CaixaForum Madrid revela los secretos de las películas de Disney

La muestra ofrece más de 200 bocetos de las cintas más emblemáticas de la factoría de animación, desde la década de 1930 hasta nuestros días

Boceto de la película La bella durmiente, 1959.
Boceto de la película La bella durmiente, 1959.

Qué tienen en común la película de los Tres Cerditos y la Gran Depresión del 29? ¿Y Blanca Nieves y Betty Boop? ¿Por qué se decidió que la sirenita Ariel fuera pelirroja y no morena? Estos son solo algunos de los secretos que los amantes de las películas de Disney pueden descubrir en la nueva exposición que acoge hasta el 4 de noviembre el CaixaForum de Madrid Disney. El arte de contar historias.

La muestra, elaborada a partir de los fondos de la Biblioteca de Animación de Walt Disney (con más de 70 millones de archivos en su haber), es una oportunidad única para descubrir el origen de las películas más emblemáticas de la factoría a través de 215 bocetos, tres cortometrajes y un documental. Se trata de un recorrido visual por el proceso creativo de 20 cintas desde los años 30 hasta nuestros días. Cientos de esbozos a lápiz, guache, pastel, acuarela o acrílico para entender las etapas y procesos artísticos que han culminado en las obras maestras que conforman el imaginario infantil de millones de personas.

El sastrecillo valiente, 1938.
El sastrecillo valiente, 1938.

Tras el rotundo éxito de la muestra de Pixar, que atrajo a más de 800.000 personas, entre ellos una mayoría de jóvenes, el CaixaForum de Madrid (tras pasar por Barcelona y Sevilla) ha vuelto a hacer otro guiño a este público, pero no solo a ellos: “Hemos querido que sea un espacio de relación entre tres generaciones: abuelos, hijos y nietos. Todos hemos crecido con Disney”, destacó la directora general adjunta de la Fundación Bancaria LaCaixa, Elisa Durán.

La exposición es un recorrido por cinco salas que representan cinco géneros literarios distintos, dentro de un escenario inmersivo único. “El diseño escenográfico es muy particular, lo que permite al público vivir una experiencia mágica”, señaló Durán.

La bella durmiente , 1959.
La bella durmiente , 1959.

Al llegar, el asistente se adentra en el estudio californiano de Walt Disney de los años 40, donde se muestran bocetos inspirados en historias mitológicas como Fantasía (1940) o Hércules (1997). De ahí, se pasa a la sala de las fábulas, que recuerda a las casas rojas de Los Tres Cerditos (1933), para después llegar a un bosque verde dedicado a leyendas adaptadas al cine como Merlín El Encantador (1963) o Robin Hood (1973).La visita continua por historias americanas como Juanito Manzanas (1948), hasta llegar al espacio de los castillos dedicado a los cuentos de hadas, como el de La Bella Durmiente (1959) o Frozen (2013).

A lo largo de los últimos 90 años las herramientas para contar historias han evolucionado, pero la esencia y el número de artistas se ha mantenido: “Hoy seguimos necesitando entre 200 y 300 profesionales para elaborar nuestras película”, indicó la directora de la Biblioteca Walt Disney, Mary Walsh.

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