Por un registro efectivo de la jornada laboral

Mientras en Francia se contempla el derecho a la desconexión, en España todavía nos resta respetar el horario

Es un hecho cuantificado por el INE que en nuestro país se realizan cada año más de 300 millones de horas extraordinarias anuales, de las que el 50% no se remuneran al trabajador, no se cotizan a la Seguridad Social ni se tributan a la Hacienda pública. Solo en el Sector Financiero esta lacra fraudulenta alcanza los 14 millones de horas cada año.

Este nicho de fraude es parte del empleo sumergido; según un informe de Randstad, de noviembre de 2014, sufrimos un fraude de 190.000 millones de euros, equivalente al 18,6% del PIB, una tasa que duplica la de Francia y la de Reino Unido: 9,7% y 9,9% respectivamente.

No es un problema exclusivo de España. En Portugal, en Chile o en Finlandia, por citar tres ejemplos contrastados, también los sindicatos bancarios están denunciando las presiones que sufren los trabajadores y trabajadoras del sector, para trabajar más allá del tiempo establecido en las normas. Esto no resta importancia al problema, solo indica que los Banqueros (no confundir con bancarios) son iguales internacionalmente.

Tampoco es nada nuevo, desde el Sector Financiero, Seguros y Oficinas de FeSMC-UGT venimos denunciando esta situación, conocida en el sector como “prolongación de jornada”, desde hace al menos 20 años. Hemos tratado de resolverlo por la vía de la negociación colectiva en las mesas de convenio. Pero siempre nos encontramos con que las patronales solo están dispuestas a establecer “buenas intenciones”, pero ninguna medida efectiva que ponga fin a esta fórmula de sobreexplotación y fraude.

A lo largo de estos años, el problema se ha denunciado ante la Inspección de Trabajo y son muchas las actas de infracción y multas acumuladas, contra las entidades financieras. Hemos llegado a los tribunales de justicia, como con la demanda contra Bankia que interpuso la UGT y que la Audiencia Nacional nos dio la razón en su sentencia 204/2015 de 4 de diciembre. Sin embargo, fue revocada por el Tribunal Supremo, mediante la sentencia 246/2017 de 23 de marzo.

Tras la decepcionante sentencia del Supremo, desde UGT nos hemos entrevistado con distintos grupos políticos del Congreso de los Diputados para trasladarles la situación exacta que se vive en el sector financiero, situación que afecta de distintas formas a todos los sectores de la producción y los servicios. Y tacho de decepcionante la sentencia del Supremo porque el alto tribunal no supo distinguir entre horas extraordinarias, remuneradas, cotizadas y tributadas; cuyo registro regula el artículo 35.5 del Estatuto de los Trabajadores (ET), de las que se trabajan pero no computan en ningún lugar, de ahí la necesidad de modificar el artículo 34 ET, para que exista obligación de registro verificable de la jornada efectiva de trabajo, única fórmula para controlar que no se produzca la situación que vivimos.

Celebramos que el Grupo Parlamentario Socialista registrase una proposición de ley el 13 de junio de 2017; nos alegró que en la sesión parlamentaria del 17 de octubre de 2017 se tomara en consideración esta proposición para la reforma del artículo 34 ET, que a fecha de hoy se encuentra en debate de enmiendas en la comisión parlamentaria correspondiente. Del mismo modo, nos alegró que el Grupo Parlamentario de Unidos Podemos registrase una enmienda el 10 de abril del presente año, para incluir a los representares legales de los trabajadores como sujetos receptores de la información, junto a la Inspección de Trabajo y al trabajador mismo.

Estamos expectantes del resultado final del trámite parlamentario a este respecto. Como estamos a la espera de que se pronuncie el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, dando respuesta al auto que el pasado enero elevó la Audiencia Nacional sobre este mismo asunto.

Mientras en Francia la legislación laboral contempla, desde el 1 de enero de 2017, el derecho los trabajadores y trabajadoras a desconectarse, aquí reclamamos que podamos verificar que la jornada se respeta.

Estamos en la era de la digitalización, pero los derechos laborales no se corresponden con esta etapa de la historia. La aplicación de las nuevas tecnologías al mundo del trabajo trae consigo la necesidad de establecer nuevos derechos y controles en nuestra legislación laboral.

Roberto Tornamira es Secretario Federal del Sector Financiero, Seguros y Oficinas en FeSMC-UGT

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