Sabadell, lastrado por la crisis tecnológica de TSB

Sus acciones rondan mínimos del año mientras la entidad analiza cómo

reconducir su apuesta estratégica por el banco británico, cuya debacle

informática no para de elevar sus costes pero cuya venta supondría minusvalías

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Las acciones de Banco Sabadell cerraron el viernes en los 1,41 euros por título, cerca de los mínimos del año y de la cota más baja registrada desde el arranque de 2017. Aunque su comportamiento no se distancia demasiado del resto de grandes bancos españoles cotizados, tensionados todos por la escasez de márgenes que dejan los tipos en mínimos históricos, la incertidumbre geopolítica global y el plan el nuevo Gobierno de imponer un impuesto al sector para sufragar las pensiones, Sabadell carga en los últimos meses con una losa particular. Se trata de la debacle tecnológica protagonizada por su filial británica, el banco TSB, que ha dejado a miles de clientes sin acceso a sus cuentas bancarias generando una ola de costes y de desprestigio. Tanto que la principal apuesta internacional de Sabadell está en cuestión.

“La crisis informática de TSB ha tenido un coste económico evidente y cuantificable, y otro más difícil de medir en términos de reputación”, expone Felipe López-Gálvez, analista de Self Bank, quien considera que “la comunicación de la crisis podría haber sido mejor. Los directivos no han sido del todo transparentes, siempre tratando de restarle importancia a un hecho preocupante y con un impacto directo en el negocio”. “Cada vez que hablan del asunto elevan el importe de los costes asociados a esta crisis”, critica, advirtiendo además de que “los hechos siguen bajo investigación por lo que al coste derivado en el negocio se podrían sumar sanciones por parte de las autoridades británicas”.

La situación ha alterado los plazos de integración de TSB que Sabadell barajaba desde que lo adquirió hace tres años. “El retraso se tradujo en un coste extraordinario de 100 millones de libras [113 millones de euros] y en la demora de la puesta en marcha de las sinergias que avalaban el acuerdo. Finalmente los costes se han ido elevando, llegando a hablar de cantidades cercanas a los 275 millones de libras [311 millones de euros]”, ilustran desde Self Bank.

La factura ha llevado a algunos analistas a rebajar su valoración de Sabadell, como HSBC, que deja de sugerir comprar sus títulos y pasa a recomendar mantenerlos en cartera, mientras que el Financial Times publicó que el banco español estaría estudiando vender su filial británica. En un reciente informe de Citi sobre banca española, titulado Más siesta que fiesta, sus analistas avanzaban, en todo caso, que “los costes extraordinarios de TSB deberían ser manejables” para Sabadell. Y expertos como los de Alantra descartan que el banco vaya a vender nada que no sean carteras de créditos problemáticos.

Desde Self Bank tampoco creen que Sabadell vaya a deshacerse del banco británico, del que posee el 100%, al menos “por el momento”. “Sería un gran fracaso vender ahora que acaban de integrarlo completamente y cuando apenas se han cumplido tres años desde el anuncio de compra. Además las minusvalías serían cuantiosas”, advierte López-Gálvez, detallando que Sabadell pagó 1.700 millones de libras en 2015 por la entidad, lo que entonces eran 2.300 millones de euros pero que al cambio actual serían 2.100 millones. “Por la caída en Bolsa que hemos visto en otros bancos británicos desde entonces (Standard Chartered o Lloyds), sumado al problema informático, es evidente que ahora TSB ya no estaría valorado en 1.700 millones de libras”, concluye.

Más allá, los analistas recuerdan que TSB es la punta de lanza de la expansión internacional de Sabadell, un seguro contra los vaivenes del mercado doméstico que las agencias de rating valoran especialmente. En todo caso, TSB atraviesa una situación delicada a la que hay que sumar el riesgo que arroja la cotización de la divisa británica y la incertidumbre regulatoria, por no hablar del impacto negativo que podría tener el brexit en la economía británica en plena crisis de Gobierno por el diseño del divorcio de la UE. “Un empeoramiento de la economía elevaría la morosidad y reduciría la demanda de crédito”, de una filial que arroja el 15% del beneficio de Sabadell.

De momento, en todo caso, los analistas destacan los buenos resultados de Sabadell, que en el primer trimestre del año ganó 259,3 millones, un 32,7% más (sin TSB habría obtenido 303,1 millones, un 58,4% más). Actualmente, de los 25 analistas que siguen habitualmente el valor, 11 invitan a comprar, nueve a mantener y cinco a vender. El consenso de expertos recogido por Reuters otorga a Sabadell un potencial de subida del 26%, hasta los 1,79 euros por acción, que, de momento, se ha dejado un 14,67% en lo que va de año

Otras claves

Deuda italiana

Exposición soberana. Otro de los lastres a la cotización de Banco Sabadell durante este año ha sido su fuerte exposición a la deuda pública italiana. A cierre del primer trimestre, la entidad contaba con 9.700 millones de euros de deuda del país transalpino (frente a 9.400 millones de emisiones españolas), lo que durante un tiempo le permitió aprovechar su mayor rentabilidad. La incertidumbre política en Italia, donde costó armar un nuevo Gobierno, aumentó la presión sobre su deuda pero Sabadell logró reducir rápidamente su riesgo gracias a un derivado que le permitió rebajar a la mitad su cartera de deuda italiana haciendo caja además.

Tasa a la banca

Estabilidad. El plan del Gobierno de crear un nuevo impuesto sobre el beneficio de la banca para financiar las pensiones, recaudando unos 1.000 millones de euros al año, ha puesto en guardia a todo el sector. Esta tasa, en todo caso, se hará esperar pues el Ejecutivo impulsará primero un paquete fiscal sobre Sociedades, tecnológicas y valores medioambientales. A la espera de conocer la letra pequeña, Self Bank señala que atendiendo a los datos de volatilidad, el comportamiento de Sabadell es más estable que el del resto de grandes bancos españoles cotizados.

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