El fallo de Aramco golpea más la ambición saudí que sus arcas

Arabia Saudí aún puede obtener una parte o la totalidad de sus 100.000 millones de dólares tras la salida a Bolsa de Aramco

Instalaciones de la petrolera Aramco en el Golfo Pérsico (Arabia Saudí).
Instalaciones de la petrolera Aramco en el Golfo Pérsico (Arabia Saudí). Getty Images

El príncipe heredero Mohammed bin Salman ha cambiado su forma de ver Aramco. Si, como parece probable, no saliesen al mercado los 100.000 millones de dólares del 5% del grupo petrolero estatal, el monarca perderá. Después de todo, el PIB del reino es unos 700.000 millones de dólares. Pero la venta por partes dará como resultado algo más que un golpe financiero a corto plazo. A primera vista, la posición fiscal de Riad está algo ­desordenada.

Mientras que un déficit presupuestario proyectado del 7% para 2018 es mejor que el 17% registrado por el Fondo Monetario Internacional en 2016, las cifras del primer trimestre mostraron un aumento de los gastos mayor que el de los ingresos, después de que el Gobierno diese marcha atrás a medidas de austeridad previamente anunciadas. Aun así, el total de la deuda de Arabia es solo alrededor del 20% del PIB, por lo que hay margen para endeudarse aún más.

Y con los precios del crudo cercanos a los 80 dólares el barril, el ingreso petrolero que representa dos tercios de los ingresos nacionales podría aumentar en más de 40.000 millones de dólares este año.

Una forma de aumentar aún más los ingresos pasa simplemente por bombear más. El aumento en la producción de un millón de barriles por día prometido por Arabia Saudí y sus pares de la OPEP el mes pasado debería engrosar las ganancias de Aramco.

Por lo tanto, es bastante posible que Riad obtenga una doble victoria con precios más altos y participación en el mercado, a pesar de las llamadas del presidente de EE UU, Donald Trump, a bajar los precios del petróleo. Muchos de los objetivos de la Visión 2030 del príncipe heredero –como los de aumentar los flujos anuales de inversión extranjera directa del 3,8 al 5,7% y aumentar la contribución del sector privado al PIB del 40 al 65%– implícita o explícitamente requieren mayor capital extranjero.

Arabia Saudí aún puede obtener una parte o la totalidad de sus 100.000 millones de dólares de la participación en Aramco de, por ejemplo, una institución estatal china. Pero para convertir al petroestado saudí en una economía diversificada se requiere más que eso.

Los autores son columnistas de Reuters Breakingviews. Las opiniones son suyas. La traducción, de Daniel Domínguez, es responsabilidad de CincoDías.

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