Fruta y transporte, los productos que más encarecen la cesta de la compra

La subida del precio de los carburantes y la fruta provocan la subida del IPC un 2,3% interanual

El precio de la vivienda experimenta una variación del 0,5% por el aumento del coste de la electricidad

La inflación se eleva al 2,3 % en junio impulsada por carburantes y frutas.
La inflación se eleva al 2,3 % en junio impulsada por carburantes y frutas.

En los últimos doce meses, la cesta de la compra se ha encarecido un 2,3%. Los principales causantes han sido la fruta y el transporte. Esta primera con una variación anual del 14,1% y el transporte, con un 6,1% por encima del mes anterior.

Así se desprende de los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en su informe del índice de precios al consumo de junio de 2018. Además, las comunidades autónomas con mayor inflación son Murcia, Cantabria y Navarra, mientras que la menor tasa anual, se da en Baleares, Canarias, Cataluña y la Comunidad de Madrid.

La subida del precio del transporte se debe principalmente al incremento del coste de los carburantes y lubricantes. Sin embargo, el precio del transporte aéreo de pasajeros, disminuye este mes, en comparación a junio de 2017.

Por su parte, la tasa de los alimentos y bebidas no alcohólicas, donde encontramos la fruta, aumenta cinco décimas y se sitúa en el 2,5% interanual. Las legumbres y hortalizas, son los productos que representan la menor subida de este grupo (6%), respecto al año anterior.

Solo este año, se han vendido 15,6 millones de kilos de fruta hasta el mes de mayo, 1,1 millones más que en 2017. Esto ha supuesto un total de 20,3 millones de euros frente a los 17,8 del año pasado.

La inflación subyacente, exenta de productos energéticos y alimentos sin elaborar, disminuye una décima hasta el 1,0% interanual, lo que significa un punto por debajo de la del IPC general.

Otro indicador relevante es la vivienda, que sube al 2,6% desde junio de 2017. Una vez más, relacionada con el aumento de los costes del gasóleo para calefacción, que disminuyeron en 2017; y de la electricidad, cuyos precios aumentaron en junio del año pasado.

 

 

Normas