso despide a Marchionne

El piloto español Fernando Alonso ha mostrado este martes su pésame por el fallecimiento de Sergio Marchionne, con el que coincidió en Ferrari el tiempo suficiente para comprobar que se trataba de un "gran hombre que siempre apoyaba mucho" al equipo.

"Malas noticias hoy. Descanse en paz Sergio. Un gran hombre que siempre apoyaba mucho. Mis condolencias a su familia, a sus amigos y a toda la familia de la escudería Ferrari", le ha despedido Alonso a través de sus redes sociales.

Marchionne coincidió con Alonso durante la época del asturiano en la 'Scuderia', que concluyó en 2014 con su vuelta a McLaren.

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